domingo, 27 de noviembre de 2011

ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE OVERA HASTA LA DOMINACIÓN ÁRABE (Según Salvador Fontenla)

                                                             
                                                                     Recopilado por Juan Pardo Valera

La historia de Overa es rica en asentamientos desde tiempos inmemoriales. Desde la Prehistoria hasta ahora multitud de pueblos han habitado estas tierras dejando como recuerdo un patrimonio rico y apenas estudiado. Algunos se han perdido por la incapacidad de las administraciones y la falta de interés de los ciudadanos. Desde Overa Viva intentamos concienciar a nuestros paisanos de la necesidad de conocer, amar y conservar estos tesoros: son nuestras raíces, nuestra cultura, nuestro legado para los tiempos futuros...¡¡ No los dejemos morir !!

Hacemos aquí un resumen de las referencias a los yacimientos arquológicos destacados por el historiador Salvador Fontenla.

1. ENEOLÍTICO.

- Poblado cerca del Puente de Hierro, Santa Bárbara (Overa) sobre el rio Almanzora
Puente de Santa Bárbara. Situación 30WG917330. Cota 190. Espolón amesetado sobre el río
Almanzora, cortado por el trazado de la antigua carretera CN-340, controla el encajonamiento del río Almanzora para penetrar en las primeras estribaciones de la sierra de Almagro, vía
natural de acceso a la cuenca baja del río Almanzora.



Foto: Exposición Fotográfica"Overa en el recuerdo"
Asoc. Sociocultural de Mujeres de Overa

Presenta escorias de mineral de cobre en superficie, atribuibles al Calcolítico Medio Avanzado, tiene acceso directo por medio de la rambla de Santa Bárbara con el cerro Minado, a 4 km. de distancia, con óxidos de cobre, Malaquita y azurita (González Vista del poblado del puente de Santa Bárbara (Overa).

- Abrigo de Overa. Situación 30WG915333. Según González et alii  (1990, 62) parece presentar un cierto relleno arqueológico, sin evaluar; pero se tiene conocimiento que se han encontrado  puntas de flecha microlíticas, en paradero actual desconocido, fechables en el final del Eneolítico.




2. EDAD DEL BRONCE.

- Cerro Minado (Overa).
 El hallazgo de asta de ciervo o venado en galerías inmemoriales de Cerro Minado (García
Asensio 1908 I, 192) señala su posible explotación en esta época, pues presenta afloramiento
de cobre (Montero 1994, 91).
                                                                                                                  
                                      
                                                                                                                                                                  Cerro Minado. Foto: J.Pardo



- Ermita de San Miguel (Overa). Sobre un cerro aislado de buenas condiciones defensivas. Parece ser
que el Grupo Arqueológico Murviedro excavó siete u ocho chozas de la Edad del Bronce,
 posiblemente argáricas.
  

                           
                                                                                    
 Ermtia de San Miguel: Promontorio con varios hallazgos de muchos siglos anteriores. Foto: J.Pardo



3. ROMANO

 - Ermita de San Miguel (Overa).
  Se ha encontrado restos de cerámica y un molino de piedra circular,
posiblemente de época romana.

-  Castillo de Overa (Santa Bárbara).
 . Tuvo ocupación romana, de la que quedan restos de sigilata
africana (González
et alii  1990, 62).    El hallazgo en el Castillo de Overa de monedas del emperador Augusto es un indicio suficiente para asegurar un asentamiento de época romana.
 Situación cota 207, cuadrícula 595-133. Hoja de Huércal-Overa (24-40). E 1/50.000

- Orives (Overa).
del SGE. Es una meseta escarpada, en el borde derecho del río Almanzora, baluarte natural
con un acceso practicable en la parte norte. Las inundaciones del río y ahora el pantano de
Cuevas de Almanzora, lo convierten en una isla. Es un asentamiento en altura y fortificado,
que domina el paso del río, y que explota el territorio cercano con una economía basada en la agricultura y ganadería,  y que participa en el comercio local y regional (Menasanch y Olmo1993, 33). Tiene restos de muralla alrededor del poblado, siguiendo  el contorno del terreno, aún en las partes más escarpadas. Pegadas a las murallas hubo habitaciones adosadas.
 Posiblemente fue despoblado por abandono, pues no aparecen señales de destrucción, y en el
 interior de las habitaciones prácticamente sólo han quedado abandonadas grandes vasijas de
 almacenamiento.
 Las cerámicas clasificadas dan una cronología para este yacimiento desde finales del S. IV
 hasta la primera mitad del S. VIII D.C.
 Al este del poblado, en la parte baja, hay restos de tres tumbas de lajas, llevadas ya por el agua,
 y de un horno con restos de pasta vítrea.


La Torre de la Ballagona (Overa). Otra joya abandonada.

 

- Ballabona Uno
. Coordenadas: 37º 18´30” N, 01º 43´ E. Estructura de un habitáculo rectangular.
Posible explotación agrícola, aprovechando la fuente de la Fuentecica, actualmente
 desaparecida por la remoción de tierras para el cultivo de tomateras. Halazgos de fragmentos
 de cerámica común y de sigilata sudgálica y hallazgos numismáticos, que señalan una actividad
 monetaria desde Vespasiano hasta Adriano (S I y II D.C).

- Ballabona dos
, o cortijo de las Saladillas, sobre el camino de Vera a Overa. Asentamiento de
carácter rural. Los hallazgos numismáticos están datados desde el S. II A.C. hasta Constancio
 II (S. IV D.C).


