Mostrando entradas con la etiqueta ANTROPOLOGÍA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ANTROPOLOGÍA. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de febrero de 2015

INSTITUTO DE ESTUDIOS ALMERIENSES. GUÍA FIESTAS Y RITUALES SINGULARES; EL CARNAVAL EN OVERA (Parte 2). Por Ana Mª García Díaz


 





Título:
Fiestas y rituales singulares
Coordinación:
Coordinador de la colección: Alfonso Ruiz García. Coordinador del presente volumen: Juan Salvador López Galán  
Edición:
1ª  
Edita/n:
Instituto de Estudios Almerienses y Cajamar Caja Rural 
Otras aportaciones:
Ramón Sedano: traducción musical de las bocinas de Abla; Fotografía de cubierta (procesión de la Virgen de Fátima en Tíjola: Antonio Luis Pozo Marín. 
Descripción física:
Libro impreso; 215 págs.; 20 x 20; Ilustraciones en color. Créditos fotográficos en la página 215;  
Colección:
Guías de Almería 
Deposito legal:
AL 1205-2013 
ISBN:
978-84-8180-570-9 
Situación:
Existencias 
PVP:
15,00 euros  
GUÍAS DE ALMERÍA [G] - Etnografía - Tradiciones populares
Resumen:
En este libro se presentan una selección de las fiestas tradicionales y de los rituales festivos que se desarrollan a lo largo de todo el año en la provincia de Almería y que se presentan como actos simbólicos colectivos, en su mayoría de carácter religioso. Las fiestas populares se caracterizan por estar fundamentadas en la tradición, como conexión del presente con el pasado, por su repetición año tras año; en ellas el pueblo el pueblo es el exclusivo protagonista de las mismas ya que, generalmente, son organizadas por los propios vecinos reunidos en grupos para el ritual. Además, las perciben como un elemento principal de la cultura local que les proporciona sentido y les reafirma en el sentimiento de pertenencia a la comunidad.
Nº de visitas 672


6

INDICE GUIA DE FIESTAS Y RITUALES SINGULARES
Prólogo
Rafael Briones Gómez
Introducción
Juan Salvador López Galán

CICLO FESTIVO DE INVIERNO
I. Navidad y Reyes
Navidad en Chirivel
Modesto García Jiménez
Baile de los Pastores en Vélez Rubio
Encarna M. Navarro López
Alcalde de Inocentes en Vélez Rubio
Juan Salvador López Galán
Navidad y Epifanía de Reyes en Almería
Antonio Sevillano Miralles
Fiesta de la Reconquista o El Pendón en Almería
Antonio Sevillano Miralles
Romería de la Virgen del Mar en Almería
Cristina Isla Palma
Reyes Magos en Los Gallardos
Juan Salvador López Galán
Juego del Boliche en Turre
Francisco Martínez Botella
II. San Antón, san Sebastián y la Candelaria
El fuego en los rituales festivos almerienses
Aniceto Delgado Méndez
El chinico de san Roque en Albánchez
Francisco Martínez Botella
San Antón en Chirivel
Modesto García Jiménez
San Sebastián en Gádor
Ana Belén García Muñoz
Virgen de La Candelaria en Instinción
Ana Belén García Muñoz
Santa Ana en Íllar
Ana Belén García Muñoz
III. Carnaval
Carnaval en Overa (Huércal Overa)
Ana María García Díaz
Jueves Lardero y el hornazo en Gádor
Ana Belén García Muñoz
Carnavales en Ohanes
Ana Belén García Muñoz
Máscaras en Cuevas del Almanzora
Ana Belén García Muñoz
Carnaval en Almería
Antonio Sevillano Miralles
Máscaras en Los Vélez
Encarna M. Navarro López

CICLO FESTIVO DE PRIMAVERA
IV. Semana Santa
Semana Santa en Almería
Antonio Sevillano Miralles
Semana Santa en Sorbas
Rosalía Fernández Amador
Semana Santa en Los Vélez
Encarna M. Navarro López
Semana Santa en Gádor
Cristina Isla Palma
Semana Santa en Abla
Juan Salvador López Galán
Noche del Álamo y los Ramos en Huércal Overa
Ana María García Díaz
Noche de Tarascos y Coronas en Nacimiento
Elena Ramírez Guerra
V. Cruz del Voto y san Marcos
Santa Cruz de Canjáyar
Juan Pedro Vázquez Guzmán
Toros de san Marcos en Ohanes
Juan Agudo Torrico
San Marcos en Adra
Ana Belén García Muñoz
VI. Cruces de Mayo y Virgen de Fátima
Cruz del Voto en Terque
Juan Salvador López Galán
Cruces y Mayas en Almería
Antonio Sevillano Miralles
San Gregorio en Bédar
Ana Belén García Muñoz
Virgen de Fátima en Tíjola
Juan Torreblanca Martínez y Gonzalo Pozo Oller

