jueves, 6 de diciembre de 2018

LA CONCEPCIÓN, LAS FIESTAS DEL BIEN COMÚN. Por Juan Pardo Valera



    Una de las  ermitas  más antiguas de Overa es La Ermita de la Concepción en el corazón del Campico de Nubla. Fue el único lugar de culto de toda Overa durante muchos años, casi dos siglos,.... (de ahí que a este barrio se le conozca como La Ermita). Desde principios del siglo XVIII hasta principios del siglo XX es el lugar de culto donde asistían los feligreses de toda Overa. Eran especialmente famosas sus "Pujas de la Virgen", sus bailes de animas y las fiestas de la Inmaculada Concepción. Otras tradiciones importantes eran su Carnaval de Peloteros, de Mascaricas de curucurú, las noches del álamo y los ramos, la noche de las lumbres, los tiestos en las matanzas, el "esperfollo" y las pañochas colorás... Y muchas más. Es de destacar la gran solidaridad entre sus vecinos para todas las tareas agrícolas (EL COMÚN...) Y para las diversiones: organizar fiestas entre todos, que llega hasta nuestros días:  Bailes de ánimas, cenas de navidad, fiestas de la Inmaculada... Las Gentes de la Ermita son trabajadoras, emprendedoras, fiesteras, nobles y orgullosas. Discretas y amigas de sus amigos, defensoras de sus tradiciones y acogedoras del necesitado...

LAS FIESTAS DEL BIEN COMÚN
     Entrañables fiestas de la Inmaculada Concepción del 6 al 8 de diciembre en este histórico barrio de Overa. Son unas fiestas comunales en donde la comida la ponen gratis los vecinos (cada casa aporta un dinero para los gastos): aperitivos, migas, paella, postres... Y los participantes (vecinos y visitantes) solo pagan la bebida que se tomen...Todo en un ambiente festivo, amigable y muy cariñoso... Son de destacar sus tradicionales actividades del "día de la virgen" como: la puja de la virgen, procesión, partidos de solteros/casados, carreras de cintas...etc. ¡ No te las puedes perder..!



FIESTAS DE LA CONCEPCIÓN. PUJA DE LA VIRGEN. 
     Una tradición muy importante y antigua. Era tradición pasar por las casas de la ermita 'pidiendo" para la virgen: embutidos, espinazos en sal, rastras de pimientos secos, frutas, pan de aceite, pan de higo, aceite... Cada vecino daba lo que podía, lo mejor de cada casa. El día de los reyes se hacía la Puja de la Virgen con gentes venidas de todos los barrios de Overa y pueblos cercanos para recaudar fondos para el mantenimiento del culto religioso, adjudicando en subasta todos los bienes donados por los vecinos. Esta puja (se iba pujando por cada uno de los productos y se los adjudicaba el mejor postor) era la más famosa en toda la comarca y acudían muchas personas porque se podían conseguir buenos productos a un precio más que razonable...Pieza fundamental era "el subastaor" ( normalmente el alguacil de las ánimas) que dirigía la subasta con todo su ceremonial de chistes, pullas y motivaciones.
Hoy nos queda, como recuerdo esta ancestral tradición, la puja para ver quién tiene el honor de meter la imagen de la Inmaculada en su ermita después de la procesión del día 8 de diciembre...


LA ROPA DEL DÍA DE LA VIRGEN.
     Era habitual comprar ropa y zapatos nuevos para el día de la virgen estrenarlos en la misa mayor. El viaje en " la alsina" a Lorca con mi abuela a los Almacenes Miñarro era toda una aventura. Allí vi y use por primera vez una escalera mecánica, invento que consideré un adelanto histórico de los nuevos tiempos y muestra irrefutable de que la evolución humana no tenía límites...
Desde ese momentos esas ropas y objetos quedaban bautizados como "los del día de la virgen".
¿Qué pantalones me pongo para el ir al bautizo?
¡ Cuáles te vas a poner; los del día de la virgen...!!