Ruinas de la Alcazaba del Castillo de Overa.

 
 
Ruinas del Castillo de Overa: Muchos secretos por descubrir. Foto: J.Pardo


ÁRABE: Los restos árabes on importantisimos, aunque no son motivos de este pequeño estudio. Consultar otras publicaciones del Blog de Overa Viva (la mayoría de las fotos de referencia son de está época árabe, nos valen para situar el lugar).



OVERA ENCRUCIJADA DE CAMINOS EN LA EDAD MEDIA. Recopilado por Juan Pardo Valera

         (*) Recopilado por Juan Diego Pardo Valera con textos de Fontenla, González, Rubio, Muñoz...y propios.

OVERA desde el Castillo, un valle fabuloso por sus riqueza agrícola.

      La vía principal y natural de comunicación fue el río Almanzora, que relaciona directamente la costa con los territorios interiores. El cerro de la Cuesta Alta (Montero 1994, 93); de todas formas el camino pasaba por Overa, cuya venta antigua aún jalonaba la carretera hasta la construcción de la actual autovía...
 Su situación sobre un camino de carácter secundario, le ha hecho representar un papel pasivo a lo largo de la historia antigua y medieval, hasta que fue zona fronteriza avanzada del reino nazarí.



 Desde el Castillo de OVERA se vigilaban y controlaban las vías de comunicación más importantes.

 LOS CAMINOS.
          La vía principal y natural de comunicación fue el río Almanzora, que relaciona directamente la costa y el Bajo Almanzora con la cuenca del Almanzora Medio y Alto, atravesando la sierra de Almagro.
Los caminos medievales eran de tierra, a excepción de algunos residuos de calzadas romanas, y  a veces las ramblas eran el mejor y único camino, salvo cuando llovía (Jiménez Alcaraz 1994, 200).
 El camino principal de Vera a Lorca y Murcia iba por la Fuente de la Higuera, documentado en el siglo XII: del castillo de Vera a la ciudad de Lorca, 30 millas (Idrîsî 1989, 88). Fue el camino seguido por Alfonso I en su expedición, por el ejército de Jaime II para el asedio de Almería y en su regreso tras su fracaso, y por Münzer en su viaje del año 1492.


El Rio Almanzora a su paso por OVERA, desde la prehistoria ha sido un lugar único de abundancia y vida.
      Lorca se comunicaba con el valle del Almanzora por el camino secundario que pasaba por Puerto Lumbreras, Hoya de Lorita y Húercal, desde donde se bifurcaba por la Cuesta Alta hacia Overa y Vera, por el puerto de la Ballabona, y por la Rambla de Almajalejo para dirigirse  a Zurgena y el alto Almanzora. Saavedra (1988, 93) supone que los Pozos de la Cuesta (Âbâr al-Rataba) en el camino del siglo XII Lorca a Vera, algunos autores suponen que es el poblado de Overa; pero por la  denominación más parece referirse a la Cuesta Alta, y los pozos estarían en Huércal o referirse  al Cerro Minado, al borde del camino y que en el año 1708 es referenciado como La vía principal y natural de comunicación.
 OVERA desde San Miguel, lugar estratégico desde donde se controlaba el Camino de Lorca a Vera. Foto: J.Pardo
     Por eso no es difícil entender nuestro carácter abierto y afable formado en esta encrucijada de caminos que, desde tiempo inmemorial, fue Overa. Las noticias, las costumbres, adelantos, gastronomía, palabras... circulaban con rapidez por nuestras tierras, quedándose muchas veces enraizadas en nuestro acervo cultural. Somo camino, río y frontera; esas son nuestras señas de identidad que nunca debemos olvidar.




LOS LÍMITES DE OVERA.Según Fontenla, basándose en la Hª de Huércal-Overa de García Asensio

        


                                                                      Recopilado por Juan Pardo Valera



2.3. EL TÉRMINO DE OVERA.

  2.4. TÉRMINOS COMUNES DE HUÉRCAL Y OVERA.


La Redonda era la zona de pasto comunes, en dos partes, una para Huércal y otra de Overa

(García Asensio 1908 III, 52).


  
                                                                                                                                                          Foto cedida por: Maria Teresa Parra Yeste



Amojonamiento de 1646 (García Asensio 1908 III, 90 a 92):                 

1º. De piedras, encima del cerro Muleta en la sierra de Almagro

2º En línea recta hasta una casa, de Bartolomé del Río.

3º. Peñas negras en medio de un Albar.

4º. Junta de las ramblas de Canadillo y el Acebuchar.

5º. Cabecicos. Mojón de cal y canto junto a un corral.

6º. Alamicos de Ruchete.

7º. Corral de Ramón Ponce.

8º. Junta del Barranco de la Paratá con la rambla Gosmenina.

9º. Fuente de Armarxalaxo

10º. Fin de la rambla de Armarxalaxo, con un mojón de piedra suelta, junto a una olivera.

11º. Cabecico, pasado el río Almanzora, y el camino de Vera a Baza, 400 pasos hacia abajo del

camino, con un mojón de piedra suelta en un montecillo

12º. Puntal de un cerro, entre el puerto de la Ballabona y Campillo de Nubla, con un mojón de

piedra.

13º. Un cerro que hace un picacho redondo de piedra, de cara a la Alboxaira

14º Un puntal alto de piedras bermejas en el Tarajal o Pelotar.


