jueves, 3 de mayo de 2012

¡ SALVEMOS EL CASTILLO DE OVERA ! (Santa Bárbara). ALMERÍA. Por Juan D. Pardo Valera



La torre principal del Castillo es el último testigo de este importante monumento de la historia de Overa



Con este estudio exterior del Castillo de Overa  junto a la barriada de Santa Bárbara (Overa). Se pretende dejar patente el estado de deterioro actual de uno de los lugares importantes de la historia almeriense y de la Comarca del Almanzora. estas fotos fueron realizadas por Juan Pardo Valera a finales del año 2011. Son propiedad de Overa Viva y está permitida su reproducción siempre que se nombre y reconozca la fuente y propiedad. Se le añaden otras de 2012 y 2013.







La Barriada actual de Santa Bárbara es la heredera de la primera OVERA, Castillo de Overa al fondo.



Castillo de OVERA en Santa Bárbara

Situación: SANTA BARBARA (Overa), Almería, Andalucía )
Categoría: Castillo, castillo abaluartado, castillo refugio
Código: AL-CAS-043, Última actualización: 2011/04/18

  Información  
 
Situación

El castillo de Overa en Santa Bárbara se encuentra en la localidad del mismo nombre, en el término municipal de Huércal-Overa, provincia de Almería, junto a la población, sobre una colina a la izquierda del Río Almanzora, cercana a la intersección entre las carreteras CN-340 y CN-323.

Historia


El castillo árabe de Santa Bárbara se construyó en el siglo XIII, y fue más importante que el de Huércal. Su importancia radica en que, por su magnífica posición geográfica, es capaz de comunicarse ópticamente con los antiguos castillos de Cantoria, Purchena, Huércal-Overa, Serón y Zurgena, por eso su función era la de guardia y protección contra el avance cristiano. La población que se creó en Overa como ampliación de la fortaleza fue muy próspera en tiempos de los árabes gracias a que tenían a su disposición las aguas del Río Almanzora.

Descripción


Lo que actualmente queda del castillo son los restos de una alta torre cuadrada alta y las ruinas que se extienden desde la torre principal hasta cien metros hacia el oeste. Entre escombros se encuentran las señales de muros muy gruesos, suelos empedrados, viviendas y aljibes enterradas.

Estado de conservación


Se encuentra en estado de ruina progresiva.

Propiedad y uso


Es de propiedad privada. ¿Quién es el propietario del Castillo de Overa?

Visitas


Es de acceso libre.

Protección


Fue declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento por la Resolución de 22 de junio de 1993 (código: 40530001).. Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español. En 1993 la Junta de Andalucía otorgó reconocimiento especial a los castillos de la Comunidad Autónoma de Andalucía.
 




Su puerta de entrada elevada para evitar las malas e inesperadas visitas...

CASTILLO DE OVERA.


          Situación: 37º 21´10” N, 01º 43´21” E, sobre la última estribación de la Sierrecica, en el margen izquierdo del río Almanzora. Defiende el paso por el río Almanzora en su salida encajonada de la sierra de Almagro.

          Restos de muralla con torreones cuadrados, torre fuerte y aljibe. Las casas de la población se hacinaban alrededor de la torre, aumentando la altura del terreno, al que se adaptaban perfectamente, facilitando la defensa.

Torre de dos pisos, con una planta de 16 m x14 m. Planta baja maciza, de argamasa con

enlucido ocre. Primera planta de piedras con yeso, sin enlucir. Techo abovedado, del que sólo quedan algunos restos. Dividida en dos habitaciones simétricas, separadas por un muro central.

        La puerta de acceso, con arco de ladrillo. Tuvo azotea, pero la ruina del techo del primer piso la hace actualmente impracticable. Similar a las torres andalusíes: <<En general estas torres rebasaban en altura a la cortina y llevaban, a la altura de ésta una habitación de defensa que soportaba una plataforma almenada cuya base descansaba en vigas. En las torres corrientes es raro encontrar habitaciones de defensa superpuestas>> (Torres Balbás 1985, 583).

Firmemente asentado sobre un farallón rocoso...



El Castillo de Overa, orgullosos durante siglos de su magnífica ubicación. Vigía de todos los overenses.

SISTEMA DEFENSIVO MEDIEVAL DE OVERA.