UNA ARQUILLA DE DULCES.
    Si algo no podía faltar en las fiestas de la Ermita de La Concepción era una buena arquilla de dulces de Cantoria. La arquilla era de finas tablas de madera y menos profunda que las habituales arcas para guardar la ropa. En ella, muy bien organizados, se apilaban los bizcochos, medias naranjas, almendrados, roscos de viento…
Un exquisito manjar para la chiquillería, aunque estuviesen hechos siempre de la misma o parecida forma: bizcocho bañado en agua azucarada que al solidificarse formaba una dura costra y en su interior guardaba la sorpresa del sempiterno cabello de ángel. Otro clásico eran los enormes trozos de calabaza confitada.

Juan Pedro era su dueño y atendía con esmero y una gran amabilidad a sus entregados clientes. Tenía un aire desgarbado, era alto y huesudo, con nariz larga y afilada y unos grandes ojos saltones.
Como bebida ofrecía anís y coñac para los hombres y licor café y beso de novia para las mujeres. También tenía una botella de licor de menta, pero advertía de su fuerte picor y unos “raros efectos” que hacía peligroso su consumo.
Al finalizar la procesión nos arremolinábamos sobre el puesto de dulces, la mayoría a mirar y algunos privilegiados a que su padre o padrino le comprara un dulce. La mayoría, niños y mayores, se conformaban con la visión de aquellos inalcanzables manjares. Otros, los más pudientes, compraban un cartucho de estraza de medio kilo para llevárselo a la familia como postre extraordinario para después del arroz con pollo del día de la Virgen.
De pronto, la noticia corría como la pólvora por la pequeña aldea:
- ¡ Qué fulanico, el de américa, ha comprao 3 kilos de dulces de Cantoria…!
- ¡Y una botella de anís dulce…!
- ¡ Vaya suerte tiene su familia ¡
- ¡Qué buenas fiestas van a pasar…!



PARTIDO DE SOLTEROS CONTRA CASADOS
      Otra tradición muy arraigada en la Ermita es la del partido de fútbol de solteros contra casados. Con los nuevos comportamientos sociales: solteros, casados, divorciados, juntados..etc. Cada vez más se convierte en un partido de jóvenes contra "viejos"... El campo de fútbol de la Ermita ha pasado por muchos emplazamientos: orilla del río, bancal Grande, Rellanas... hasta llegas a su actual emplazamiento en la Ramblica, junto a la ermita.




LA CORRIDA DE CINTAS
     La corrida de cintas de la Ermita se solía celebrar en la cuesta que baja de la ermita hacia la Ramblica. En estas últimas décadas hemos ido pasando por todas sus modalidades: en burra, bicicleta, moto, caballo...
    Las jóvenes de La Concepción (y de toda Overa) realizaban de forma manual una serie de cintas de diversos colores, utilizando la técnica del bordado (en la actualidad se utilizan otras técnicas como acrílicos, rotuladores, etc.) y siempre haciendo alusión al año de su elaboración, además de su nombre. Éstas tienen un tamaño aproximado de 150 cm. de longitud y 5cm. de anchura. Se enrollan en el carrete a modo de espiral por uno de sus extremos, portando el otro extremo una anilla cosida, por la cuál los participantes han de pasar la pica para así desplegarla en su totalidad. Cada cinta, irá a parar a los ganadores de manos de la joven que la había bordado.




¡ QUÉ VIENEN LOS MÚSICOS…!

-          ¡Virgencica, qué no llueva!

    Esta súplica a la divina providencia era el pensamiento recurrente durante los meses previos al 8 de diciembre. Y no era una cuestión menor, suponía el ser o no ser de un día de fiesta anhelado todo un año. A principios de los años 60 apenas había coches, por lo que los vecinos de la ermita de la Concepción acudían a la fiesta andando, en bicicleta o como mucho en moto. Igualmente, los de los demás barrios de Overa y otras localidades vecinas: Palacés, Zurgena, la Alfoquía, El Cucaor, Huércal… La lluvia y el mal tiempo espantaban a los fiesteros, no sólo porque se mojaban o pasaban frío, sino porque era totalmente imposible acceder a la aldea con la salida del río y de las ramblas que la rodeaban.