CICLO FESTIVO DE VERANO
VII. Corpus, san Juan y otras
Corpus Christi en Almería
Antonio Sevillano Miralles
Corpus Christi en Dalías
Ana Belén García Muñoz
Noche de san Juan en Almería
Antonio Sevillano Miralles
Virgen de la Asunción en Villaricos (Cuevas del Almanzora)
Ana Belén García Muñoz
Santa Ana en Roquetas de Mar
Ana Belén García Muñoz
Feria de Agosto en Almería
Antonio Sevillano Miralles
Santo Cristo del Consuelo en Tahal
Elena Ramírez Guerra
Nuestra Señora de las Angustias en Tabernas
Elena Ramírez Guerra
Virgen de las Angustias en Benizalón
Elena Ramírez Guerra
VIII. Romerías
Virgen de la Cabeza en Benizalón
Francisco Martínez Botella
Santo Cristo de la Luz en Dalías
Cristina Isla Palma
Virgen de Tices en Ohanes
Ana Belén García Muñoz

CICLO FESTIVO DE OTOÑO
IX. Moros y Cristianos y san Miguel
Fiestas de Moros y Cristianos
Juan Salvador López Galán
San Miguel Arcángel y los Toros de Fuego en Pulpí
Ana Belén García Muñoz

Calendario Festivo de la provincia de Almería
Juan Salvador López Galán
Bibliografía
Juan Salvador López Galán
Créditos fotográficos

INSTITUTO DE ESTUDIOS ALMERIENSES. GUÍA FIESTAS Y RITUALES SINGULARES; EL CARNAVAL EN OVERA (Parte 1). Por Ana Mª García Díaz

PELOTEROS EN EL CARNAVAL DE OVERA, UNA TRADICIÓN ÚNICA EN TODA ANDALUCÍA.






Título:
Fiestas y rituales singulares
Coordinación:
Coordinador de la colección: Alfonso Ruiz García. Coordinador del presente volumen: Juan Salvador López Galán  
Edición:
1ª  
Edita/n:
Instituto de Estudios Almerienses y Cajamar Caja Rural 
Otras aportaciones:
Ramón Sedano: traducción musical de las bocinas de Abla; Fotografía de cubierta (procesión de la Virgen de Fátima en Tíjola: Antonio Luis Pozo Marín. 
Descripción física:
Libro impreso; 215 págs.; 20 x 20; Ilustraciones en color. Créditos fotográficos en la página 215;  
Colección:
Guías de Almería 
Deposito legal:
AL 1205-2013 
ISBN:
978-84-8180-570-9 
Situación:
Existencias 
PVP:
15,00 euros  

GUÍAS DE ALMERÍA [G] - Etnografía - Tradiciones populares
Resumen:
En este libro se presentan una selección de las fiestas tradicionales y de los rituales festivos que se desarrollan a lo largo de todo el año en la provincia de Almería y que se presentan como actos simbólicos colectivos, en su mayoría de carácter religioso. Las fiestas populares se caracterizan por estar fundamentadas en la tradición, como conexión del presente con el pasado, por su repetición año tras año; en ellas el pueblo el pueblo es el exclusivo protagonista de las mismas ya que, generalmente, son organizadas por los propios vecinos reunidos en grupos para el ritual. Además, las perciben como un elemento principal de la cultura local que les proporciona sentido y les reafirma en el sentimiento de pertenencia a la comunidad.
Nº de visitas 672
INDICE GUIA DE FIESTAS Y RITUALES SINGULARES
Prólogo
Rafael Briones Gómez
Introducción
Juan Salvador López Galán

CICLO FESTIVO DE INVIERNO
I. Navidad y Reyes
Navidad en Chirivel
Modesto García Jiménez
Baile de los Pastores en Vélez Rubio
Encarna M. Navarro López
Alcalde de Inocentes en Vélez Rubio
Juan Salvador López Galán
Navidad y Epifanía de Reyes en Almería
Antonio Sevillano Miralles
Fiesta de la Reconquista o El Pendón en Almería
Antonio Sevillano Miralles
Romería de la Virgen del Mar en Almería
Cristina Isla Palma
Reyes Magos en Los Gallardos
Juan Salvador López Galán
Juego del Boliche en Turre
Francisco Martínez Botella
II. San Antón, san Sebastián y la Candelaria
El fuego en los rituales festivos almerienses
Aniceto Delgado Méndez
El chinico de san Roque en Albánchez
Francisco Martínez Botella
San Antón en Chirivel
Modesto García Jiménez
San Sebastián en Gádor
Ana Belén García Muñoz
Virgen de La Candelaria en Instinción
Ana Belén García Muñoz
Santa Ana en Íllar
Ana Belén García Muñoz
III. Carnaval
Carnaval en Overa (Huércal Overa)
Ana María García Díaz
Jueves Lardero y el hornazo en Gádor
Ana Belén García Muñoz
Carnavales en Ohanes
Ana Belén García Muñoz
Máscaras en Cuevas del Almanzora
Ana Belén García Muñoz
Carnaval en Almería
Antonio Sevillano Miralles
Máscaras en Los Vélez
Encarna M. Navarro López