2. LÍMITES DEL TERRITORIO CONJUNTO DE HUERCAL Y OVERA.2.1. LÍMITES TERRITORIALES.


casi desde el mismo momento de la reconquista. Los Reyes Católicos se dirigieron, en marzo

de 1494, a los regidores de Lorca y Vera para que solucionasen ese pleito (Jiménez Alcaraz

1994, 187). El pleito duró tres siglos, con sospechas de sobornos, movimiento fraudulento de

mojones etc. A continuación vamos a tratar de definir los límites jurisdiccionales de Huércal y

Overa en la Edad Media, con los siguientes mojones:


Terrero Blanco
Los problemas de la definición de los límites entre Lorca, Vera, Huércal y los Vélez surgieron en sentencia de la Chancillería de Granada de 1534 (García Asensio 1908 I,
398). Torreros Blancos, junto a la rambla de Guazamara , deslinde y amojonamiento de 1573

(García Asensio 1908 I, 48). Mojón de Torreros Blancos, junto a la rambla de Guazamara. La

rambla de Guazamara es conocida ahora como rambla de las Norias, desde su nacimiento en la

Hoya Lorita (García Asensio 1908 II, 382). Este mojón, que deslinda con Pulpí, era en el año

1899 un montón de piedras de forma cónica, de 1 m. de diámetro en su base, por 75 cm de

altura, situado en la loma de Terreras Blancas (García Asensio 1908 II, 503). El mojón de la

terrera estaba bueno y sano en la visita del año 1622 (García Asensio 1908 II, 88). Era de cal y

canto, también llamado de labuelta de Salas >>, en el año 1692 (García Asensio 1908 II,
305). Algo desmoronado en el año 1741 (García Asensio 1908 II, 328).Cueva de los Ballesterosdefinido en sentencia de la Chancillería de Granada, de fecha 17 de
febrero de 1534 (García Asensio 1908 I, 398) y en deslinde y amojonamiento de 1573, junto a

la rambla (García Asensio 1908 I, 48). Tenía un mojón junto a la rambla en 1586 (García

Asensio 1908 II, 81). Estaba encima de una peña, bueno y salvo, en la visita del año 1622

(García Asensio 1908 II, 88).Cabezo alto de la Rápitaen deslinde y amojonamiento de 1573, junto a la rambla (García
Asensio 1908 I, 48).Aljibe del Algarrobo. Documentado entre loa años 1460 y 1488 (Arcas 1998, 78), era un
mojón de cal y canto en el deslinde y amojonamiento de 1573, junto a la rambla (García

Asensio 1908 I, 48). También aljibe Quebrado en el año 1857 (García Asensio 1908 II, 512).Torre de la Ballabonaen deslinde y amojonamiento de 1573, junto a la rambla (García
Asensio 1908 I, 48). Hay otro paralelo de atalaya nazarí empleada como límite fronterizo, en la

torre de Torralba de Castilléjar (Malpica 1996, 286).Cabezo JautalaraviCabezo de Jautalarib en deslinde y amojonamiento de 1573, junto a la
rambla (García Asensio 1908 I, 48).Rambla de Almajalejo en deslinde y amojonamiento de 1573, junto a la rambla (García
Asensio 1908 I, 48). También denominado Majalejo en el año 1773 (García Asensio 1908, II,

398) y Almarjalejo en el 1845 (Madoz 1845).Cabezo de Toscanisdocumentado en el año 1510 como un mojón en la atalaya de la
Carrasca, en árabe Toscanis (García Asensio 1908 I, 397). Cabezo de Torcanis, hacia las

vertientes de las villas, en deslinde y amojonamiento de 1573, junto a la rambla (García

Asensio 1908 I, 48). Estaba sano y bueno en la visita de 1622, partía con Vélez Rubio (García

Asensio 1908 II, 88).

Cabezo del Diablo , donde está la carrasca con las cruces, según un testimonio de 1687
(García Asensio 1908 II, 99).Santopétarsegún un testimonio de 1687 (García Asensio 1908 II, 98 y 99).
Couque-Gemelo Cuello del Camello, en una punta aguda, según un testimonio de 1687
(García Asensio 1908 II, 98).Geble Rugito Sierra Rugite en testimonio de 1687 (García Asensio 1908 II, 98).
Cerro de la Malicaen testimonio de 1687 (García Asensio 1908 II, 98).
Cabezo de la Jara, sitio que hay una Rábita, partían términos Vélez, Vera, Huércal y Lorca,
en enero de 1586 (García Asensio 1908 III, 81). Estaba bueno y en su sitio en la visita del año

1622 (García Asensio 1908 II, 88). El mojón era conocido por la casa de Scipión en el año

1668, desde donde iba a la sierra de Enmedio por la rambla de los Frayles y la rambla Bermeja,

según el deslinde del año 1668 (García Asensio 1908 II, 302). El mojón estaba en

llanadica y a modo de hoyo, de ocho pasos, llena de piedras, y en sitios inmediatos diferentes

hincadas en el suelo a modo de cimientos de mucha antigüedad, y vuelta la cara a poniente de

este Cabezo una punta más superior de donde se hallan los cimientos, que parece haber sido de

casa o semejante edificio>> (García Asensio 1908 II, 330).Punta de la Sierra de Enmedio, donde estaba el mojón blanco de cal y canto que llaman de
los Leoneses, en un cabezo alto y encima de la rambla de Guazamara y desde el se cerraba

hasta Terreros Blancos (García Asensio 1908 III, 85 y 87). Era un mojón blanco, en la punta

de la sierra de Enmedio, en un cabezo alto frontín que de dicha sierra nace, de estado y medio

de alto, según el acto de posesión del año 1605 (García Asensio 1908 II, 87). El mojón de los

Leoneses estaba bueno y en su sitio en la visita del año 1622 (García Asensio 1908 II, 88).