-          ¡Y por si faltaba algo; se ha ido la luz…!

    Nadie se extrañó, aquel lluvioso 7 de diciembre de 1965, de que se fuera la luz y a la mañana del día siguiente aún no hubiera vuelto. Los desvencijados palos de madera con los dos cables de electricidad soportaban mal las inclemencias del tiempo. Una mañana plomiza nos despertó el día 8 con malos presagios para el esperado día de las fiestas. Había salido el río Almanzora llevándose a su paso los inestables puentecicos de tablones de madera que nos unían a la civilización. También la rambla del Agua que nos separaba de Palacés y la rambla del Muerto en el camino del Campico de Nubla…


    Por supuesto no hubo misa, ni procesión, ni puja de la virgen, ni siquiera dulces de Cantoria. El amarillento arroz con pollo, típico del señalado día, me supo a poco.
 ¡Sólo nos quedaba la posibilidad de que a la noche hubiese baile…!
Pero pasaban las horas y seguíamos sin tener noticias de los músicos. Sin poder aguantar más, me puse las ropas de estreno y los brillantes zapatos, las ropas del día de la virgen compradas la semana anterior en Lorca, y me fui a la puerta de la Ermita.

    En los poyos de la puerta de la Ermita se reunían una docena de chiquillos y algunos jóvenes esperando acontecimientos. El salón anejo a la ermita, donde tantos bailes de ánimas se habían hecho años atrás, estaba abierto iluminado y engalanado para la ocasión, pero un ambiente húmedo y frio lo envolvía todo. Caía la tarde y con ella nuestro ánimo e ilusión de que todo se arreglara. El grupo musical, aunque era de pitos, podía hacernos pasar una noche memorable que nos compensara de todo el año de espera: Pasodobles, malagueñas, sevillanas… Y, sobre todo, los nuevos bailes modernos “agarraos” y los sueltos como “la chica ye-ye”.


-          ¡Han ido a por los músicos Blas “El cocinero” en su moto Ducati 250 y Juan “el de la Maruja” …!!
-          Si en alguien confiábamos la chiquillería para aquella arriesgada misión era en aquellos dos muchachotes lanzados y sin miedo a nada. Pero pasaban las horas y aquella ilusionante noticia iba perdiendo credibilidad. Bien avanzada la tarde y como caído del cielo, llego Juan Pedro con su arquilla de dulces y sus copas de licor: fue un pequeño alivio, un toque de equilibrio… Beatriz “la colorina” y Ana Josefa abrieron sus tiendas, reconvertidas en bares para la fiesta y empezaron a servir platos de embutidos y vasos de vino tinto de grandes garrafas.
Con las últimas luces de la tarde, la puerta de la ermita se llenó de vecinos ansiosos de fiesta, aquello recordaba los mejores días de la Virgen de años anteriores, pero nada se sabía de la música ni de los valientes que habían ido en su busca.
Cuando ya todo se daba por perdido, una bicicleta bajaba a toda velocidad por la cuesta de la Ramblica y su piloto anunciaba voz en grito:

   ¡¡¡ QUÉ VIENEN LOS MÚSICOS…!!!


* Recuerdos de mi infancia, allá por los años 60,  basados en hechos reales y en las maravillosas personas tan ligadas a mis raíces.



viernes, 16 de noviembre de 2018

Reunión de los propietarios del castillo de Overa con el sr. Alcalde


      Los vecinos de Santa Bárbara-Overa (Donde nació OVERA) son los principales defensores de su Castillo. Algunos de ellos son propietarios de los terrenos donde están las ruinas del Castillo, la torre, la población árabe, el cementerio árabe... El pasado lunes tuvieron una reunión con nuestro alcalde Domingo Fernández, para acercar posturas para que esos terrenos y esas ruinas pasen a titularidad pública, primer paso para poder poner en práctica el proyecto de salvar el Castillo y todo su legado cultural. La reunión fue muy positiva y estamos en el buen camino para conseguir esa TITULIDAD PÚBLICA MUNICIPAL y empezar a desarrollar:

1º.- Vallar toda la zona arqueológica para evitar accidentes y más destrucción de las ruinas e información arqueológica...