CICLO FESTIVO DE PRIMAVERA
IV. Semana Santa
Semana Santa en Almería
Antonio Sevillano Miralles
Semana Santa en Sorbas
Rosalía Fernández Amador
Semana Santa en Los Vélez
Encarna M. Navarro López
Semana Santa en Gádor
Cristina Isla Palma
Semana Santa en Abla
Juan Salvador López Galán
Noche del Álamo y los Ramos en Huércal Overa
Ana María García Díaz
Noche de Tarascos y Coronas en Nacimiento
Elena Ramírez Guerra
V. Cruz del Voto y san Marcos
Santa Cruz de Canjáyar
Juan Pedro Vázquez Guzmán
Toros de san Marcos en Ohanes
Juan Agudo Torrico
San Marcos en Adra
Ana Belén García Muñoz
VI. Cruces de Mayo y Virgen de Fátima
Cruz del Voto en Terque
Juan Salvador López Galán
Cruces y Mayas en Almería
Antonio Sevillano Miralles
San Gregorio en Bédar
Ana Belén García Muñoz
Virgen de Fátima en Tíjola
Juan Torreblanca Martínez y Gonzalo Pozo Oller

CICLO FESTIVO DE VERANO
VII. Corpus, san Juan y otras
Corpus Christi en Almería
Antonio Sevillano Miralles
Corpus Christi en Dalías
Ana Belén García Muñoz
Noche de san Juan en Almería
Antonio Sevillano Miralles
Virgen de la Asunción en Villaricos (Cuevas del Almanzora)
Ana Belén García Muñoz
Santa Ana en Roquetas de Mar
Ana Belén García Muñoz
Feria de Agosto en Almería
Antonio Sevillano Miralles
Santo Cristo del Consuelo en Tahal
Elena Ramírez Guerra
Nuestra Señora de las Angustias en Tabernas
Elena Ramírez Guerra
Virgen de las Angustias en Benizalón
Elena Ramírez Guerra
VIII. Romerías
Virgen de la Cabeza en Benizalón
Francisco Martínez Botella
Santo Cristo de la Luz en Dalías
Cristina Isla Palma
Virgen de Tices en Ohanes
Ana Belén García Muñoz

CICLO FESTIVO DE OTOÑO
IX. Moros y Cristianos y san Miguel
Fiestas de Moros y Cristianos
Juan Salvador López Galán
San Miguel Arcángel y los Toros de Fuego en Pulpí
Ana Belén García Muñoz

Calendario Festivo de la provincia de Almería
Juan Salvador López Galán
Bibliografía
Juan Salvador López Galán
Créditos fotográficos


martes, 13 de enero de 2015

EL CASTILLO DE OVERA, RESUMEN HISTORIA ILUSTRADA DE HÚERCAL OVERA por Pedro Hurtado

Representación ideal (hipotética) del Castillo de Overa (siglos X-XI). Pedro Hurtado
  Os adjunto las imágenes del castillo de Overa que he confeccionado ex profeso para “Overa Viva“. La primera muestra la representación ideal (hipotética) del Castillo de Overa (siglos X-XI) y algunos ejemplos de la sociedad andalusí de la época.
La segunda muestra una infografía que cuenta, a grandes rasgos, la vida de la Frontera, episodio de la Historia Altomedieval del Sureste español que me apasiona (ríete de la Conquista del Oeste). Aquí muestro la importancia del Castillo de Overa en el contexto del sistema defensivo nazarí del siglo XV.

 El Castillo de Overa

   Abd al-Rahmán, único miembro superviviente de la matanza de la dinastía Omeya de Damasco, desembarcó en Almuñécar para refugiarse en Córdoba, donde proclamará el primer estado musulmán independiente (Emirato) en el año 756, que perduró hasta el año 929, que se convirtió en Califato. Los humildes abrazaron el Islam con el paso del tiempo.
Una nueva y avanzada cultura cambiaría el sistema social de casi toda la Hispania, formando un nuevo país, próspero y pujante llamado al-Ándalus.

