sábado, 31 de octubre de 2015

"A NUESTRO GUSTO". COCINA PARA HACER AMIGOS. 4.¿APETECEN UNAS CASTAÑAS ASADAS?. Recopilado por Ana Mª García Díaz

Postres típicos de Overa: CASTAÑAS ASADAS

         Nuestra tierra siempre ha sido cruce de caminos y pago abundante de todo tipo de productos agrícolas... Por eso su cocina recibe múltiples influencias: murcianas, arábicas, serranas, marineras... y cuenta con unos fantásticos productos que hacen posible el milagro que platos corrientes en otros lugares, aquí tengan el gusto de lo extraordinario...




"Recetas de aquí, de las de antes, y algunas con el toque de ahora. Nuestras...buenas; de Overa"

A todas las mujeres de Overa que han forjado lo que hoy es nuestra historia culinaria. A todas ellas el primer bocado de cada plato que se prepare a partir de este blog.

CASTAÑAS ASADAS
1. TIEMPO DE CASTAÑAS

La palabra castaña viene asociada a tardes otoñales, mesa camilla, brasero y puestos de castañeras en las calles. Trae consigo el frío, la ropa de abrigo y gratos recuerdos de niñez...

Y en cuestiones gastronómicas no puede haber un "Día de los Santos" que se precie, sin las típicas castañas asadas. Momento que se aprovecha para reunirse la familia o amigos, y tomarse una copa de anís o Marie Brizart para endulzar el paladar.
También les acompañan muy bien unos boniatos asados.

    En los colegios, comunidades era tradicional ( y habría que recuperar como una tradición nuestra, de siempre...)  las castañadas, fiesta de la castaña..etc. Unida a la recuperación de historias, cuentos, leyendas relacionadas con la noche de difuntos, las tradiciones agrícolas, los alimentos tradicionales... Es cuestión de mentalidad y colaboración ciudadana. Si para otras fiestas ajenas, extrañas... tanta publicidad y apoyo se les da, ¿por qué no a lo nuestro, a nuestra tradiciones ?



2. LA CASTAÑA

Antiguamente se utilizaba para combatir el hambre en épocas de guerra, ya que el harina de este fruto es muy parecido a la harina de otros cereales, pero con mejores nutrientes.

Se trata de fruto rico en hidratos de carbono, sales minerales y vitaminasAdemás, se considera que es uno de los alimentos más antiguos, pues su consumo se remonta al Paleolítico, aunque fueron los celtas y los romanos los que dieron a las castañas un papel más importante dentro de la alimentación, pues ellas hacían multitud de platos.

Las castañas también son ricas en minerales como el hierro, el calcio y el fósforo, y contienen más sodio y potasio que cualquier otro fruto seco.

Constituyen, además, una excelente fuente de vitamina B2, que regula el metabolismo de las proteínas y de las grasas, y contribuye a la salud de la piel, del pecho y de los ojos, así como de vitamina PP, necesaria para nuestro desarrollo.

Las castañas tienen un bajo contenido en grasas, y proporcionan menos calorías que el resto de los frutos secos (alrededor de unas 170 calorías por cada 100 gramos).

La medicina natural recomienda el consumo de castañas a las personas que sufren de agotamiento físico y nervioso, estrés, depresión, durante la lactancia, durante el embarazo (ayuda a la buena formación del feto), tránsito intestinal, de debilidad orgánica o intelectual y de anemia.

Las castañas son un excelente alimento para niños, ancianos y convalecientes...Apetecen unas castañas asadas?



3. USOS

La cocina forma parte de la memoria histórica de un pueblo, está grabada en los cromosomas y por eso nuestra infancia y nuestra patria está asociada a los aromas y sabores de la cocina de nuestra madre. 

Las castañas se consumen de diversas maneras: asadas, en el horno o en una parrilla, cocidas, en puré e incluso crudas, aunque para esto último es mejor escoger aquellas que estén más blandas.

Una forma sencilla de asarlas es realizar un pequeño corte en cada castaña y calentarlas en una sartén con agujeros en la base. El propósito del corte es evitar que estallen durante el proceso de asado. 
Este fruto seco también es el usado en el exquisito "marron glacé", un postre en el que empleamos castañas de la mejor calidad que se pelan, confitan en almíbar ligero y se glasean con vainilla natural.