2º.- Asegurar la Torre para que no se caiga.


3º.- Iniciar proyecto arqueológico de estudio científico de toda la zona.


4º.- Reconstrucción del Castillo, adecuación de la Torre y todo el entorno para su puesta en valor.


5º Puesta en valor: Centro de visitantes, pasarelas y caminos de visita, paneles informativos, museo del Castillo, iluminación...etc.


Poco a poco la Campaña ¡¡ SALVEMOS EL CASTILLO DE OVERA !! iniciada hace dos años por Overa Viva va dando resultados... Tenemos que seguir luchando, informando, uniendo voluntades, sumando apoyos para que este proyecto sea cuanto antes una fantástica realidad....


Reunión en el despacho del alcalde: los propietarios de los terrenos y el sr. alcalde. Foto: Prensa Excmo. Ayunt.. H-Overa


Huércal-Overa. febrero 2015.

jueves, 15 de noviembre de 2018

BARRIOS DE OVERA 1: LA CONCEPCIÓN. por Juan Pardo y el equipo de Overa Viva

PORTADA DE LA ERMITA DE LA CONCEPCIÓN . OVERA.

MONUMENTOS DE OVERA: "LA ERMITA Y LOS ERMITAÑOS".
     Después de la Ermita de Santa Bárbara, que posiblemente tiene sus orígenes en la antigua mezquita de la población árabe de Overa... La ermita más antigua de Overa es La Ermita de la Concepción en el corazón del Campico de Nubla. Fue el único lugar de culto de toda Overa durante muchos años.... (de ahí que a este barrio se le conozca como La Ermita). Desde principios del siglo XVIII hasta principios del siglo XX es el lugar de culto donde asistían los feligreses de Overa. Eran especialmente famosas sus "Pujas de la Virgen", sus bailes de animas y las fiestas de la Inmaculada Concepción. Otras tradiciones importantes eran su Carnaval de Peloteros, de Mascaricas de curucurú, las noches del álamo y los ramos, la noche de las lumbres, los tiestos en las matanzas, el "esperfollo" y las pañochas colorás... Y muchas más. Es de destacar la gran solidaridad entre sus vecinos para todas las tareas agrícolas (EL COMÚN...) Y para las diversiones: organizar fiestas en común, que llega hasta nuestros días:  Bailes de ánimas, cenas de navidad, fiestas de la Inmaculada... Las Gentes de la Ermita son trabajadoras, emprendedoras, fiesteras, nobles y orgullosas. Discretas y amigas de sus amigos, defensoras de sus tradiciones y acogedoras del necesitado...
VISTA GENERAL DE LA ERMITA DE LA CONCEPCIÓN CON SU GRAN EUCALIPTO. Foto: J. Pardo

    Recordemos su origen recuperando este documento de García Asensio en su obra, Historia de Huércal-Overa:
"José García Parra, vecino de la villa de Huércal-Overa, obtuvo licencia del Sr. Obispo en el año 1711 para erigir en la Huerta de Overa y en el Campico que llaman de Nubla, una Ermita en honor del misterio de la Concepción de María Santísima, la que dotó con una pieza de tierra de dos fanegas de sembradura en el dicho sitio; y nombró por Patrono de ella a Matías García Parra, su hijo, a quien, así como a los demás sus sucesores, grabó con la obligación de hacer celebrar en la dicha Ermita de la Concepción, en cada un año, una misa cantada, dando de limosna 12 reales. Todo consta por su testamento, otorgado en 4 de Marzo de 1712 por ante Don Pedro Sánchez Rubio.Y no habiendo tenido efecto la perfección de esta Ermita hasta el año 1738, en él representó el dicho Matías García Parra al Sr. Obispo cuanto queda relacionado y estar la dicha ermita concluida y ornamentada; y así mismo escribió un tanto de escritura, por la que dotó la dicha Ermita con una parte de huerto poblado de árboles frutales, contiguo a ella, la que pasó ante Pedro José Sánchez Rubio en 6 de Junio de dicho año.
Imagen de la Inmaculada Concepción en la salida de la procesión del día 8 de diciembre.