Ubicado en las estribaciones de la Sierrecica, en la margen izquierda del Río Almanzora. Su morfología y características son similares al de Huércal. Desde él se divisa perfectamente el castillo de Cantoria y suponía un estratégico enclave como guardia avanzada de estos lugares del Reino Nazarí. Ofrecía protección a los agricultores de esta parte de la vega del Río Almanzora.

 Reinando Abd al-Rahmán II (siglo IX), las tropas reales aplastaron una rebelión, ocasionando 3.000 bajas en un lugar cercano a Lorca, llamado al-Musara. En el año 846 se produjo una sequía terrible que dejó exhausta y casi despoblada a la Cora de Almería. Pero, pasadas estas dificultades, la economía se recuperó con fuerza y florecieron industrias como la seda o la minería. Los campos volvieron a ser fecundos. Ricos mercaderes africanos solicitaron licencias para edificar y fortificar 20 lugares, a donde acudieron pobladores de todo al-Ándalus. Durante esta época, los lugares de Huércal y Overa tomaron un gran impulso.                    .

 
La vida de la Frontera, importancia del Castillo de Overa en el sistema defensivo nazarí s. XV. Pedro Hurtado


Tierra de Frontera
   El Río Almanzora se convertirá en frontera entre musulmanes y cristianos. El avance cristiano es imparable en su misión
“reconquistadora“, y presagiaba el fin de al-Ándalus. El territorio vecino de Murcia era sometido por la cristiana Castilla
 bajo el reinado de Alfonso X ‘El Sabio’ en 1243. Los lugares de Huércal y Overa se convirtieron en tierra de frontera
   durante más de dos siglos. Las tensiones lógicas producidas por este emplazamiento darán lugar a un territorio
     fuertemente fortificado. Se desarrollará entonces una sociedad típicamente de frontera.

1. En 1436, Alonso Fajardo atacó y asoló ciudades y rindió castillos. El Castillo de Overa ofreció más resistencia de la esperada. Alonso el Bravo juró a ley de caballero no abandonar el sitio hasta rendir la fortaleza. Una noche, el valiente capitán lorquino Tomás de Morata, se encaramó al castillo por la parte que da a la montaña. Eliminó al centinela y dejó caer una escala. Asaltó la torre principal al grito de ¡¡Lorca, Lorca!!, señal a la que respondieron sus compañeros escalando el muro. Tras una encarnizada lucha, el pendón de Lorca fue enarbolado finalmente en lo más alto del castillo. Posteriormente, el castillo sería abandonado y retomado por los musulmanes.

LA IMPORTANCIA DEL CASTILLO DE OVERA ES EVIDENTE AL ESTUDIAR SUS RESTOS ARQUEOLÓGICOS... ¿CÓMO PODEMOS TENERLO EN RUINAS...?
2. Purchena era durante este tiempo cabeza de comarca del Valle del Almanzora.
3. A principios del siglo XV tuvo lugar un gran enfrentamiento entre granadinos y lorquinos cerca de Zurgena. Ésta  terminó en llamas. Los cristianos, envalentonados, volvieron y tomaron el castillo de Huércal en abril de 1408.

4. Mofarrés quiso recuperar el Castillo de Huércal, Volaron un lienzo de la fortaleza matando a muchos defensores. Los cristianos se refugiaron en las torres, pero fueron hechos cautivos sin remisión y llevados a Granada.

5. La Frontera estaba tan despoblada, que, el ataque de un oso, era un peligro real, sobre todo en el Cabezo de la Jara.

6. Desde Puerto Lumbreras partían las cabalgadas de los cristianos para atacar los territorios de Huércal y Overa, ya que se encuentra  a poco más de 20 km.

7. En 1452 tuvo lugar una importante y decisiva batalla en el campo de Lorca, en la Rambla de los Alporchones. Los granadinos fueron aplastados, pagando un alto precio en vidas y prestigio.


                          *******************************

IDEALIZACIÓN DEL CASTILLO DE OVERA EN TODO SU ESPLENDOR. UN REFUGIO PARA LA POBLACIÓN DEL VALLE DEL ALMANZORA.


Textos y Fotos extraidos de la HISTORIA ILUSTRADA  DE HUÉRCAL OVERA de Pedro Hurtado. Es un libro fantástico editado por PAHV ediciones: Se puede pedir el libro por internet o por telefono, su precio es 16 €uros. Es un libro muy bien documentado y con una ilustraciones fantásticas.