Y si de verdad quereis disfrutar de una experiencia inolvidable, tenéis que probar los bombones de castaña que el Restaurante Azurmendi. Te los entregan en tu paquete de cartón, dentro del que además de las castañas te vas a encontrar una "niebla" plomiza que te lleva directamente al frío otoñal y esos puestos de castañas humeantes.

4. SITUACIÓN ACTUAL

En nuestros días este fruto seco se está revalorizando y está volviendo a tener una incidencia importante en nuestra gastronomía, presentándose de diversas formas a la hora de degustarlo. Desde su forma más común, asadas, hasta exquisitas tartas, dulces, mermeladas, como guarnición de algunas carnes, o como primeros platos: el potaje de castañas. 

5. CURIOSIDADES

En el libro "Tratado de Agricultura General" escrito por el agrónomo Gabriel Alonso de Herrera, escrito en 1513, hace referencia a las utilidades de las castañas y el provecho que pueden sacarse de ellas. La cáscara de la castaña, cocida con agua de lluvia o de fuente, hasta que se gaste, por evaporación, la tercera parte bebida, hace que se restrinja el vientre, así que es buena contra las diarreas.

Respecto de su composición nutricional, podemos destacar las siguientes cantidades por cada 100 gr. de castaña:
  • 2 gr. de proteínas
  • 5.5 gr. de fibra
  • 2.2 gr. de grasa
  • 145 mg. de calcio
  • 256 mg. de fósforo
  • 234 mg. de magnesio

6. HACE MUCHO TIEMPO....
Ejemplo del mimo con el que se presentan los postres de castañas en el Restaurante Azurmendi.


sábado, 12 de septiembre de 2015

EL NOMBRE DEL RIO ALMANZORA. Por Pedro Perales Larios



      


       Una tarde de invierno de 1985, estando en el precioso pueblo murciano de Moratalla, leí una leyenda que sostiene que el nombre del río Almanzora procede de la frase "Amanzor llora", lo que no deja de ser eso, una leyenda, pero me gustó y le escribí este romance.

EL NOMBRE DEL RÍO ALMANZORA
(Leyenda popular)

Tiene nombre el Almanzora,
según cuenta la leyenda,
porque al venir Almanzor
muy cansado de una guerra
se detuvo a descansar
del río bastante cerca.
Cuando el sueño comenzó
a hacer en él débil presa,
retiraba su ganado
una pastora muy bella,
y como él tuviera oído,
porque la fama es ligera,
que en las mujeres del río
hizo cuna la belleza,
saltó veloz el joven rey
y raudo corrió tras ella.

 
Asustóse la pastora
al ver tal prole guerrera
y le rogó al hechizado
diciendo de esta manera:
-¡No me forcéis, mi señor;
mirad que aún soy doncella!
Si de mí quisieras algo,
yo te daré cuanto pueda
sin herir mi honestidad
y sin manchar mi pureza.
Le detuvo al rey galán
la súplica tan ingenua
pensando que esas palabras
las dice mujer sincera,
ordenando a la pastora
permanecer a su vera.
Amedrentada la moza
no respondió cual debiera
por la pena que en su alma
hermanó con la tristeza.
Advertidos dos pastores
que andaban por la ribera,
piensan rescatar la joven
sin dar al flechado tregua,
y cuando osados deciden
dar principio a su empresa,
comienzan las caracolas
a resonar por las huertas
y de un pueblo a otro pueblo
se da la alarma en la vega:
-¡Bravas aguas trae el río!
¡Habéis de cuidaros de ellas!”
Prestos corren los pastores
a darle la mala nueva
al rey Almanzor herido
por una amorosa flecha
que le lanzara Cupido
desde el alto de la Sierra.

 
Se apresura el rey guerrero
a dar a los suyos fuerzas
para huir por caminos,
por atajos y otras sendas,
y escaparse de las aguas
que les cogen delantera.
Reina allí la confusión
y este momento aprovechan
aquellos buenos pastores
para robar la doncella
llevándola entre las aguas
que aún no bajan con fuerza,
antes de que la crecida
cruzarlas les impidiera.
Adviértelo el desgarrado,
pero ya lejos la llevan;
y al querer pasar el río
las aguas crecidas llegan.
Se le parte el corazón,
la sangre rompe sus venas
y, abriéndolos, de las órbitas
los ojos le salen fuera.
No les puede dar alcance,
la furia del él se apodera
y rotas bajan dos lágrimas
por el rostro de la fiera.
Lo ven llorar los pastores
y dolida el alma les queda
de ver tan garrido mozo
llorar cual frágil doncella.
Al ver de Almanzor el llanto,
lo difunden por la vega,
y la frase “¡ALMANZOR LLORA!”
dicen las gentes que deja
el eco en todas las mentes
del nombre que este río lleva.