    Y en vista de todo ello se sirvió el Señor Obispo expedir licencia, en forma para bendecir la aludida Ermita y celebrar en ella elSanto Sacrificio de la Misa, en la ciudad de Murcia,fecha de veinticinco de Junio del precitado año, la que cometió al Sr. Licenciado Don Miguel Sánchez Rubio, Abogado de la Real Chancillería de Granada y Beneficiado de la parroquia de nuestra villa el que la practicó el día 29 del mismo. Consta por tradición que la fundación de esta Ermita obedeció a la siguiente causa: «Estando varias bestias pastando en el referido paraje de la Concepción, un niño de la familia del fundador José García Parra, hubo de montarse temerariamente sobre una yegua cerril, en ocasión que ésta se encontraba acostada y el animal, al sentir sobre sí aquel extraño peso, a que no estaba acostumbrada, se levantó violentamente del suelo y emprendió una rápida carrera llevando en el lomo al joven, que se cogió de la crin. Los padres, al contemplar tan horrible acontecimiento, temieron, como era natural, la muerte violenta del niño y en un arranque de fe cristiana ofrecieron a la Virgen construirle un Santuario en el sitio donde parara la yegua, salvándose la vida del infante; y efectivamente, al llegar el animal al mismo punto donde hoy se eleva la Ermita, quedo parado y el niño en salvo.
Vista nocturna de la ermita.

     Esta Ermita de la Concepción fue ampliada en el año 1860, dándole las dimensiones que en la actualidad tiene, unas diez y ocho varas de larga por seis y media de ancha, casi doble de lo que antes era, con una especie de nave al lado Norte, de 4 por 9 varas, que sirve de sacristía. Fueron las obras costeadas totalmente por los feligreses de la misma que entonces, además de los que ahora la componen, comprendía también a todos los vecinos existentes en el lado del partido de Overa, situados entre la rambla de Almajalejo y la cañada del Santo, que es la más poblada e importante, y que después se llamó y se llama ahora «Feligresía de Nuestra Señora de la Soledad».
    Haría escasamente dos años que se habían terminado estas obras cuando se vieron consternados los vecinos por la persistente y amenazadora corrida de terremotos que, durante el verano del año 1853, sembró el espanto por toda esta región, y que en Overa, como decimos en otro lugar, dejaron sentir más fuertemente que en otros sitios. La recién ampliada Ermita sufrió bastante, agrietándose toda la bóveda que estaba muy bien construida, como lo prueba el hecho de haberse sostenido en este estado hasta el año 1906 en que se derribó. Ya en 1898 hubo necesidad de que personas peritas reconociesen aquella bóveda, cuyas grietas cada día se acentuaban más; y aunque por éste tiempo no corría peligro inminente, tampoco era su estado tranquilizador. Pasaron seis años y llegó el momento de pensar en el arreglo de la Ermita, pues habiéndose desplomado la pared del lado Sur, y desmoronado algo los estribos de los arcos, el peligro de un hundimiento cada día era mayor.
Estandarte y procesión de la Inmaculada el día 8 de diciembre. Foto: J.Pardo