Nos comenta Pedro: Imagenes del libro donde se recogen los contenidos, que publicamos Pahu Ediciones conjuntamente con el Ayuntamiento de Huércal-Overa en 2013, que puedes mostrar conjuntamente con las ilustraciones. Su pvp es de 16€ y lo puedes adquirir a través de nuestra web pahuediciones.com (sin gastos de envío)


Pedro Hurtado
Director Creativo


jueves, 4 de diciembre de 2014

LA MATANZA DEL CERDO EN OVERA. Monografía realizada por Ana Mª. García Díaz.

HISTORIA
Muchos son los testimonios con referencia a la matanza del cerdo que nos han legado nuestros antepasados a través de la sabiduría popular. Pues durante cientos de años, este saber popular ha ido recogiendo mediante recetarios orales transmitidos de padres a hijos, todo el instinto rural siempre sabio y siempre acertado.

"La matanza del cerdo en Overa". Fotografía Henrique de Dinamarca. Fondo documental de Overa Viva. Años 60.
En su realización entran a formar parte técnicas, instrumentos, saberes y creencias profundamente imbricados en la cultura de cada pueblo, e incluso, exclusivas de cada familia.  
Resulta curioso, como pintores, literatos y escritores costumbristas se han servido con frecuencia de este tema para llevarlo a sus obras. Entre ellos, Cervantes, Antonio de Salazar, el Bosco, Goya, Lope de Vega, Benito Pérez Galdós,....y un largo ecétera. Todos ellos junto con artistas e historiadores, han dejado patente la importancia que ha tenido esta costumbre propia del ámbito rural, la matanza, en la alimentación como medio de autosuficiencia y una forma de suplir necesidades en épocas de precariedad. No sin destacar las relaciones sociales y familiares que llevaba implícitas a lo largo de la historia.
Celebrada una vez al año, era la fiesta por antonomasia.

FASES DE LA MATANZA
Debemos entender la matanza como un periodo largo que se podría estructurar en las siguientes fases: engorde, matanza y curado.
Matanza en Los Navarros, Overa. Años 30. Casa de Pascual Castelló, matarife sin igual. "La matanza del cerdo en Overa". Fondo documental de Overa Viva.
El engorde
El engorde del cerdo empieza siempre nueve o diez meses antes de llegar el día señalado. Eso sin contar los casos en los que se compraba para su inmediato sacrificio.
En Overa, esta fase se hacía cuidadosamente alimentando al cerdo con chumbos e higos secos. Ya casi al final del engorde se le echaba un poco de "berbajos de salvao" de harina. En el otoño se incluían en la dieta los restos inservibles de las cosechas de frutales: manzanas, peras, membrillos... También suponían una importante y rica aportación los restos de las comidas de las casas que iban a parar a la "pocilga" para el consumo de los cerdos. Cuando el peso era el adecuado, alrededor de los 150 Kilos, se consideraba finalizado este proceso. 

La matanza
En Overa, como en todos los ámbitos rurales españoles,  la matanza constituía un rito social y familiar, aunque en la actualidad tienden a ser menos los hogares que llevan a cabo esta costumbre popular, a pesar de estar muy arraigada. Su duración era de dos o tres días, y servía para favorecer la comunidad entre vecinos y familiares por su laboriosidad, dado que del cerdo se aprovechaba todo y todo se realizaba de forma artesanal, con diversas peculiaridades en función del lugar en que se celebre. Ya decía el refrán: "Del cerdo hasta los andares".
"La matanza del cerdo en Overa". Matanza en casa de Pascual Castelló e Isabel. Fotografía cedida por Isabel Castelló.Fondo documental de Overa Viva.
El rito era y es una fiesta gastronómica y un saber hacer de conocimiento gastronómico acumulado de generación en generación que se efectúa una vez al año, coincidiendo con los meses más fríos del invierno y con el final del engorde. Eran días especiales, que aunque cargados de mucho trabajo, las reuniones familiares y de amigos suplían cualquier cansancio.
"La matanza del cerdo en Overa". Casa de Angustias de Ruperta. Fondo documental de Overa Viva. Fotografía cedida por Isabel Castelló.
Las vísperas
Los días anteriores a la matanza se celebraban reuniones familiares para comunicar el día elegido. Un día que se previera sin lluvia y sin condiciones meteorológicas adversas. Lo ideal era un día soleado con una buena helada matinal.
A mi padre, Antonio García, matarife experto de toda la familia y siempre dispuesto con su amabilidad a serlo de los vecinos que lo avisan. Fondo documental de Overa Viva. "La matanza del cerdo en Overa".
Habitualmente se invitaba a uno o dos vecinos expertos matarifes y se preparaban los instrumentos afilándolos. Se buscaban las máquinas para hacer los embutidos y se limpiaban; era el momento de fregar los barreños, lebrillos, calderas de cobre y el gran cucharón de madera para darle la vuelta a las morcillas y poder sacarlas de la caldera; se preparaban los haces de leña para que la chimenea siempre estuviera encendida y poder calentar el agua para pelar al cerdo primero y cocer las morcillas después.
La dueña de la casa donde se celebraba la matanza empezaba los preparativos para llenar la despensa, pues había que preparar comida abundante para dar de comer a tantos invitados como se iban a sentar a la mesa durante esos días de matanza. Entre sus tareas esos días, también estaba el comprar los pimientos colorados secos para cocerlos y pasarlos por una máquina para dejarlos con una fina textura que se utilizaría como ingrediente para elaborar los chorizos que formaban parte de los embutidos que se elaboraban el segundo día de la matanza.
"La matanza del cerdo en Overa". Haces de leña preparados para la matanza. Fondo documental de Overa Viva.
Justo el día anterior a la matanza, se pelaba la cebolla con ayuda de vecinas y familiares y se cocía en la caldera con agua hirviendo. Posteriormente, se metía en un saco con agujeros para que escurriera el agua y se dejaba así toda la noche hasta que al día siguiente llegara la hora de ser utilizada para la elaboración de las morcillas.
También era tarea del día anterior, lavar los "mazos" de tripas que se habían previsto para completar las que se podían conservar del cerdo y tener así cantidad suficiente para los embutidos. Para este proceso, había que tener preparados unos cuantos barreños con naranjas peladas y troceadas y otros con limones y sal.