Estaba de pie en la visita del año 1632, sobre una cumbre que no se podía subir a caballo por

su aspereza, con una altura de vara y media de piedra seca (García Asensio 1908 II, 89). En lo

alto de la sierra de Enmedio, donde estaba un mojón en el año 1638 llamado Almosmar

(García Asensio II, 357) o atalaya de García (García Asensio II, 361), y en el deslinde del año

1668 (García Asensio 1908 II, 302), que era de piedra seca de vara y media de altura, en el año

1692 (García Asensio 1908 II, 304 y 305).



Estribaciones sur de la sierra de En medio. Derecha cabezo de los Leoneses
 






CASTILLO DE OVERA, EMBLEMA DEL PASADO ESPLENDOR DE OVERA. Foto: J.Pardo
PALMERAS, NARANJOS, MORERAS... UN PARAISO DESDE TIEMPOS REMOTOS. Foto: J.Pardo

Pago de Guidarroma en la huerta de Overa, del Libro de Apeo desaparecido (García Asensio

1908 III, 41).

Primera acequia de agua del río Almanzora, la boquera de ella está en par de la Torre

quebrada, y puede regar toda la huerta de Overa, del Libro de Apeo desaparecido (García

Asensio 1908 III, 51).

Segunda acequia o de la Boquera, más abajo de la anterior, del Libro de Apeo (García Asensio

1908 III, 52).

Tercera acequia, que nace de la Fuente de Carreta, o acequia que llaman del pago del Molino

del Judío, que se deriva del río Almanzora y sale de él. Junto al Molino del Judío, se reparte a

otra acequia y con ella muelen dos molinos harineros, del Libro de Apeo desaparecido (García

Asensio 1908 III, 51 y 52).

Pago de Cenobar, del Libro de Apeo desaparecido (García Asensio 1908 III, 41).

Pago de Fagnarid, del Libro de Apeo desaparecido (García Asensio 1908 III, 42).

Pago del Molino del Judío, del Libro de Apeo desaparecido (García Asensio 1908 III, 51).


OVERA U OBERA según el Diccionario MADOZ de 1845

                                                                Recopilado por Juan Pardo Valera


Diccionario Madoz. Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar (1845-1850)



Rio Almanzora a su paso por Overa. Foto Ana Mª García

RÍOS Y A R R O Y O S  DEL TÉRMINO A una legua de la población por el parage titulado Obera, donde estúvo la antes vega de su nombre, entrando por la parte de Palacés en este término luego que sale del de Zurgena; riega la vega de dicho Obera y al llegar á la granja de la Cueva Negra se introduce en el término de Cuevas de Vera donde da impulso á 5 molinos harineros y su cauce va estrechándose mucho desde el sitio de Sta. Bárbara hasta la citada granja. Durante su tránsito por  el territorio, la v . que describimos , se enriquece con los arroyuelos del Saltador y Limpias , que naciendo paralelos al E S . , se reúnen en el punto que dicen del Castillo, y toman la denominación común de Bodar, entrando en el cauce del rio por el sitio nombrado de la Santa , después do haber ferlilizado diferentes haciendas de sus márgenes y dado movimiento á 7 molinos harineros la fuente conocida con el nombre de Obera es el manantial mas constante que aumenta y sostiene la corriente de este rio , el cual recibe ademas los derrames de ambas riveras; su caudal es muy escaso y en sus avenidas suele desbordarse, causando algunas veces daños en las heredades y árboles; los puentes que le cruzan son todos de madera. En el Chorrador hay también un pequeño arroyo nombrado de la Fuente Nueva, que báña la vega de las Minas y Hoya de las Alcandías, y hace andar dos molinos harineros, perdiéndose su curso sin salir de la espresada vega.


P R O D U C C I O N E S . Trigo, cebada, maiz, centeno, cáñamo, lino, lana, vino, aceite, legumbres, barrilla , frutas , algunas yerbas medicinales y muchas aromáticas, y pastos aunque pocos en los collados y cimas; ganado lanar y cabrio,, mular, caballar y asnal, y caza de perdices, codornices, conejos , liebres, lobos, zorros, gatos monteses, erizos y comadrejas, aves de rapiña, y acuáticas.


















Foto: Exposición fotográfica "Overa en el recuerdo".
Asociación Sociocultural de Mujeres de Overa


La Almazara de Los Navarros. Foto: J.Pardo














                                                                                                                 

                                                                                                                              
HISTORIA. Se asegura que Huercal Obera quedó despoblada por la rebelión de los moriscos, y fué repoblada y constituida villa, dia 17 de abril de 1575, sin perder por esto la dependencia en que de muy antiguo se hallaba para con la ciudad de Lorca. En el año de 1668 consiguió separarse de esta ciudad por precio de 13.706,840 maravedies . , que se obligó á pagar, dando desde luego 23,250 de ellos. Puso pleito Lorca oponiéndose á esta exención fet 8 de noviembre de 1672, y el Consejo mandó que no pagase esta v. cosa alguna hasta resolverse esta cuestión. Asi quedaron las cosas hasta que D. Fernando VI, en el año 1754, mandó ejecución contra la villa . , para el pago de lo que resultaba debiendo. La v. comisionó al licenciado don Cristóbal Sánchez Rubio, para suplicar al monarca, y conseguida alguna rebaja, completó el pago en octubre de 1756, asegurando por ello su privilegio de exención.