       Entre las poblaciones y fortalezas cristianas y musulmanas medievales de la frontera había un desierto estratégico, que la inseguridad hacía inviable cualquier asentamiento estable. Todavía en el año 1494 en el camino de Lorca a Vera, por el Pozo de la Higuera, había nueve leguas sin habitantes (Münzer 1991, 71).

       El sistema defensivo impuesto por los almohades puede definirse como reticular, conformado por una red de ciudades, castillos de control y atalayas, enlazados y unidos por una red de caminos. Aunque la importancia del control vial no se atenuó, pero su importancia es menor, porque la caballería ligera tiene fácil entrada por caminos secundarios y de montaña (Franco 1997, 241). De ahí la importancia del castillo de Huércal para cerrar el paso por la sierra de Almagro, y aunque el nombramiento de sus alcaides y su sostenimiento corrían a cargo del emir nazarí, formaba parte del sistema defensivo reticular con Vera como base. La población y castillo de Overa, independiente de Huércal, dependía también directamente del emir nazarí, aunque tuvieran intereses comunes, como la redonda o campo común de pastos.



    
      






La base del castillo empieza a peligrar por el desgaste de los siglos...



El estado de deterioro es patente por todos lados en el Castillo de Overa.


El paso del tiempo y los visitantes sin respeto han causado mucho daño...


 
 

Las ruinas del Castillo son muy extensas e interesantes... Ahora pasto de los ladrones buscadores de tesoros...

SITUACIÓN DE DETERIORO Y RUINA ACTUAL:
 
 
 



 



 
 
 
 





 





 
 
 


 








 
 
 
 
 
 
 
ALGUNOS MOMENTOS HISTÓRICOS:
 
 
 CONQUISTA DE OVERA POR TOMÁS DE MORATA.
        
        El castillo de Overa ofreció resistencia y fue tomado al asalto por el lorquino Juan de Morata. En el año 1436 (Tapia 1986, 351). Fue recuperado por los granadinos en otoño de 1446 (Tapia 1986, 359 y 360).
La tregua de 1439 reconoce como puntos fronterizos los dos Vélez, Albox, Arboleas, Zurgena y Overa (Ladero 1979, 142), mientras que el lugar y fortaleza Huércal sigue dependiendo del emir nazarí, como lo demuestra la cédula real de Muhammd IX nombrándole alcaide y alguacil, fechada el 3 de mayo de 1438/8 de dûl al-qacda de 841 (Fontenla 1992, 198).

 
El rio Almanzora (Almansur) siempre fiel compañero de nuestro Castillo. Overa 2012


LA RENDICIÓN DE HUÉRCAL Y OVERA.

       Todo el valle bajo y medio del Almanzora se rindió ante el rey D. Fernando, en junio de 1488. De la rendición de Huércal contamos con el relato, grabado en madera, de un relieve que, junto con otros 53, se conserva en la sillería baja del Coro de la catedral de Toledo, su autor el maestro Rodrigo Alemán las esculpió conforme avanzaba militarmente la reconquista del reino de Granada (1489-1495). Todos describen hechos históricos. Si la rendición fue por asalto o protocolaria, si se empleó la artillería (Alhama, Cártama y Coín), ante que autoridad fue la entrega, el atentado a los Reyes Católicos durante el asedio de Málaga, así como detalles del armamento e indumentaria de la época; aunque haya detalles convencionales o arbitrarios,como el paisaje o la arquitectura, pues el autor no los conoció personalmente (Gómez Virseda 1981, 35 y ss.).

La rendición fue protocolaria ante el rey D. Fernando, en el real de Vera entre el 12 y 17 de junio (Tapia 1986, 464), que aunque no es probable que se trasladara a Huércal para hacerse cargo de la fortaleza (el relieve quiere representar que la entrega se hizo ante él), está grabado cabalgando a la brida (estribos largos), que era la postura tradicional cristiana, seguido del Cardenal Mendoza. Dos caballeros de la escolta llevan antorchas encendidas, indicando que su posesión se hizo de noche.
En el Castillo de Overa si es posible que estuvieran, pues está documentado su paso por los caminos de Overa hacía Vera en esas fechas.... (nota del autor).


Orgulloso domina toda la vega del Almanzora protegiendo a sus habitantes...