"La matanza del cerdo en Overa". María, lavando los mazos de tripas el día anterior a la matanza. Naranjas y limones de su finca "El Recreo" no faltaban para dicha tarea. Fondo documental de Overa Viva.
El día de la matanza
Es importante destacar, como este rito aparece marcado por una clara división sexual del trabajo. Así, encontramos que hay tareas destinadas a los hombres y otras a las mujeres. Y así se comprobará durante el desarrollo de este artículo en cuanto a la forma de llevar a cabo la matanza del cerdo.
"La matanza del cerdo en Overa". Fondo documental de Overa Viva.

El día de la matanza, antes de que amaneciera, se empezaba a calentar el agua en la caldera marcando ésta el momento para comenzar con el sacrificio del cerdo. Pues hasta que no estuviera hirviendo no se empezaba.
"La matanza del cerdo en Overa". Matanza en casa de las hermanas Castelló. Fondo documental de Overa Viva.
La sesión comenzaba muy temprano, entre las 8 y las 9 de la mañana. El matarife iba provisto de un gancho con el cual enganchaba al cerdo por la mandíbula y lo llevaba hasta la mesa de madera.
"La matanza del cerdo en Overa". Matanza en la Finca El Recreo, Overa. Fondo documental de Overa Viva.
Junto con el matarife con su cuchillo se sitúan los hombres que van a sujetar al animal con unas cuerdas y la mujer que va a recoger la sangre del animal en un barreño o lebrillo.
"La matanza del cerdo en Overa". Finca El Recreo, junto a Antonio y María anfitriones del mismo. Fondo documental de Overa Viva.
Es muy importante la labor de la mujer en este momento para que no se cuaje la sangre, por lo que la mujer no dejará de moverla y sacará la madeja para conseguir una buena calidad final de los productos del cerdo con el adecuado drenaje de la sangre del animal. Ésta se empleará posteriormente en la elaboración de las morcillas. El cerdo chilla desesperadamente durante esta fase y puede oírse desde lejos. Tras finalizar la muerte del animal, se produce una división del trabajo en la familia: cada sexo realiza las tareas asignadas socialmente a cada uno.
"La matanza del cerdo en Overa". Matanza en casa de Pascual Castelló. Fotografía cedida por Isabel Castelló. Fondo documental de Overa Viva.
Los hombres, antes de pasar a limpiar al cerdo,  suelen tomar unas copas de anís o coñac con algún polvorón o mantecado para reponer la energía gastada momentos antes.
"La matanza del cerdo en Overa". Matanza en casa de Juanito "el de Juan Morales". Fotografía cedida por la Asoc. Sociocultural Mujeres de Overa. Fondo documental de Overa Viva.
Después se procede a pelar al animal, es decir, eliminar el pelo de la piel. Esto se puede hacer de varias formas, pero en Overa, la más frecuente es pelarlo con agua caliente. Más bien, agua hirviendo de la caldera que desde bien temprano estaba puesta en el fuego sobre unas buenas "estreves", y que se echaba sobre el cuerpo del animal para rápidamente empezar a raspar con cucharas de acero. Las pezuñas se arrancaban metiendo las patas en un cubo con agua hirviendo y tirando de ellas con un fardo y con la ayuda de un gancho. Tras esto, se limpiaba el cerdo con un asperón y agua tibia y luego con una maquinilla se eliminaba el resto de pelo que quedaba hasta quedar blanco como el nácar.