Panorámica del Pilar y Santa Bárbara. Overa . Foto: J.Pardo

GUERRA DE LA INDEPENDENCIA CONTRA LOS FRANCESES
En el año de 1810, una partida española á las órdenes del alcalde de Dalias, sorprendió y batió de noche en las calles de esta villa á 70 franceses que se dirigían á Vera. En el mismo año se dio un pequeño ataque en los llanos llamados del Saltador, resultando prisionero un oficial español, que fué conducido á esta villa. Últimamente, el general Sanz á la cabeza de 6,000 hombres, en la mañana del 27 de setiembre de 1811, dio una acción general a las tropas francesas, manofrece dadas por el gefe Emurrí, en los llanos que llaman de la Virgen. Durante esta guerra, sufrió el pueblo varios saqueos é incendios. Por su emancipación de Lorca tuvo esta villa su ayuntamiento particular y dos alcaldes ordinarios. En 1801, atendido el desarrollo de su población, se estableció en ella un ale. m. letrado de primera clase, que egercia la jurisdición real ordinaria y presidia al ayuntamiento En esta corporación se crearon hasta 4 regidores perpetuos y uno de ellos con el nombre de Alguacil mayor; tenia el cargo de sustituir al juez letrado en sus ausencias y enfermedades. En 1820 estuvo comprendida en el juzgado de primera instancia de Cantoria, y en 1835 fué señalada cabecera de partido judicial de ascenso, como en el dia se conserva.

Overa es mucho más que un territorio, una población, una historia... Overa es un sentimiento de orgullo...

LA DESORDENACIÓN DEL TERRITORIO: PAN PARA HOY, HAMBRE PARA SIEMPRE...

                                                                                                     Recopilado por Juan Diego Pardo Valera

Extraido de: 
GUÍA DEL PATRIMONIO NATURAL DE ALMERÍA / 6. ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE EL ENTORNO NATURAL DE ALMERÍA Y SU INTERACCIÓN CON EL SISTEMA HUMANO Y ECONÓMICO MÁS INMEDIATO / La No Ordenación del Territorio

La última década se ha caracterizado en Almería por una profunda transformación de los usos del suelo. La falta de lugares donde urbanizar dentro del ámbito del litoral mediterráneo español, esquilmados ambientalmente ante el desarrollismo a ultranza que caracterizó las décadas de los sesenta, setenta y principios de los ochenta, convirtió al Sudeste peninsular en una auténtica ambrosía para multitud de especuladores de diversa índole.
Durante el último lustro, grandes extensiones de la costa almeriense han apostado por un modelo de turismo en decadencia como el de Sol y Playa, sin tener en cuenta los valores ambientales y etnográficos de la zona y transformando el litoral en una masa amorfa de hoteles, apartamentos y “duplex” y “triples” adosados a verdes campos de golf regados con la poca agua que existe en estas zonas para el abastecimiento humano y la agricultura, en un área subdesértica y transformando drásticamente un paisaje único en Europa –como la Rambla de Macenas donde se encuentran especies catalogadas en peligro de extinción en predios públicos. Lo conocido internacionalmente hasta tiene un nombre que es “la política del ladrillo”.
Amplias zonas del litoral almeriense y del bajo y medio Almanzora han sido testigos directos de un crecimiento inaudito del ladrillo. Cabe destacar que los Ayuntamientos en este país tienen potestad casi ilimitada en cuanto a la redacción de Planes Generales de Ordenación Urbana. Estos “Reinos de Taifas” fueron soslayados en la mayor parte de la Unión Europea, precisamente, porque la Ordenación del Territorio es una premisa esencial a la hora de elaborar planes de desarrollo local o comarcal. No es de recibo que Ayuntamientos como los de Vera o Cuevas del Almanzora en el “levante almeriense” apuesten por una recalificación de terrenos urbanos que superan el 80% de su superficie en ambos casos, sin entrar en detalles sobre los residuos radioactivos del accidente de Palomares que aún están en fase de estudio. Tampoco lo es en el “poniente almeriense” que el Ayuntamiento de Roquetas de Mar decida construir sobre los acantilados protegidos que rodean la pedanía de Aguadulce... pero se hace y cualquier persona puede comprobarlo.
Tampoco se ha intervenido correctamente en ciertos LIC, permitiendo los mayores desmontes, dentro del ámbito de la Unión Europea, en los Altos de El Alquián que aún se encuentran en los Juzgados.
La Ley de Ordenación del Territorio Andaluz establece unos límites para el crecimiento de los Ayuntamientos según la población censada y dentro de unos plazos delimitados en tiempo y forma. Sin embargo la connivencia entre Junta de Andalucía, Ayuntamientos y promotoras es un hecho constatable. En 2008 el Ministerio Fiscal de Almería denunciaba públicamente estas actuaciones presuntamente ilegales, ante el abucheo mediático de los mencionados en el párrafo anterior. Es obvio que nuestra jurisprudencia necesita urgentemente de una Ley de Financiación de Partidos Políticos…
Cuando en los setenta se construye la Central Térmica de Endesa en Carboneras, no es un hecho fortuito. Dicha empresa buscó los lugares más despoblados del Mediterráneo para situar unas instalaciones que, actualmente, son las responsables de más del 14% de emisiones de “gases invernadero” en Andalucía y que pretenden ampliarse hoy en día.
Los responsables políticos del Ayuntamiento de Carboneras, junto con los de la Junta que dieron lugar a la construcción del hotel de El Algarrobico, de la falsificación de planos oficiales, incluso contestados por el Defensor del Pueblo Andaluz, de relaciones y plataformas de apoyo abierto a la empresa constructora –donde el hotel es sólo la punta de un iceberg- no deberían cargar más tinta con algo conocido internacionalmente, sopesado por diversos tribunales de justicia, donde un Juez llega a interpretar como prevaricación algunas de las actuaciones en estos hechos.
Carboneras, como muchos otros pueblos de Almería se siente “incómodo” ante estas situaciones, pero ante la ilegalidad sólo basta reestablecer la legalidad y dicho hotel tendrá que ser demolido tal y como se comprometió el actual presidente de la Junta.
En el bajo y medio Almanzora, diversos Ayuntamientos han y están permitiendo la construcción de urbanizaciones manifiestamente ilegales, que fueron visitadas a finales de 2007 por responsables de la Comisión Europea de Medio Ambiente. Los responsables andaluces de la Junta, no sólo han defendido la situación, sino que pretenden legalizar lo ilegal.
Si se pretenden conservar los criterios que marcan la coherencia en un Estado de Derecho, debemos exigir a la clase política que cumpla con los principios de honradez, responsabilidad, integridad, templanza, prudencia y valentía. Que se adapten a ellos y quien no sepa interpretarlos se plantee seriamente el abandonar algo que desconoce.
A la magistratura sólo convidarlos a investigar a través de sus propios cauces que, aunque a veces parcos, son muy superiores a las de otras Democracias. Potenciar a la Fiscalía de Medioambiente y a la de Anticorrupción… Almería lo necesita.