Pedro Perales Larios

miércoles, 9 de septiembre de 2015

ODA A UN RÍO INTERMITENTE. EL RÍO QUE NOS LLEVA. Por Salvador Navarro





 Río que vas de peña en peña:
Déjame,por Dios, pasar
Que mi pobre madre enferma
 Ayer me  mandó (a) llamar.



 
¿Ves, San Miguel, nuestro río
surco por Gerión arado?
¿Está sereno y tranquilo
o con ira y enojado?
¿Ha descargado con saña
por las cumbres el nublado?
¿O fue agua de borrajas
según es lo acostumbrado?
¿Vienen por él ya las aguas?
Dinos si se va acercando
la lengua, con la que arrasa
campo yermo o cultivado,
-o la punta que otros llaman
en estilo no elevado-,
la masa ocre que brama,
ruge y embiste corneando,
acometiendo en manada
a las riscos golpeando;
la espuma sucia que salta
en  marrones latigazos.
Si todo eso observaras
desde tu otero elevado,
desde tu ermita blanqueada,
lumbre de cal en el llano,
desde tu esbelta atalaya,
alcázar de los cristianos,
que es de Nubla fina estampa;
desde tu monte serrano,
recia, preciosa esmeralda;
desde tu cerro sagrado,
celador que tierra guarda,
vigía del cielo nombrado,
a tu grey humilde y llana
hazlo saber ipso facto.
Cuando presientas que baja
mortal y ciega la ola
avísanos, da la alarma,
 no dudes, a cualquier hora,
si ruge como una fiera
o acecha como alimaña
haz sonar la caracola,
la cuerna, tambor o trompa
de un cortijo en la ribera
para que todos lo oigan;
y confesados los coja
a los creyentes su fuerza,
y resguardados acoja
a tiempo, de tal fiereza,
su alma, en febril congoja,
en volandas, pasajera,
la Providencia piadosa.



 
Río soberbio, toro suelto
de turbias y bravas aguas,
de tiempo en tiempo revuelto
en septembrinas borrascas;
gigante mar turbulento
de olas como montañas:
déjame alcanzar la orilla
 ¡No me ahogue en hora mala!
Voy a jugarme la vida
y librar esta batalla
contra rival tan severo
mano a mano, braza a braza,
y estrechar contra mi pecho
a la que me enseñó el habla
que  en aquel lado me espera
rezándole a nuestra santa
protectora de tormentas,
de mineros y otras causas,
para que no sufra herida,
para que no pierda el alma.
Sé bueno y clemente ahora,
descansa, haz una pausa
y permíteme que pase
de un lado a otro sin barca;
no hay puentes ni pasaderas
que rompiste en tu riada
sin que nadie lo temiera,
sin que nadie lo esperara;
sin que nadie lo temiera…
y menos, lo deseara.         



 
Río bravo de aguas turbias,
furia de morlaco negro,
preñado a veces de lluvias
o de sequías sin cuento;
glorioso germen de vida
y muerte en otras, reseco:
Sé claro no uses argucias,
desvélanos tu misterio,
si no nos das alegría
no impongas el desconsuelo.

 



Río soberbio, río seco,
río muerto, hijo de rambla,
de arena y de piedras lleno
sin una gota de nada.
Río triste, río serio,
río de lluvias sediento:
Nadie te mira a la cara
desde que sólo traes viento;
nadie te quiere mentar
si no es con menosprecio;
nadie a acompañarte baja
en busca de tu aire fresco;
nadie viene a contemplar
tu cara de roto espejo,
de eterna ausencia de agua,
ahora que tienes el cuerpo
vacío como una cántara
urgente en las aguaderas
camino de fuente clara
a lomos de burro negro.
 




¡Cuántas veces te has burlado,
mostrando tu faz guerrera,
de la buena fe sincera,
y con furia has arrancado
sobre rudo potro alado,
la huerta, el trigo o la higuera…!
Cosecha, vida y hacienda
del hortelano abnegado
te has llevado en la carrera
como corcel desbocado.
Y con odio te has jurado
continuar la contienda
y no abandonar la senda
de enemigo declarado.