"La matanza del cerdo en Overa". Matanza en casa de Antonio García, en la finca "El Recreo". Fondo documental de Overa Viva.
A continuación se colgaba el cerdo atando las dos partes traseras en un palo de madera llamado camal, que queda prendido en los soportes que había en el techo. Nos cuenta Isabel Castelló, hija del matarife Pascual, que su padre llegado este momento, echaba un trozo de carne a un perro, y con su sorna habitual decía: si el perro no se ha muerto podemos comernos la carne. En esos tiempos, el análisis del veterinario no formaba parte del entramado de la matanza.
"La matanza del cerdo en Overa". Matanza en casa de Antonio García, en la finca "El Recreo". Fondo documental de Overa Viva.

"La matanza del cerdo en Overa". Matanza en casa de Antonio García, en la finca "El Recreo". Abriendo el cerdo. Fondo documental de Overa Viva.

"La matanza del cerdo en Overa". Matanza en casa de Antonio García, en la finca "El Recreo". Fondo documental de Overa Viva.
Allí, el matarife abría el cerdo y se retiraban las vísceras por completo, recogiéndose cuidadosamente en un garbillo grande en el que había un plástico en la base. Parte de ellas, sobre todo los intestinos y el estómago se reservaban y se limpiaban de los contenidos que había dentro. Esta operación se realizaba por las mujeres de la familia. No se trataba de una operación agradable ya que el olor,  el intenso frío y la humedad están presentes durante el proceso. Ahora se realiza en el mismo lugar donde se lleva a cabo la matanza, pero tiempos atrás las mujeres se trasladaban a la cimbra (desembocadura de la rambla de Almajalejo al río Almanzora a su paso por Overa) para lavar el "menudo".
"La matanza del cerdo en Overa". Matanza en casa de Antonio García, en la finca "El Recreo". Fondo documental de Overa Viva.

Fases posteriores
A mediodía, las mujeres se afanaban en ordenar y preparar todos los ingredientes y utensilios para después de comer empezar con la tarea de embutir las morcillas. Mientras tanto la dueña de la casa, preparaba unas ricas "tajás" con la magra del cerdo, el hígado y diversas partes del animal, que junto con su aliño es el esperado plato del día. Alrededor de la sartén de tajás, se colocaban con un porrón de vino y unos cuantos chascarrillos todos aquellos que habían colaborado en las tareas de esa mañana.
Por la tarde se continuaba con la limpieza de vísceras, y las mujeres empezaban ya a cocer el arroz, pasar la cebolla por la máquina para que quedara con una textura más fina, tostar la matalauva,...y todos los ingredientes necesarios que conformarían la masa de las morcillas. 

"La matanza del cerdo en Overa". Matanza en casa de Antonio García, en la finca "El Recreo". En la imagen, María su mujer, meneando la masa de las morcillas. Fondo documental de Overa Viva.

Y lanzando una pincelada para el recuerdo de los que vivimos esa época dorada de las matanzas, esas horas de la tarde eran las más ansiadas para los niños y niñas. Nos íbamos a buscar cañas a la "ramblica" para hacernos pipas que rellenábamos con la matalauva que a hurtadillas cogíamos sin ser vistos por los mayores. Eran formas de diversión que hoy ya casi están desaparecidas.



Una vez lista la masa, es decir, después de haber hecho las catas suficientes para comprobar que la masa estaba en su punto se empezaba a embutir las morcillas.
"La matanza del cerdo en Overa". Matanza en casa de Antonio García, en la finca "El Recreo". Fondo documental de Overa Viva.

"La matanza del cerdo en Overa". Matanza en casa de la familia Rubio Diaz. Fondo documental de Overa Viva.
Mientras unas mujeres las embutían, otras las ataban por las puntas de las tripas y las colocaban en un lebrillo hasta el momento de echarlas a la caldera para cocer los primeros ejemplares. Por la noche se celebraba una fiesta en la que lo primero era probar ese rico manjar: las morcillas. Aunque a veces iba unido a algún que otro enfado si se habían reventado muchas durante su coción.
"La matanza del cerdo en Overa". Matanza en casa de la familia Rubio Diaz. Ana Diaz, echando las morcillas a la caldera. Fondo documental de Overa Viva.

"La matanza del cerdo en Overa". Matanza en casa de Antonio García y María, en la finca "El Recreo". Fondo documental de Overa Viva.

"La matanza del cerdo en Overa". Noche de morcillas en casa de Antonio Mateo y Ana Rubio. Fondo documental de Overa Viva.