DATOS GEOGRÁFICOS DE OVERA por Agustín Juan Bonillo.

       GEOGRAFÍA
                                                             
                                                                          
Entre naranjos y palmeras. Fotografía J.Pardo
             Overa se encuentra enclavada en el sector meridional del término municipal de Huércal-Overa. Overa, como núcleo de poblamiento claro y definido no existe en realidad, sino que, bajo este término se agrupan varias unidades de poblamiento rural como Los Navarros, Los Menas, El Pilar, Santa Bárbara y, aunque en la otra orilla del río, por proximidad geográfica y afectiva,  La Concepción o Ermita. De entre estos núcleos, Los Menas ha ejercido a lo largo del tiempo la función de subcentro comarcal (e incluso se le ha llegado a identificar con el topónimo de Overa), al ser el lugar más densamente poblado y reunir, dentro de sus limitaciones, la mayor cantidad de servicios sanitarios, educativos o deportivos. Paradójicamente, pese a ser una entidad rural, la mayoría de su población activa se inserta, desde un punto de vista  socioeconómico y en consonancia con las constantes de las economías española y europea, en el sector terciario o servicios, desempeñando sus profesiones (comerciales, sanitarias, educativas, jurídicas, administrativas…), generalmente, en las localidades próximas. Las actividades agrícolas, tan vitales en el pasado, quedan relegadas, en la mayoría de los casos, a un elemento secundario y complementario de su economía.

CLIMA
 El clima de Overa se inserta dentro de las características generales del Sureste español, es decir, es un clima mediterráneo
en su variante subárida. Las temperaturas suelen ser suaves todo el año, aunque el verano es extremadamente cálido. Las precipitaciones son escasas, no superando los 250 mm anuales. A continuación ofrecemos un escueto análisis.


Las palmeras nos recuerdan nuestro clima subdesértico. Foto:J.Pardo


Precipitaciones entre las isoyetas de 200 y 250 mm.. Estas escasas precipitaciones vienen determinadas por la ubicación dentro de la Península Ibérica de Overa, alejada de la influencia de las masas de aire húmedo de origen atlántico y con una serie de béticos frenos orográficos que dificultan, aún más, su penetración. Los frenos más inmediatos serían, al Norte, Sierra  de las Estancias, al Sur las estribaciones orientales de la Sierra de los Filabres, y hacia el Este la Sierra de Almagro. Esto hace que las escasas precipitaciones se deban mayoritariamente a tipos de tiempo borrascoso procedentes del Mediterráneo (entre nuestros mayores se refieren a las “nubes mojaqueras”).

Las nubes, siempre espectaculares en Overa.  Foto: Ana García
      Por otro lado, la irregularidad, no solo anual sino interanual, sería otra característica del régimen de precipitaciones de la zona (observaciones de la estación meteorológica de la vecina Zurgena así lo atestiguan: en 1961 -63mm.- y en 1973 -925mm-). Así los endémicos períodos de lluvias escasas, se ven salteados por períodos de sequía extrema como entre 1845 y 1850, 1859 y 1861, 1875 y 1878, 1889 hasta el más reciente de 1961 (todos ellos, períodos caracterizados por la emigración), acompañados de perniciosas avenidas o riadas (derivadas de temporales de “gota fría” meteorológica, de origen mediterráneo, y de especial incidencia en el mes de octubre), como en los años 1871, 1879, 1904 o, la más cercana de 1973.


