domingo, 30 de septiembre de 2012

SAN MIGUEL Y SU ERMITA. Por Alonso Martos Sánchez.



*SAN MIGUEL ARCÁNGEL:
 
 
 
San Miguel Arcángel.
Festividad, 29 de septiembre. Miguel significa “quién como Dios” y ocupa el más alto lugar entre los siete arcángeles. Es el “Príncipe de los espíritus celestiales, jefe o cabeza de la milicia celestial”.

En el Antiguo Testamento aparece como el gran defensor del pueblo de Dios contra el demonio.
 
Se representa como el ángel guerrero que derrota al enemigo infernal, Lucifer. Con su espada de fuego, expulsa del cielo a Satanás y sus seguidores.
 
A San Miguel se le ha considerado tradicionalmente como el guardián de los ejércitos cristianos que luchaban contra los enemigos de la iglesia; como protector de las almas contra el demonio, especialmente a la hora de la muerte.
 
En el Antiguo Testamento, aparece como el guardián de la nación hebrea.Así en el Libro de Daniel, éste es protegido por dicho santo: "Y ahora volveré a luchar contra el píncipe de Persia (...) Nadie me presta ayuda para esto, excepto Miguel" (...).Daniel 10:13.
 
En el Nuevo testamento: "Entonces se entabló una batalla en el cielo, Miguel y sus Ángeles combatieron con el Dragón..." Apocalipsis 12,7-9.
 

Romería de San Miguel, 2011.

*LA ERMITA (1747).


Según D. Enrique García Asensio, en “Historia de la Villa de Huércal – Overa y su Comarca”, Don Diego de Mena Llerena, vecino de Huércal y Alguacil Mayor y Regidor perpetuo de ella, solicitó licencia del Eminentísimo Sr. Cardenal Don Luis Belluga, para erigir una Ermita en honor de San Miguel Arcángel, en el partido de Overa, de la jurisdicción de Huércal-Overa, la que le fue concedida en 29 de Marzo de 1711, con las condiciones de ornamentarla y dotarla.
 
Ermita de San Miguel.


Y no habiendo tenido efecto, Don Ginés de Mena Segura, Presbítero de aquella villa, deseoso del mayor culto del Sr. San Miguel recurrió en el año 1747 ante D. Juan López de Saenz, Obispo de Cartagena, haciendo presente la licencia que antes había sido concedida para la erección de dicha Ermita, y también su deseo de que se erigiera en un monte alto, poco distante de dicha Overa, y contiguo al Campico que llaman de Nubla, y suplicó se le diera licencia para su erección, obligándose a ella y a ornamentarla y dotarla; lo que fue concedido por decreto de 7 de Marzo de dicho año, en el que se previno que estando perfeccionada, ornamentada y dotada a satisfacción del Sr. Don Gabriel de Salas, cura de aquella parroquia, éste la bendijera para que se celebrase el Santo Sacrificio de la Misa.

Romería, 2001.

Habiéndose construido dicha Ermita en el expresado monte y ornamentada con la mayor decencia, el dicho Sr. D. Ginés de Mena, por escritura pública que otorgó en 20 de Marzo de 1747, ante Don Pedro José Sánchez Rubio, Escribano, la dotó con los bienes siguientes:
 
Primero: Con 4 bancales de riego en la huerta de Overa, en el pago de la Veinteiuna, que lindan: Saliente, con el Carril; Mediodía, con Rodrigo y Espío; Poniente, con Salvador Ballesta, y Norte, con Inés Viúdez García.
 
Segundo: Con tres olivos grandes en dicha Huerta que llaman del Romero, apreciados para este efecto en 200 ducados: lindan, Saliente con dicho Carril; Mediodía y Norte con el otorgante y otras dos acequias, y Poniente con la acequia madre de arriba; reditúan 20 ducados.




Interior de la Ermita.

El 22 de Marzo de 1747 el dicho Cura bendijo la Ermita y celebró en ella la primera misa.


*EL ENCLAVE.


Atochas, romero y tomillo, caracterizan la flora del cerro.
La Ermita de San Miguel se erige sobre un cerro aislado al que le da su nombre. Está cubierto por espartales y plantas aromáticas como el tomillo y el romero.

En él se han encontrado restos de cerámica y un molino de piedra, posiblemente de época romana. Muy cerca de este lugar, al hacer la autovía, se descubrieron restos de un poblado fortificado de la Edad del Cobre.
 
La ermita y su entorno.

Pero lo más singular del cerro de San Miguel y su entorno es la “chapineta” o el caracol “chapa” (Iberus gualtieranus g.). Recibe este nombre debido a su forma aplanada, resultado de su adaptación al medio, lo que le permite incrustarse en las grietas de las rocas calizas. Tiene aspecto de fósil y se alimenta de hojas de tomillo, romero y otras aromáticas. Tradicionalmente codiciado por la gastronomía, local, debido a su preciada carne que hace de la paella o los gurullos un auténtico manjar.

Es una especie endémica del sudeste ibérico y en peligro de extinción, por lo que goza de una fuerte protección.