Rio nuestro, río desierto,
el de las mil asechanzas:
¿Estás forjando las armas
de la próxima asonada?
El arcángel nos proteja
-San Miguel el de la espada-
y la mártir Santa Bárbara,
de tragedias malhadadas,
de diluvios infernales,
de terroríficas aguas,
y de odiosos vendavales;
séanos piadoso el cielo
y pase como si nada
la nube negra de lluvia
sobre la tierra inundada.
Líbrenos de los malvados
truenos sonoros y rayos
y venga el sol y la calma
tras esta tormenta aciaga.

 
    ©Salvador Navarro Fernández. 



lunes, 13 de julio de 2015

ANFIBIOS DE OVERA. Por José Luis Molina Pardo



Anfibios de Overa





La conquista de la tierra

       La vida, como todos sabemos, se originó en el mar y pasaron millones de años hasta que algunos organismos consiguieron desembarcar en tierra firme. Los artrópodos (y antes, las plantas) fueron los pioneros en conseguir esta hazaña. Dentro del grupo de los vertebrados, los primeros que fueron capaces de abandonar el medio acuático, de manera gradual e imperfecta, e iniciar su periplo por las tierras emergidas, fueron los anfibios. Son por tanto los vertebrados terrestres más antiguos de la Tierra. Esto les supuso grandes cambios en su anatomía, como el desarrollo de estructuras óseas de sostén para contrarrestar el efecto de la gravedad o el desarrollo de pulmones (cosa que ya consiguieron sus antecesores, los peces pulmonados) con los que poder respirar en este nuevo ambiente. Lo consiguieron gracias a la metamorfosis, proceso por el cual, tras la eclosión de las puestas en el agua, las larvas pasan por distintas fases de desarrollo hasta convertirse en fases con cuatro patas, los cuales presentan un modo de vida terrestre, algo único en vertebrados. Sin embargo, no han podido desvincularse completamente de su antiguo medio pues sus huevos no presentan cubiertas duras, como ocurre en aves y reptiles, capaces de evitar la deshidratación y por lo tanto, aún están obligados a acudir a los puntos de agua para reproducirse.


La palabra anfibio proviene del griego - amphi (ambos) y bio (vida) - y significa doble vida. Se trata de animales de piel desnuda y permeable que presentan un ciclo de vida complejo. Poseen una gran importancia dentro de la cadena trófica, actuando simultáneamente como presas y depredadores. Los adultos cazan al acecho y se alimentan principalmente de insectos, mientras que las larvas suelen alimentarse de detritus y restos vegetales, pudiendo llegar en ocasiones a ser depredadoras muy activas o a nutrirse de carroña.





POZA DE SANTA BÁRBARA EN EL RIO ALMANZORA Foto: José Luis Molina Pardo



Los anfibios, el grupo faunístico más amenazado del planeta


      En las últimas décadas se ha detectado un declive en este grupo a nivel mundial. Para que nos hagamos una idea del alcance de este problema, según los expertos, el 32% de los anfibios está amenazado, frente al 12% de las aves o el 23% de los mamíferos, constituyendo el grupo de vertebrados terrestres más amenazado a nivel mundial. Esto es debido, entre otros factores, a que sus características biológicas y ecológicas los hacen ser muy sensibles a las alteraciones ambientales, siendo en zonas con escasas precipitaciones, como Overa, algo más evidente, al encontrarse algunas de las especies rozando sus límites fisiológicos. Esto los convierte en excepcionales bioindicadores, que nos alertan sobre la salud de los ecosistemas.



Ahora bien, ¿A qué se deben estos cambios y por qué les afectan tanto?




POSTMETAMÓRFICO DE SAPO CORREDOR Foto: José Luis Molina Pardo

    Debemos pensar que los anfibios pasan sus etapas larvarias (como renacuajos) en el medio acuático y sus etapas posteriores en el terrestre y que todos poseen carácter colonial en su reproducción (los puntos de agua adecuados son pocos y frecuentemente en ambientes áridos están distantes unos de otros); por lo tanto, cualquier afección a alguno de estos medios, les va afectar en gran medida. Esto no es algo que ocurra de manera anecdótica; estos cambios tanto de origen antrópico como natural, son una realidad y están ocurriendo constantemente.