Las administraciones (Ayuntamiento, Diputación, Junta de Andalucía...etc.) deben actuar rápido en la conservación de este bien cultural y patrimonial de la provincia de Almería... Su estado de deterioro es dramático y en pocos años no quedará nada de él. Los ciudadanos, y especialmente los vecinos de Overa tenemos que movilizarnos para evitar el desastre... De nada valdrá luego lamentarse. Nuestros descendientes nos pedirán cuentas... ¿Porqué dejasteis perderse nuestra herencia cultural?
¡¡¡ SALVEMOS EL CASTILLO DE OVERA !!!
El autor de las fotografías con el Castillo al fondo. Overa 2013

MÁS INFORMACIÓN: http://www.iaph.es/patrimonio-inmueble-andalucia/resumen.do?id=i23036

 


jueves, 26 de abril de 2012

EDICIÓN FOTOGRÁFICA AQUELLOS MARAVILLOSOS AÑOS l. Por Ana Mª García Díaz


"Hubo un tiempo en el que....". Ver estas fotos es recordar aquellos maravillosos años que cada uno tuvo, lejos de la play station, de los cibers, de la PSP, de internet...donde la imaginación y los recursos naturales eran los únicos medios para una diversión asegurada.No sé si la nostalgia se adueña de mí o que las cosas cambiaron demasiado, pero lo que sí es cierto es que ...AQUELLOS AÑOS FUERON MARAVILLOSOS!!



BURRA del QUITO (1975). En Overa, eran muchos los hogares que contaban con este animal doméstico para trasladar cargas, tirar de carros y transportar personas. En este caso, Carmen, Ginou e Inés Rianudo.

DE FIESTA EN EL BAR DE LA JULIA
LAS PUERTAS DE LAS CASAS DE OVERA SIEMPRE HAN SIDO UN BUEN LUGAR DE REUNIÓN


LA MEZCLA DE EDADES Y GRUPOS ERA MUY FRECUENTE



MIS MANOS EN TU CINTURA,,, LOS PRIMEROS BAILES "AGARRAOS"


GRANDES RECUERDOS.. DE LOS PRESENTES Y LOS AUSENTES

LAS CHICAS YE-YÉ.-Dos buenas amigas, Vicenta y Rupe.
BRINDIS por el BUEN ROLLO.-Dos Juanes (Pardo y Leyva) en las cruces de mayo en Granada.

 
PERO QUE MODERNOS ERAMOS..A LA ÚLTIMA...

TODO LUJO DE DETALLES EN VESTIDOS Y PEINADOS...
UN EQUIPO MUY RECORDADO DE LOS VARIOS DE OVERA DE AQUELLOS AÑOS...
COMPETICIONES CON EL PLANTEL DE EXTENSIÓN AGRARIA...LO GANABAMOS TODO...
CARPE DIEM. Si por algo se han caracterizado los jóvenes de Overa es por estar siempre a la "última" y disfrutar los buenos momentos.









 

FERIA de HUÉRCAL. Así se divertían nuestras jóvenes en la feria. De izquierda a derecha: Isabel Valera, Isabel Castelló y Maria Teresa Parra.

LOS PRIMEROS EN LLEGAR...LOS ÚLTIMOS EN IRSE..DE LA FIESTA

HASTA EL FOTÓGRAFO SE PUSO NERVIOSO Y DESCUADRO LA FOTO...

LOS POYOS DE LAS CASAS TAMBIÉN ERAN LUGARES DE REUNIÓN




UNA FOTO ERA UNA OCASIÓN ÚNICA PARA MOSTRAR LAS MEJORES GALAS...


DOMINGO de MERIENDAS en el RÍO.- De izda. a dcha. y de abajo-arriba: Ana Sánchez, Inma Martos, Maria Castelló, Isabel Bonillo y Juan Sánchez

BALSA del VENTERO.-Juana Martos y Mª Teresa Parra


BALSA del "Niño".- Paqui Parra y su sobrino Jaime disfrutando un baño en la balsa en la que tantos niños y niñas aprendieron a nadar.



RÍO ALMANZORA A SU PASO POR OVERA.

PANTANO de CUEVAS DE ALMANZORA...un domingo de meriendas.