     En esta situación las cosas, y después de alguna tentativa, sin efecto, para recaudar fondos, tuvo una feliz idea, por el resultado que dio el honrado vecino, fervoroso cristiano y gran devoto de la Stma. Virgen, Miguel Giménez Parra. Mandó comprar en Granada, de donde es el artístico y, hermoso cuadro de la Purísima Concepción que en la Ermita se venera, un décimo da lotería para la jugada de Navidad del año 1905, con el propósito, que realizó, de repartirlo entre todos los feligreses proporcionalmente y según lo que pagasen de Capellanía, y siendo condición precisa tener ésta abonada o abonarla para jugar la parte de lotería que le correspondiese. 
Comida comunitaria  día de la virgen. foto: J.Pardo
     Hubo cuatro o seis vecinos que quedaron sin jugar, por no cumplir esta condición, y el referido Miguel Giménez jugó, además de la suya, las participaciones que a estos individuos correspondían; siendo su pensamiento buscar la ocasión de poder hacerse de fondos para restaurar la Ermita y dejar el asunto, como decía, en manos de la Virgen. Se verificó, pues, la referida jugada, y el primer número que salió del bombillo fue el 28.604, que era el del décimo que en esta feligresía se jugaba, en la forma referida, y que fue agraciado con el sexto premio, correspondiendo a dicho décimo 25.000 pesetas; las que se repartieron como la lluvia, pues el repetido Miguel Giménez tuvo la generosidad de abonar bastantes participaciones que ni en conciencia ni legalmente se le podían exigir, haciendo partícipes de una o de otra manera a todos sus convecinos. Al verificarse el pago, se descontó a todos los partícipes el 3 % para el arreglo de la Ermita, pues Miguel Giménez no quiso descontar más; debiéndose hacer constar que todos estaban dispuestos a dejar para este piadoso fin la parte que les dijese. Con este descuento y alguna limosna que dieron de poca consideración se reunieron aproximadamente 4.000 reales,y con dicha cantidad , el día 2 de marzo de 1906 se empezó el derribo de la agrietada bóveda y parte de la pared del lado Sur, bajo la dirección del reputado maestro de obras en la ciudad de Cuevas, Don Antonio Montes. Al edificarlas nuevamente, se elevó una vara sobre la altura que tenía, quedando la nave muy bien proporcionada en sus dimensiones. Se hizo también en esta ocasión una especie de atrio o ensanche alrededor de la Ermita, con un buen muro al lado Sur, que además de hermosear el edificio, le era de mucha necesidad. Se pavimentó de losa de cemento; se hizo una hermosa cristalera para el cuadro de la Purísima; se compraron dos lamparitas de metal dorado y una de cristal, con algunos otros adornos de menor importancia, y que entre todo hacen a esta Ermita, dentro de sus dimensiones, la más bonita de nuestro término.
Cartel anunciador de la fiesta
Importaron las obras, que duraron algo más de dos meses, la cantidad de 11.534 reales; de los cuales 7.500 fueron donativo del tantas veces nombrado Miguel Giménez, a quien deben sus convecinos no poca gratitud.
Finalmente, el día 23 de Junio de 1906 por la tarde, bendijo la restaurada Ermita el entonces Arcipreste y Cura propio de Huércal-Overa, Dr. D. Juan Guijarro Ruiz, y al siguiente, festividad de San Juan Bautista, que aquel año fue Domingo, se dijo la primera Misa, que celebró y predicó en ella Don Juan Sánchez Guerrero, a la sazón capellán de la feligresía."

       Durante todo el siglo XX, la ermita de La Concepción y su salón anexo fueron testigos de innumerables fiestas y, especialmente, los bailes de animas que todas las navidades se celebraban con asistencia  de instrumentistas y bailarines de todas las barriadas de Overa y pueblos vecinos.
      Después de muchos avatares, arreglos y algún olvido, a principios del siglo XXI se tuvo que arreglar la techumbre y algunos detalles más. El arreglo se sufragó con la ayuda del Ayuntamiento, las aportaciones de los vecinos y algunas actividades más para recabar fondos. Es significativo que su titular propietario "oficial", el Obispado de Almería, no aportara ni un euro aunque se le pidiera, por escrito, su colaboración. 
El nicho Pura. La Concepción
En estas obras de reparación apareció una pequeña cripta escondida con los restos de un niño. A pesar de la intervención de las autoridades policiales no se pudieron identificar los restos de este pequeño, aunque se dató el entierro a principios del siglo XX, posiblemente en las fechas en que se realizaron las importantes obras de arreglo del año 1906.
"Desde Nubla para toda Overa"