Almería es una de las zonas más áridas de Europa, y solo por esto, de manera natural, el cambio climático va a tener un gran impacto, haciendo disminuir o desaparecer zonas encharcadas y siendo el agua en superficie un bien cada vez más escaso. El hombre también acelera estas modificaciones; actualmente son frecuentes los cambios masivos en los usos del suelo, la intensificación agrícola o la sobreexplotación de los acuíferos. También relacionado con el hombre, el manejo excesivo o el abandono de las actividades tradicionales de nuestros campos afecta a sus puntos de reproducción. Pensemos las afecciones que tienen sobre las poblaciones de anfibios y resto de fauna acuática (incluso en las aves de la zona, que acuden a ellos como bebederos y zonas de baño), abrevaderos o albercas que son limpiados en exceso, eliminando en la mayoría de los casos gran parte de las larvas en primavera y verano. No menos importantes son las infraestructuras antiguas de riego o utilizadas para el pastoreo, elementos que ya han perdido su uso inicial; no van a ser reparados y perderán su función también como puntos de reproducción para los anfibios. Además, al poseer una piel húmeda muy permeable a cualquier contaminante que es rápidamente absorbido por su cuerpo, se llegan en muchos casos a generar malformaciones durante el desarrollo del animal o pérdidas de fertilidad en los adultos. A todo esto, debemos añadir uno de los grandes problemas que afectan a la biodiversidad a nivel global, la introducción de especies exóticas invasoras. Especies como el cangrejo americano, los galápagos americanos o las carpas y carpines que tenemos en nuestras balsas (todas ellas presentes en Overa), depredan sobre sus huevos y larvas o sobre la vegetación que los cobija en algunos casos, dejando a estos puntos de agua inservibles para su uso como zonas de cría en los anfibios.




LARVAS MUERTAS AL SECARSE PUNTO DE AGUA. Foto: José Luis Molina Pardo

     El medio terrestre tampoco está exento de este tipo de afecciones; la destrucción y fragmentación de sus hábitats por el incremento de la agricultura intensiva, o la presión urbanística conllevan no solo que dejemos a estas especies sin un lugar donde poder vivir, sino que además, por ejemplo, la infraestructura viaria asociada causa un gran número de atropellos de adultos que podrían criar, lo que merma aún más sus poblaciones.


      Si no era bastante, están apareciendo nuevas enfermedades, algunas originadas por hongos, como la quitridiomicosis, que en poblaciones en las que en principio ninguna de estas presiones parece estar actuando, en ambientes prístinos e idílicos para los anfibios como reservas protegidas en selvas tropicales o lagos de montaña, están ocurriendo extinciones masivas de muchas poblaciones. En Almería no se ha detectado hasta la fecha esta enfermedad, pero debemos ser cautelosos pues sí ha aparecido en otras zonas cercanas de Andalucía. De manera preventiva, cuando se trabaja con anfibios es imprescindible desinfectar todo el equipo, ya que podemos estar propagando de manera inconsciente esta enfermedad.


Especies “presentes” en Overa.


      La mayoría de los anfibios, contrariamente a la creencia popular, en sus etapas postlarvarias son terrestres, acudiendo únicamente a los puntos de agua para reproducirse. Se trata de animales con hábitos discretos, que suelen ser nocturnos y pasar gran parte del tiempo en sus refugios, pasando casi totalmente desapercibidos.

Dentro de los anfibios, a nivel global, contamos con tres grandes grupos: Los urodelos, o anfibios con cola en su edad adulta (tritones y salamandras); los ápodos, o anfibios sin extremidades (las cecilias, sin representación en el continente europeo), y los anuros, o anfibios sin cola en sus fases postlarvarias (ranas y sapos). En Almería, únicamente contamos con anuros, concretamente con ocho especies, cinco de las cuales, o están presentes en Overa o han tenido una estrecha relación con nuestra tierra.




PUESTA DE SAPO CORREDOR Foto: José Luis Molina Pardo


Características generales de los anuros:

      En anuros la fecundación suele ser externa y consiste en la liberación al medio acuático (en muy raras ocasiones, como los sapos parteros, en tierra) de los huevos por parte de la hembra, mientras el macho las abraza y los fecunda con nubes de esperma. A esto es a lo que denominamos “amplexo”. La diferencia entre sexos es poco evidente en algunas especies, siendo las hembras las alcanzan tamaños mayores (excepto en el caso del sapillo pintojo, que son de menor tamaño que los machos). Los machos suelen presentar las extremidades delanteras más desarrolladas y en época de reproducción, pueden aparecer callos en sus dedos, a los que denominamos tubérculos o callosidades nupciales, cuya función es la de sujetar de una manera más eficaz a la hembra durante el amplexo. Las larvas presentan respiración branquial mientras que en las fases terrestres es pulmonar, contando estos últimos además con un sistema complementario, la respiración tegumentaria a través de la piel.