PLAYA de GARRUCHA.--Verano de 1976

GARRUCHA.-Verano  de 1976






sábado, 14 de abril de 2012

DE HUÉRCAL-OVERA AL CIELO, PASANDO POR SANTA BÁRBARA. Por Lola Zurano y Alfonso González.Fotografía Salvador Gomez (en la publicación originaria en el libro de la feria de Húercal-Overa 2009)





Fotografía Salvador Gomez


La intención de este breve artículo, en general, es la de divulgar los valores de nuestra tierra y en particular llamar la atención sobre el extraordinario potencial turístico que por su rico partimonio, tanto cultural como paisajístico, encierra uno de los más bellos rincones de nuestra geografía local: Santa Bárbara, y evidenciar de paso sus posibilidades de explotación a través del turismo rural.





El llegar a Santa Bárbara no plantea inconveniente alguno, pues una carretera nos puede introducir en el mismísimo corazón de la barriada. Pero considerando que la mejor forma de disfrutar del paisaje es hacer la ruta a pie y por lugares poco transitados, proponemos llegar a ella a través del camino de Lorca a Vera, que antiguamente era la principal vía que usaban los vecinos para viajar entre Huércal y Overa.

Así pues nos dirigiremos a este lugar saliendo de Huércal por el camino de Parias, que ineludiblemente nos obligará cruzar la rambla de su mismo nombre, desde la que podremos divisar, si nos giramos a la derecha, un capricho geológico al que todo el pueblo conoce por Piedras Rajadas. Si volvemos el rostro, siguiendo el curso de la rambla, observaremos otro de nuestros iconos patrimoniales cual es el Puente de Parias, magnífica obra de la ingeniería civil, construido en 1875 de piedra, para que la construcción de la carretera de segundo orden entre Puerto Lumbreras y Almería pudiera salvar su profundo y ancho cauce.

Fotografía Juan Pardo. Repoblación de pinos en la "Cuesta Alta"
La subida de la "Cuesta Alta" la habremos de hacer a través del barranco como buenamente se pueda, ya que en este tramo el camino se ha perdido. Llegaremos a lo alto de su vertiente por el sitio donde se encontraba la ermita de la Virgen de los Dolores, de la que hoy no quedan ni sus cimientos, a su pequeña imagen se la conocía popularmente por "Virgen de la Cuesta Alta", de la que puedo afirmar que no ha corrido la misma suerte que su capilla, pues me consta que está entera en cuidadosas manos.



Cerro Minado. Fotografía Juan Pardo Valera
Desde este lugar seremos sorprendidos por el pintoresco Cerro Minado, y por entretenido daremos por bien empleado todo el tiempo que dediquemos a visitrlo. comprobaremos en primer lugar lo acertado de su sobrenombre, al descubrir en él las antiguas galerías que horadan sus entrañas en busca del mineral. Estas minas de las que se extrajo cobre, cobalto y níquel ya estaban en producción a finales del calcolítico, como lo evidenció la aparición de dos mazas de diorita con ranuras de enmangue. También fueron explotadas por los fenicios, si bien fueron los romanos quienes se aprovecharon de ellas a gran escala. Por ignoradas razones, en un momento dado estos las abandonaron, cegando las galerías con escombros, y no fue hasta finales del siglo XIX cuando intensivamente volvieron a ponerse en producción. La encargada de ello fue una empresa inglesa, aunque muchas de personas destacadas de la villa llegaron a ser accionistas, lo que momentáneamente repercutió favorablemente en la economía de la villa, así como el hecho de que toda la mano de obra que se empleó era local.

Cerro Minado. Fotografía Juan Pardo Valera
Esto no quiere decir que hasta entonces su existencia resultara desconocida, pues ya en el siglo XVII, al eximirse la villa de la jurisdicción de Lorca, el monarca en la escritura de venta reservó para la corona su propiedad.

Se daba la circunstancia de que el cobre de sus entrañas estaba presente prácticamente en todas sus formas: malaquita, azurita, cuprita, calcopirita y nativa. a través de las galerías Napoleón y Esperanza, se extraía este mineral en tal proporción que la dirección, buscando una mayor rentabilidad, optó acertadamente por explotarla a cielo abierto, pues el mineral estaba presente por toda la montaña. Esta es la causa que produjo los desmontes que se observan junto a las galerías y que confieren a la zona ese aspecto tan caótico.

Un atractivo añadido y nada desdeñable son las estupendas vistas que desde aquí se nos muestran, abarcando el campo visual prácticamente la totalidad del término municipal.