J. Pardo - Overa Viva

domingo, 11 de noviembre de 2018

COCINA PARA HACER AMIGOS: PUCHERO U OLLA DE TRIGO E HINOJOS DE ALMERÍA. Por #agustinperezgallego


PUCHERO U OLLA DE TRIGO E HINOJOS DE ALMERÍA. Por  #agustinperezgallego
      En Almería es muy típico éste potaje tan suculento, sobre todo en los pueblos del interior, se tenía que cocinar con lo que daba el huerto, la vega y el corral..... los productos de la matanza que se tenían colgados de las cañas en las despensas, las legumbres siempre a mano en cualquier casa y el hinojo que en primavera nace en todos los huertos almerienses.
     Un ingrediente poco común en la cocina española es el trigo en forma de semilla, aunque de ahí le proviene el nombre al plato; éste ingrediente viene a sustituir el arroz, pues el arroz es un ingrediente que había que comprar y el trigo se sembraba en casi todas las casas antiguamente, pues cada casa tenía su propia finca para autoabastecerse de pan, llevando el trigo a los numerosos molinos que hay repartidos por la geografía almeriense.

      El trigo en forma de semilla se utiliza normalmente para alimento de los animales, por lo que no es fácil encontrarlo en las tiendas, normalmente en Almería se suele comprar a granel en los mercadillos y en tiendas de ultramarinos de toda la vida.
     Este tipo de platos desgraciadamente se están perdiendo, su contenido en grasas, su elaboración que requiere bastante tiempo y el gusto de las nuevas familias por comida más ligera y menos condimentada, hace de éste guiso un exquisito manjar que se mantiene sobre todo en los restaurantes de toda la vida, esos de cocina tradicional con grandes ollas y cocineros sin estrellas, pero que tienen en sus fogones los más ricos manjares.

Ingredientes:
-un puñado de garbanzos por persona (también se puede hacer con judías planas)
-150 gr. de trigo (se puede sustituir por arroz)
-1 manojo de hinojo fresco (los tallos tiernos del centro de la planta)
-1 rosco o tripa de morcilla de cebolla (unos 150 -gr.)
-1 espinazo de cerdo salado
-costillas saladas
-1 trozo de tocino magroso
-1 hueso de manteca
-1 hueso de jamón
-3 patatas medianas

Elaboración:
Poner a remojo de víspera los garbanzos con un puñado de sal.
Poner en una olla grande los garbanzos, el espinazo, la costilla, los huesos y el tocino.
Limpiar el trigo poniendolo en una fuente amplia, con las manos ir removiendo y estrujándolo para quitarle la cascarilla (una piel fina) que iremos soplando de vez en cuando para que salte y deje el grano limpio. Cocer en una olla aparte hasta que esté tierno (unos 45 minutos).
También se puede limpiar y poner en remojo de víspera para que se hinche y luego poner a cocer a la par que el resto del potaje (pero tendríamos que echarlo un poco antes que las patatas para que se haga).

Cuando los garbanzos estén blandos, sacamos "la pringue" (los huesos, el tocino, el espinazo y la costilla) y los reservamos, ponemos el trigo y las patatas cortadas en trozos, y echamos un atadillo que habremos hecho con los hinojos o si queremos podemos ponerlos picados. Dejamos hacer hasta que las patatas estén tiernas, probamos de sal y rectificamos si es necesario (pues los espinazos y los huesos aportan bastante sal al guiso y casi nunca es necesario poner sal extra)
Unos 5 minutos antes de apartar el potaje del fuego añadimos el rosco de morcilla para que le de sabor (si todos los comensales quieren comer morcilla, se puede echar la morcilla cortada, pues en éste caso su contenido se esparcirá por el guiso dándole mucho sabor).
Servir el potaje y en un plato aparte poner " la pringa" para que cada comensal se sirva a su gusto.
Preparar abundante ensalada fresca para acompañar el plato y una "mole" de vino de la tierra, porque en Almería también vinos muy interesantes, aunque para éstos platos de toda la vida me gusta un vino de bota, del que hacen los agricultores de toda la vida, un vino con un cierto dulzor que entra de maravilla y al pasar el rato.
El trigo también se puede limpiar de la cascarilla utilizando un secador de pelo, si lo vamos moviendo y dándole con el secador, la cascarilla salta y se limpia, el resto de la cascarilla que quede flotará en el agua de remojo y ahí la podremos limpiar. Esta operación la tendremos que hacer con cuidado, porque la cascarilla saltará por los aires con la presión del secador, por lo que nos pondremos en un sitio adecuado para no ponerlo todo perdido.
La morcilla de Almería es morcilla de cebolla, sus ingredientes son sangre, manteca y cebolla cocida y se le añaden también diferentes especias.
¡¡Buen provecho!!
* Gracias a Agustín García Gallego.