Especies más relevantes en Overa:


Rana común (Pelophylax perezi)



RANA COMÚN, presente en todos los embalses, balsas, boqueras, acequias..etc.


     Es una especie de tamaño mediano, con coloraciones muy variables. Presenta tímpanos muy visibles y sus ojos son prominentes con pupilas ovaladas. Suele presentar además, en la mayoría de los ejemplares, una línea vertebral dorsal de color blanco o pardo. De hábitos diurnos (realmente, el único anfibio con actividad diurna) y de vida muy acuática, aparece ligada siempre a los puntos de agua permanentes o semipermantentes en los que se reproduce. Es frecuente escucharlas cantar durante la primavera y en verano, lo que la convierte en una de las especies más fáciles de detectar. Sus larvas son verdosas de gran tamaño y sus puestas son de aspecto globoso. Se desplaza a saltos y es frecuente verlas en las orillas de pozas acechando a sus presas o asoleándose. Cuando nos acercamos, saltan al agua y se entierran en el barro o se esconden entre la vegetación, permaneciendo sumergidas por largos periodos de tiempo. Es una especie poco selectiva respecto al hábitat y que tolera zonas bastante contaminadas; ejemplos de esto los encontramos en las pozas creadas en “La Santa”, originadas por las aguas residuales de la depuradora de Huércal y donde aún es frecuente encontrarlas, ayudando a controlar de esta manera las ingentes densidades de mosquitos que se producen aquí.


Es un endemismo ibérico; su distribución mundial queda restringida a la península y el sur de Francia. Es una especie muy abundante en Almería, con densidades menores en las sierras. En Overa la podemos encontrar en asociada a remansos en nacimientos y cursos de agua, o a infraestructuras de origen antrópico, como embalses, albercas o acequias.



Ranita meridional (Hyla meridionalis)




RANITA MERIDIONAL. Foto: José Luis Molina Pardo


     La ranita meridional es un anfibio de aspecto inconfundible, de pequeño tamaño, con un color verde claro brillante que únicamente podría confundirse con su especie gemela, la ranita de San Antón, la cual posee anchas franjas negras laterales que sobresalen dorsalmente sobre las ingles, a modo de “ojos” y, aparte, no está presente en nuestra provincia. Sus larvas, muy transparentes, son de tamaño mediano, anchas membranas caudales y colas “afiladas”. Sus puestas, de aspecto globoso. Es una rana arborícola que tiene ventosas en sus dedos y solemos encontrarla asociada a la vegetación de ribera. De hábitos nocturnos y ligada a los puntos de agua, en época de reproducción impresiona escuchar los sonoros coros que forman los machos durante la noche para atraer a las hembras.

Está presente en el sur del continente europeo y el norte de África. En Almería es una especie muy escasa, presente únicamente en la cuenca del Río Adra. Por lo tanto, en Overa actualmente no la podemos encontrar, si bien, la incluimos en este listado porque hay datos antiguos de su presencia y se trata de una especie que ha sufrido una gran regresión en los últimos años en toda su distribución, extinguiéndose en tiempos recientes en zonas cercanas, como la región de Murcia o la costa oriental granadina. Algo curioso relacionado con la ranita meridional, es que aunque la coloración suele ser verde, encontramos en ocasiones individuos completamente azules, marrones o variegados. Es una especie muy sensible a la contaminación química e incluso orgánica del agua.


Sapo común (Bufo spinosus)




SAPO COMÚN EN OVERA. foto: José Luis Molina Pardo



     Es el sapo de mayor tamaño que podemos encontrar en Overa; de aspecto perezoso, piel gruesa y muy verrugosa. Para su correcta identificación debemos atender al color de su iris, rojo herrumbroso, a la disposición oblicua de sus glándulas parótidas (las dos glándulas de gran tamaño que presenta en la parte superior de su cabeza, detrás de los ojos) y percatarnos de que su tímpano es poco o nada visible. Los adultos son terrestres, se desplazan de noche o tras las lluvias andando o con cortos saltos. Se reproduce en puntos de agua preferentemente de carácter permanente y con renovación del caudal. Sus larvas son oscuras y de pequeño tamaño. Sus puestas, cordones estrechos con miles de huevos.