Reaunudamos la marcha volviendo de nuevo al camino, por el punto en que se desvía de la carretera buscando la perpendicularidad con Santa Bárbara, sin prisa, disfrutando del entorno y saboreando la serenidad que ofrece el paisaje, contemplando la flora típica del lugar en los claros donde lo permiten los pinos. Comprobaremos cómo la humedad va en aumento en la medida en que vamos aproximándonos al río, suavizando la temperatura ambiental. Apenas sin darnos cuenta llegaremos a la barriada, no sin antes alcanzar la cueva de la Mora, lugar donde en 1570 una morisca esperó la llegada del cura Pedro Oller, que acudía a la villa a oficiar misa, para avisarle de que los vecinos, todos moriscos en aquella época, se habían revelado y estaban esperándole para freírlo en aceite.

Cueva de la Mora. Fotografía Lola Zurano

Castillo de Santa Bárbara. Fotografía Juan Pardo Valera

A poco de dejar atrás esta cueva se muestra a la vista, majestuosa, enseñoreada sobre un alto monte, la fortaleza de Overa, con su maltrecha media torre y los lienzos arruinados de lo que debió de formar parte su recinto amurallado, el cual abarcaba la totalidad del monte sobre el que se asienta. En su interior se conservan restos de construcciones que dibujan el trazado de las dependencias militares con su aljibe, así como el de las viviendas de los vecinos, que se apiñan por su ladera, deslizándose hacia el barranco que por tal razón es llamado de las Casas. Nos descubren estas ruinas la condición de plaza fuerte que fue, como no podía ser de otro modo dado su situación geográfica, que llegó a formar junto con Huércal la punta de lanza de la frontera oriental del reino nazarí de Granada.


Torre de la Ballabona (Overa). Fotografía Juan Pardo Valera
 Desde esta fortaleza no hay enlace visual con la de huércal, por lo que su cómplice en las labores de vigilancia y control de la zona fue la torre de la Ballabona, la que, intermediando con Vera, se observa en el horizonte recortar su silueta, de momento, ya que por su deplorable estado de conservación lamentablemente habrá que excluirla muy pronto de nuestro catálogo patrimonial.

El camino discurre a pie del yacimiento, pero si nos desentendemos de él por un momento para rodear el monte, nos encontraremos con la vereda por la que los pobladores musulmanes bajaban del lugar a sus huertas junto al río.

Ermita de Santa Bárbara (Overa). Fotografía Juan Pardo Valera
Nos será imposible no reparar en la iglesia, levantada a la advocación de Santa Bárbara a comienzos del siglo XVIII, que forma una placeta junto con unas pocas viviendas, germen de la actual barriada. De entre este grupo de casas destaca por su altura una torre de tres plantas, que por la cara orientada a poniente presenta una tronera en el último piso, lo que denota su función defensiva, y aunque no se aprecia desde el exterior se abre a escasos centímetros des suelo, con la finalidad de hacer uso de ella en posición tendida. Su estilo constructivo se pudiera identificar con el mudéjar, siendo el único edificio de estas características qu existe en todo el término. La fecha en que fue levantada se desconoce  por el momento, así como su uso, si bien se comenta entre los vecinos que en otro tiempo fue casa de postas. Su estado es tan lamentable que hace precisa una intervención de conservación, que de no realizarse prontamente provocará que acabe en el suelo.

Las necesidades de expansión, amén de las cirucusntacias, hicieron que Santa Bárbara creciera a lo largo del camino, construyéndose las viviendas, salvando el barranco sobre la meseta del monte, formando una calle-plaza desde la que se contempla un paisaje que sin faltar a la verdad es magnífico.

Salimos del lugar para continuar nuestra senda hasta llegar al río, en el punto donde lo cruza el viaducto de la A-7, cuya construcción en 1991 fue temporalmente paralizada con ocasión de un estudio arqueológico de emergencia que se realizó en un yacimiento que iba a desaparecer por coincidir su situación con el trazado de ésta. Los trabajos sacaron a la luz crisoles, escorias, y fragmentos de metal trabajados, además de restos cerámicos y liticos, y que junto a oras evidencias demostraron que se trataba de un asentamiento fortificado de la Edad del Cobre, dentro del cual se había desarrollado básicamente una actividad económica destinada al tratamiento del mineral de cobre, tanto de malaquita como de azurita, pudiendo tener relación con el Cerro Minado, donde, como ya ha quedado constatado, existen este tipo de óxidos. El yacimiento no resultó totalmente afectado si bien ha desaparecido más del 50% de él.