Nuestra tierra siempre ha sido cruce de caminos y pago abundante de todo tipo de productos agrícolas... Por eso su cocina recibe múltiples influencias: murcianas, arábicas, serranas, marineras... y cuenta con unos fantásticos productos que hacen posible el milagro que platos corrientes en otros lugares, aquí tengan el gusto de lo extraordinario...


"Recetas de aquí, de las de antes y, algunas, con el toque de ahora, nuestras...buenas; de Overa"


A todas las mujeres de Overa que han forjado lo que hoy es nuestra historia culinaria. A todas ellas, el primer bocado de cada  plato que se prepare a partir de este blog.

sábado, 13 de octubre de 2018

Pregón fiestas El Pilar 2018 Por Carlos Campra Navarro


Pregón fiestas El Pilar 2018
              Por Carlos Campra Navarro

Ya resuenan herraduras

que sobre capas relucen

manchas de tinta y de cera.

                  (Federico García Lorca)



Sucias manos los delatan,

aquellos que al estraperlo juegan,

no tienen pan,

solo hambre y pena.



Hacia "El Empalme" van llegando,

aquellos que, una guerra entre hermanos, vencieran,

traen consigo a la Virgen,

en la oscura noche nochera.



Descubren tierra fértil,

llena de olivos, llena de higueras,

pobreza en las casas,

que de adobe se hicieran.



Un vergel de naranjos

y olor a azahar en las puertas,

los niños corren desnudos,

por calles todavía inciertas.



¡Gran prosperidad 
anunciaba esa Virgen!

pues ahora los niños,

bellos y relucientes trajes visten.


Calles de asfalto, colegios, palmeras.

¡No mires María del Pilar!

Que el pecado original, en el río me espera.

Que suerte la mía, que suerte ser niño en Overa.



Tierra en las manos y panochas en la noche,

 cuando el verano llega.

Lagartijas mis amigas y culebras en las cunetas,

 grandes risas nos ofrecían

mientras montábamos en bicicletas.



Por la veintiuna parece que los oigo,

 treintena de cencerros suenan,

pues a mitad de febrero parece que estamos,

 cuando esta patrimonial fiesta pagana celebran,



tiznajos en las carnes,

animalescos gritos pegan,

bellas muchachas abrazan,

 mientras los vecinos comida y vino ofrezcan.



No hay miedo,

solo respeto y pureza,

 pues desde los romanos se viene dando,

con mucha tradición y fortaleza.



Ay Virgen bendita!

Ya llegó la primavera, estamos en abril,

 tu semana santa y árboles frutales

se cuentan por mil.



Embriagadores olores nos rodean en las meriendas,

disfrutando de buenos alimentos,

bajo el puente viejo,

 ligericos de prendas.



Gracias milagrosa

por librarnos de riadas,

que millones de tormentas vimos

y ya las recordamos como aguas pasadas.



A este oasis de cañales, bancales y acequias morescas

viniste a parar, donde no había nada,

donde sus gentes con trabajo y esfuerzo

 ha salido bien parada.



Donde hoy se celebra

 el día de las fuerzas armadas,

que se iguala al coraje y humildad de nuestra gente,

en esta tierra soñada.