A nivel global, antes era una de las especies con mayor distribución, aunque recientemente las poblaciones ibéricas y norteafricanas han sido elevadas a especie propia. En Almería lo podemos encontrar en toda la provincia, siendo más frecuente en zonas de interior. En Overa es una especie por desgracia cada vez menos frecuente, que aún podemos encontrar en todo el territorio.


Sapo corredor (Bufo calamita)




SAPO CORREDOR. Foto: José Luis Milna Pardo


     Es un sapo de tamaño mediano-grande que presenta una piel verrugosa, por lo que solo podríamos confundirlo en nuestra zona con el sapo común. Lo podemos diferenciar por presentar el iris de color verdoso, las glándulas parótidas dispuestas paralelamente y porque frecuentemente presenta una línea vertebral de color claro en la parte superior de su cuerpo. Tímpano poco a nada visible. Su nombre común, sapo corredor, es consecuencia de que suele desplazarse andando o corriendo, en contadas ocasiones es capaz de saltar. Sus larvas son pequeñas, de color oscuro y de menor tamaño en general que las del sapo común y la puesta, al igual que en el sapo común, está constituida por un cordón estrecho con miles de huevos.

Es una especie muy adaptada a zonas áridas, en la que los adultos presentan hábitos muy terrestres y por lo tanto una gran capacidad para colonizar nuevos ambientes. Se encuentran activos durante la noche y se reproducen preferentemente en puntos de agua con carácter temporal, siendo el desarrollo de las larvas muy rápido, en ocasiones, concluyéndolo en apenas un mes. Algo muy característico de su biología reproductiva y que podemos tener la oportunidad de disfrutar en Overa, es que después de episodios de lluvias y siempre que la temperatura ambiental no sea muy adversa, los machos acuden en masa a los puntos de agua donde se reproducen y se crean coros enormes de sapos que se escuchan a gran distancia, con los que consiguen atraer a las hembras para reproducirse.

Aunque su distribución no es tan extendida como la del sapo común, esta especie también tiene una amplia distribución por gran parte de Europa. En Almería lo podemos encontrar en toda la provincia, utilizando hábitats de muy diversos tipos pero siendo más frecuente en zonas áridas y litorales. En Overa lo podemos encontrar en todos los hábitats del territorio.


Sapillo pintojo ibérico (Discoglossus galganoi jeanneae)




SAPILLO PINTOJO. Foto: Lola Fernández Cazorla


       Es un sapo pequeño, sin glándulas parótidas, de aspecto similar a una rana y muy fácil de confundir con esta. Para diferenciar ambas especies uno de los caracteres fiables que nos indica si se trata de una o de otra es la presencia visible de tímpano, muy grande y conspicuo en la rana común. En distribución de manchas, el sapillo pintojo posee una franja negra detrás del ojo que se ensancha hacia atrás, y su pupila redondeada puede adquirir forma de lágrima invertida. Por encima, la cabeza suele presentar además una mancha oscura en triángulo hacia atrás situada entre los ojos. Las fases terrestres suelen vivir asociados a la vegetación de los puntos de agua en los que se reproducen. Se desplazan a saltos y son de hábitos nocturnos, permaneciendo durante el día escondidos en sus refugios. Las larvas, muy pequeñas y oscuras en sus primeros estadíos, se desarrollan en poco tiempo, preferentemente en charcas temporales, aunque lo pueden hacer también en arroyos y fuentes. Sus puestas están compuestas por grupitos dispersos de huevos.




SAPILLO PINTOJO , Foto: Lola Fernández Cazorla


    Es una especie en clara regresión en gran parte de su área de distribución; endémica de la península ibérica, el grueso de su población se encuentra en Andalucía. En Almería es una especie que se encuentra en peligro, seguramente es la especie de anfibio más amenazada en nuestra provincia, con poblaciones dispersas que cuentan con pocos individuos. En Overa podemos encontrar pequeñas poblaciones aisladas asociadas a ríos y pequeños arroyos de afloramientos calizos o yesíferos.


Mitos y leyendas sobre anfibios arraigados en Overa


¿Son los sapos animales dañinos?