Puente de Hierro (Santa Bárbara) tras la riada de 1973

Escasos días de lluvia al año con media de 34’6 días de lluvia, el mayor número en primavera, seguida del invierno con escasa diferencia respecto al otoño. No suele llover en julio.
Son poco usuales las precipitaciones nivosas, como la rareza de enero 2007.
3


Temperaturas: la temperatura media de Overa se encuentra en torno a los 18ºC. El mes más frío suele ser diciembre (10º aproximadamente) y el más cálido agosto (con 27º o 28º de temperatura media mensual), con un promedio de oscilación térmica anual de 18ºC. En los meses invernales son raras las heladas, pero ello no quiere decir que no estén presentes ocasionalmente, con sus consecuentes efectos desastrosos para el importantísimo cultivo de cítricos del entorno. Los veranos son tórridos, con puntas en los meses de julio y agosto que pueden alcanzar los 44º o 45º, más persistentes cuando se desplaza una masa de aire anticiclónico, seco y cálido, de origen sahariano.





GEOLOGÍA  Y SUELO
Originalmente Overa, como gran parte del sureste español, se asienta sobre tierras originalmente bajo el mar, pero que, a lo largo del período Plioceno (era Terciaria, entre 12 y 1 millón de años) y durante el Pleistoceno (en la era Cuaternaria – entre 1 millón y 35.000 años-), se fueron colmatando de sedimentos procedentes del desgaste de las grandes cordilleras (Béticas) surgidas en la era terciaria, fruto del plegamiento alpino. Por su ubicación, próxima a las zonas de fricción entre las placas tectónicas euroasiática y africana, y debido a la presencia de una falla de desplazamiento que recorre el Sureste español, la sismicidad no es un fenómeno extraño en el lugar, aunque su incidencia no suele ser catastrófica, pese a la evidencia histórica de algún fuerte terremoto, como los documentados en 1864 y 1893 que provocaron derrumbes de casas, aunque sin pérdidas humanas.
La agricultura en Overa siempre se ha adaptado a las necesidades del momento. Foto: J.Pardo
En cuanto a los suelos, estos son predominantemente aluviales, integrados en un glacis de origen wurmiense (la glaciación Wurm tuvo una cronología entre 100.000 a 15.000 a. C), formados por aluviones arenosos, limoarenosos y limo-arcillosos, en cuya acumulación interviene profundamente la utilización de las aguas de avenida para regar los campos de cultivo. En general, estos tipos de suelos son fácilmente erosionables por su escasa capacidad de retención del agua y, fundamentalmente,  por la escasez de vegetación.


VEGETACIÓN NATURAL
 La vegetación natural del entorno de Overa está lógicamente determinada por las características climáticas, propias de zonas subáridas y con temperaturas suaves. Así, allí donde el cultivo lo permite aflora un matorral claro de retamas, esparragueras, esparto, albardín y tomillos, salpicados por chaparros y acebuches, en cantidades cada vez más limitadas. En las zonas próximas a la sierra de Almagro, al destruirse el primitivo encinar-acebuchal-algarrobar, se ha ido extendiendo el pino carrasco, pero más por el
proceso humano de repoblación, durante la centuria del siglo XX, que por su adaptación natural. 

UN CULTIVO TRADICIONAL EN OVERA: EL CULTIVO DE LA NARANJA
Desde las primeras décadas del siglo XX, en los valles del Almanzora y del Andarax, empezaron a extenderse en el regadío una serie de cultivos comerciales orientados hacia la exportación, que revolucionaron los sistemas de cultivo anteriores (moreras). Pero la gama de estos cultivos comerciales fue muy restringida, reduciéndose fundamentalmente a los agrios. Estos cultivos arbóreos se desarrollaron a costa de otros como el olivar (tendencia que se está invirtiendo en los últimos años del siglo XXI) u ocuparon la mayor parte de las tierras regadas.
En cuanto al origen de estos cultivos en Overa hay que reseñar su antigüedad, remontándose a época musulmana, pero quedaba reducido a pies sueltos en pequeños huertos familiares o en jardines como planta de adorno.
El cultivo del naranjo ha identificado a Overa en el último siglo. Foto: Juan Pardo

        Las primeras plantaciones regulares de las que se tiene noticia se sitúan a finales del siglo XIX. El cultivo con fines comerciales se introdujo en Overa, y en el valle del Almanzora, como influencia de la zona levantina y, especialmente, de Murcia. Según García Asensio, a finales del siglo XIX  se arrancaron los olivos en el pago de Overa para poner naranjos, cuyos rendimientos eran más positivos. Desde aquí el cultivo se extendió a Zurgena, Antas, Cuevas de Almanzora y, más tarde, a Vera, es decir, en los municipios más orientales de la comarca. Posiblemente, desde 1920 hasta la Guerra Civil española, la expansión de los agrios se hizo más rápida que en los años anteriores, coincidiendo con la expansión general que dicho cultivo experimentaba en la provincia de Almería, como indica Bosque Laurel.
Las variedades más empleadas en estas primeras plantaciones fueron las del grupo de las “comunas”(blanca, imperial, etc.) y la “castellana”. Todas ellas se adaptaron bien a los diferentes tipos de suelos y no requerían labores muy delicadas de cultivo. Algunas de estas plantaciones han llegado hasta nuestros días, siendo, por tanto, las más viejas entre las variedades actuales. La Guerra Civil y la segunda Guerra Mundial motivaron un paréntesis en la expansión de estos cultivos. Una vez pasada esta crisis, la creciente demanda de agrios por parte de países europeos como Alemania, Francia, Gran Bretaña…., provoca un fuerte desarrollo de este tipo de cultivo, el cual conoce su segunda y más importante fase de expansión, sobre todo en la década de los 50 y primeros años de los 60. En paralelo a esta expansión del cultivo se produjo un cambio en las variedades de naranjas empleadas en los primeros cultivos.
La naraja ha sido el cultivo principal de los pagos de Overa durante gran parte del s. XX. Foto: David Diaz Parra
                                        Así frente al anterior predominio de las “comunas” y “castellana”, ahora se utilizará la variedad Navel y similares, debido a su más fácil comercialización, a pesar de que es más sensible a los vientos de poniente que barren con frecuencia el valle del Almanzora y de que resisten menos la salinidad del agua utilizada para los riegos. Pero la variedad no sólo ha ocupado la mayor parte de las nuevas tierras dedicadas al cultivo de naranja, sino que se han cambiado muchas plantaciones antiguas por este otro tipo de naranjos, de tal manera que esa variedad y similares son predominantes sobre las demás. Junto a la Navel se han introducido, pero más tímidamente, otras variedades como la satsuma, la salustiana, la sanguina y la clementina, del grupo de las mandarinas, pero con una reducida extensión. No hay que olvidar la expansión de los limoneros entre los años 70 80, debido al mejor precio alcanzado por el limón, de tal manera que algunas plantaciones antiguas de naranjos se reinjertaron con limoneros o se replantaron exclusivamente de éstos.