El día después
Amaneciendo el día, el matarife empezaba a despedazar el cerdo que había estado toda la noche oreándose colgado de una viga a resguardo de perros y alimañas, en un lugar donde podía darle el relente de la noche gracias a una adecuada ventilación. Cuando finalizaba su labor, era el momento para echar directamente en las brasas del fuego unos buenos filetes de carne que acaba de ser preparada por el matarife. Ese sabor era inconfundible...aún hoy recuerdo con nostalgia esos momentos en los que mi madre escogía la mejor magra y me la preparaba con una buena rebanada de pan casero.
"La matanza del cerdo en Overa". Matanza en la finca de Doña María Molina. Años 50. Fotografía Henrique de Dinamarca. Fondo documental de Overa Viva.
Conforme iban llegando las mujeres más madrugadoras, se comenzaba con el trabajo de partir la carne y los mantos de grasa para la masa de los embutidos. Se distribuían las partes del cerdo a diferentes mujeres, para que las fuesen cortando a trocitos pequeños.
"La matanza del cerdo en Overa". Matanza en casa de Felipe Bonillo y Magdalena. Fondo documental de OveraViva.
Los hombres mientras, salaban los jamones y las paletillas. En algunos casos, se llevaban a un secadero a Serón para ser recogidos al cabo de unos meses.
"La matanza del cerdo en Overa". Matanza en casa de Antonio García, en la finca "El Recreo". Preparando las masas para los embutidos. Fondo documental de Overa Viva.
La operación de embutir los chorizos, salchichas, longanizas, morcones, butifarras, blanquillo... solía comenzar después de comer unas ricas migas con tajás, y podía durar toda la tarde/noche donde una rica olla de col reponía las energías gastadas y ponía el punto y final a la matanza.
"La matanza del cerdo en Overa". Matanza en casa de Antonio García, en la finca "El Recreo". Fondo documental de Overa Viva.
Se empleaba para ello una máquina especial que mediante presión introducía la masa elaborada con la carne y los ingredientes adecuados, en la tripa de cerdo. Muchas veces, la máquina no era de la familia que realizaba la matanza y la tenían que pedir a algún vecino que la prestaba y corría así la suerte de ser invitado a la matanza. Generalmente a comer morcillas y recibir algún trozo de cabeza del lomo, algunas morcillas, etc.


"La matanza del cerdo en Overa". Matanza en casa de Antonio García, en la finca "El Recreo". Embutiendo los chorizos. Fondo documental de Overa Viva.
Era habitual, cuando corrían otros tiempos, que en casas de gente adinerada, con poca práctica en la preparación de los productos del cerdo, se contratara a una mujer o acudieran las vecinas a realizar esa labor a cambio de alguna recompensa.
En la mayoría de los hogares, días después de haber finalizado la matanza, se freían los lomos y las costillas para adobarlos y conservarlos en orzas con aceite. Así, las despensas nunca se veían vacías!!!
El curado
Todas las casas de Overa estaban preparadas para la curación de los productos resultantes de la matanza. El proceso de maduración (secado) de los embutidos era fundamental para su conservación y posterior degustación. Para ello era fundamental la buena temperatura, y una adecuada ventilación en la habitación donde estaban colgados. Si tras finalizar la matanza corrían días de sol el éxito del secado estaba asegurado.
"La matanza del cerdo en Overa". Embutidos oreándose como culminación a la matanza. Fondo documental de Overa Viva.
VISIÓN ACTUAL
Nuestros mayores nos han transmitido un legado, un modo de hacer la matanza: qué especias utilizar, para qué adobar la carne, cómo curar los embutidos....Y en todos estos conocimientos tan sabiamente atesorados, reside algo tan importante como la autosuficiencia y la necesidad alimenticia en otras épocas. Pues los productos obtenidos con la matanza del cerdo les permitía tener la despensa llena buena parte del año.
El sacrificio del cerdo es, en muchas ocasiones, ya sólo un recuerdo en Overa, una costumbre ancestral casi en desuso. Ha pasado de ser una necesidad en los hogares a una tradición, un momento de encuentro familiar.
El cambio de forma de vida al sustituir el medio rural por el urbano constituye una de las causas principales. La imposibilidad de comer carne de cerdo por motivos de salud, o que la familia se compone de pocos miembros constituyen otras, y los jóvenes que se quedan en el medio rural, están cada vez menos interesados por lo engorroso de cebar el cerdo, lo complicado de llevarla a cabo y el avasallamiento industrial.

A mi madre, con todo el amor del mundo.
Fotografía tomada durante la realización de la
matanza del cerdo en la finca El Recreo.
En ella, la autora y su madre, María Díaz.





BIBLIOGRAFÍA
-La matanza rural, 1999. J.M. Hernández Escorial