Puente de Hierro. Santa Bárbara (Overa). Foto cedida por Lola Zurano

Otros restos, más evidentes que los descritos, los encontramos en el que se conoció por "Puente de Hierro" unos pocos metros río abajo. La deuda que los huercalenses tenemos con este puente hace obligatorio el incluir sus ruinas en nuestro patrimonio histórico. Que a nadie le sea extraño que gracias a él dejamos de estar aislados por el sur cada vez que el Almanzora, embravecido tras cada trormenta, arrastraba hacia el mar las aguas recogidas por toda su cuenca, impidiendo durante días el poder cruzar su cauce. En su elaborada construcción, que tuvo lugar en las postrimerías del siglo XIX, se empleó una técnica novedosa para la época, como fue la combinación de sólidos estribos de piedra con una parabólica estructura férrea que descansaba sobre ellos y unía, salvando a gran algura la consdierable distancia que separan sus dos orillas, lo que dio origen a su nombre.Este puente ha formado parte de nuestras señas de identidad y estuvo cumpliendo ininterrumpidamente su cometido hasta 1973, en que el río, con un alarde desmedido de poder, puso fin a su función al arrancar de sus pilastras la estructura metálica que lo burlaba, haciéndola desaparecer en su carrera frenética hacia el mar. De lo referido hablan sus restos a todo el que lo quiera escuchar, magnificando la grandeza de un río que los árabes, no en vano, llamaron Almanzora en correspondencia con aquel que fue su general, temor de los cristianos, al que por sus hechos el pueblo apeló el victorioso.


Río Almanzora a su paso por Santa Bárbara. Riada de 1973 a las 16.30 horas. Foto cedida por Lola Zurano

Antaño el camino viejo también cruzaba el río por este lugar, existiendo en el margen derecho un abrevadero para el ganado que se desplazaba por él, que se surtía del agua de la fuente llamada de Carreta, de la que los apeadores moriscos dejaron constancia en el siglo XVI. Asimismo, conducida su agua a través de una acequia, que aún se conserva parcialmente, hacía mover la piedra del molino harenero del Judío, de cuya existencia, solo su cubo y parte de sus cimientos dan fe, en el pago de su mismo nombre, frente a la torre de Overa.


La Santa (Overa). Fotografía Juan Pardo Valera
Y solo porque en algún punto hay que poner fin al recorrido, acabamos esta ruta turística-histórica-natural, a la que es de aplicación el dicho de que para muestra vale un botón. El regreso que cada cual lo fije a su gusto, bien volviendo sobre sus pasos, o siguiendo el cauce del río hasta llegar a la desembocadura de la rambla del Bobar, que en otro tiempo era llamada río de Huércal, y por ella regresar al punto de partida. Al paso, para que el trayecto sea más ameno, llegando al paraje conocido por "La Santa", repararíamos en lo que quedó tras la riada de 1973 de la ermita de la Virgen del Río, construida a comienzos del siglo XIX por un agradecido molinero de Overa, santurario de una de las imágenes más venerada por los huercalenses que, al igual que el puente, tampoco se libró de los efectos devastadores de las aguas. También, siempre al paso, podríamos dedicar nuestra atención a observar los restos de los molinos que jalonaban sus márgenes. Aunque no estará de más el destacar que esta rambla, hasta El Saltador, goza de méritos propios par no tener que incluirse de forma compartida en ninguna ruta, pero eso ya es harina de otro costal.

El recorrido propuesto es solo uno de los muchos que se pueden realizar por el término municipal, del que si fuésemos agradecidos nos sentiríamos orugullosos, aunque solo fuera por la riqueza de su variado ecosistema, sin ser ajenos al hecho de que cada rincón tiene su propia historia, de la misma manera que nos debería de preocupar el que sus recursos, por desconocidos o infravalorados, no se conserven o pongan en valor en la medida que se debiera.


Pequeño puente en la Santa (Overa). Foto: J. Pardo


Y tras finalizar el recorrido ya no queda otra sino que poner fin también a este artículo, para lo que vamos a servir de una reflexión: Que a nadie le quepa duda de que algún día llegaremos a valorar nuestro patrimonio en todas sus vertientes, cuidándolo y demandando a los poderes públicos su protección y conservación, pero ¡cuántas cosas se habrán perdido para entonces!