      Al igual que ocurre con los reptiles, los anfibios nunca han sido bien vistos por la sociedad, siendo considerados animales mitológicos, de mal agüero y perjudiciales: todos recordamos películas y relatos en los que los sapos son un ingrediente indispensable para los brujos en sus conjuros o maleficios. Por supuesto, todo esto no está fundamentado y solo forma parte del folklore popular; un sapo no deja de ser un animal pacífico, de defensa pasiva, que sólo intenta vivir su vida como bien puede, sin meterse con nadie. Nos puede parecer más o menos agraciado, pero es indudable que cumplen su función dentro de los ecosistemas (incluido los ecosistemas humanos, como jardines y huertas) y no existe motivo alguno por el cual debamos eliminarlos.




SAPO CORREDOR ATROPELLADO. Foto: José Luis Molina Pardo


¿Son los sapos venenosos?


      Debemos aclarar que las glándulas presentes en la piel de los anfibios pueden generan sustancias tóxicas, es un mecanismo de defensa que utilizan para evitar ser depredados y para que los hongos no invadan sus húmedas pieles. En nuestra zona las especies que tenemos son inofensivas y no nos va a ocurrir nada si tocamos a alguno de nuestros sapos (es más, podríamos perjudicarlos nosotros más a ellos si nuestras manos están contaminadas con nicotina u otras sustancias químicas, o simplemente, desecarlos con el toqueteo), si bien cuando esto ocurra, siempre debemos tener la precaución de lavarnos las manos con abundante agua, pues estas sustancias si pueden resultar levemente irritantes.



¿Se me va a caer el pelo, me quedaré ciego o me van a salir verrugas si un sapo “me escupe”?

      Esto nada tiene que ver con la realidad; se trata de una absurda creencia que proviene de la superstición colectiva, además de incoherente pues los sapos, para empezar, no pueden escupir ni, por supuesto, en su piel o en su saliva existen componentes capaces de dejar calva a una persona, producir ceguera o de hacer que aparezcan verrugas en nuestra piel.


¿Llueven ranas?


     Resulta muy común escuchar afirmaciones de este tipo. A ciencia cierta, como todos ya sabemos, es algo incierto. Lo que sí es verdad es que los anfibios se vuelven más activos en días lluviosos, por lo tanto, salen en masas tras una borrasca, casi de debajo de las piedras. Además, en muchas especies, como el sapo común y el corredor, con puestas que pasan ampliamente a veces el millar de huevos, cuando los renacuajos se transforman en sapitos en miniatura, de apenas 1 cm, permanecen escondidos en sus refugios cerca de los puntos de agua y aprovechan este tipo de días para dispersarse. En estos momentos es frecuente pasar de no ver ningún sapillo a poder ver cientos o miles de ellos, lo que nos puede dar una idea equivocada de lo sucedido.


¿Las ranas pueden criar pelo?


       Esto lo decimos haciendo alusión a algo imposible. Los anfibios, como hemos visto anteriormente tienen una piel desnuda desprovista de cualquier tipo de faneras, sean escamas, pelos o plumas.


Beneficios y servicios de los anfibios


      Los anfibios son piezas clave dentro de nuestros ecosistemas; animales muy beneficiosos para nuestros campos por sus hábitos alimenticios, verdaderos agentes de control biológico en nuestros cultivos, capaces de controlar explosiones de insectos y babosas que pueden llegar a ser tan dañinas económicamente hablando. Además, son el grupo de vertebrados más amenazado del planeta, y en nuestra zona conviven especies de distribución restringida que no podemos ver en ninguna otra parte del mundo. Por lo tanto, en nuestra mano está la obligación y el deber de protegerlos y conservar los hábitats donde ellos viven.







José Luis Molina Pardo realizando su trabajo de campo.

AMPLIACIÓN:

- Guía básica para la determinación de especies de anfibios del sureste ibérico. Proyecto amphibia. Asociación Columbares: http://www.columbares.org/mapa-amphibia/archivos/guia-basica-amphibia.pdf



- Anfibios de la provincia de Almería. Asociación Serbal: http://serbal-almeria.com/noticias/20-anfibios-de-la-provincia-de-almeria

- SIARE. Servidor de Información de Anfibios y Reptiles de España. Asociación Herpetológica Española (AHE): http://siare.herpetologica.es/bdh/distribucion