       Desde la década de los 90 la crisis de los cítricos afecta a Overa y sus pagos. Varios pueden ser los factores que lo explican: la caída de precio en origen, elevación costos de producción (aumento del precio de fertilizantes, de la mano de obra para labrado, tala o corte del producto, aumento del precio del agua de riego, cada vez más escasa y de peor calidad…), arbolado muy antiguo y en parcelas de reducido tamaño y difícil accesibilidad, relativo abandono del mantenimiento de cauces o acequias de riego, etc. Esto genera un paisaje nuevo de parcelas (o bancales) abandonadas, con arbolado seco, o, en el mejor de los casos, replantadas de olivos,  con cultivos comerciales de hortalizas como la lechuga, haba… y el temor de la llegada de la especulación urbanística. Especulación urbanística, que se abre en el horizonte como la principal amenaza de ese paraíso humano y natural que es Overa en su conjunto, donde bajo el espejismo de la llegada de un bienestar generalizado a golpe de ladrillo, la experiencia cercana y lejana solo nos conduce a la medra interesada de unos pocos y a la degradación, a medio y largo plazo, de las condiciones de vida y coexistencia de la mayoría (inseguridad ciudadana, degradación medioambiental, pérdida de señas de identidad….)

EL AGUA UTILIZADA PARA EL REGADÍO tiene distintos orígenes. En primer lugar, la proporcionan una serie de fuentes o pozos en terreno cárstico, que suministran un caudal mucho más fijo y permanente que el del curso del río Almanzora, y que, ya desde el pasado, fijaron pequeños núcleos de población y, alrededor de ellos, unos cultivos de regadío. Su importancia es vital para el mantenimiento de los cultivos, llegando a ser en el pasado reciente origen de conflictos que, desgraciadamente, llegó a suponer la pérdida de alguna vida.

El rio Almanzora ha sido la fuente de vida de Overa desde sus origenes. Foto: A. García

                                                                                                  
Otro origen del agua para el riego está en el curso del río, de donde se saca mediante presas (o grandes “parás”) y se conduce hasta los campos de cultivo por medio de una boquera que tiene una pendiente un poco inferior a la del cauce del río, lo que permite regar los pagos ribereños. Pero este regadío está sometido a las fluctuaciones estacionales, e incluso mensuales, del caudal del Almanzora, por otra parte muy irregular, siendo más habitual en los últimos años un cauce seco. De tal manera que solo en invierno este regadío tiene una cierta regularidad, ya que durante los meses veraniegos es usual que el cauce esté seco, al menos en los cursos medio y bajo del río.
Estado actual de la Cimbra  de Overa.

      Para paliar esta sequedad estival, que tiende a hacerse anual, se aprovechan las aguas subálveas que circulan entre la potente masa de aluviones (gravas y arenas) que recubren el fondo del río y de algunas ramblas. A este fin se construyen pequeñas galerías que cortan el lecho del río, a nivel de la roca impermeable subyacente, de manera que en ellas se recoge parte de las aguas intraformacionales que circulan por la masa de aluviones y son conducidas hasta las mismas boqueras que sirven para canalizar el agua del río cuando discurre por la superficie. Estas galerías son llamadas “cimbras” o “zanjas” y son del tipo “foggaras” que existen en las zonas subáridas del norte de África y del sur de Italia.
La agricultura tiene que volver a ser uno de los pilares económicos de Overa. Foto: J.Pardo











BREVE HISTORIA DE OVERA por Agustín Juan Bonillo


              Como punto de partida hay que dejar constancia de que la Historia de Overa es un proyecto que aún está por construir. Proyecto y reto a los que os animo e encarar. El relato que ahora se procede a encarar no es más que un esbozo de lo que se presupone fue un importante y continuado poblamiento, desde los remotos tiempos prehistóricos hasta nuestros días, de este enclave, a caballo entre el bajo y medio Almanzora, que es Overa, siempre caracterizado por la benignidad de su clima y la feracidad de sus tierras.

Castillo de Overa (Santa Bárbara). Fotografía  Juan Pardo Valera
       Los primeros testimonios materiales (a falta de una mayor indagación, que atestigüe con seguridad presencia Paleolítica y Neolítica) nos hablan de un primitivo asentamiento o poblado perteneciente a la Prehistórica Cultura del Argar (Edad de Bronce medio, aproximadamente, a mediados del II Milenio a.C., o sea en torno al 1.500 a.C.), inteligentemente ubicado en la elevación natural próxima a la actual ermita de San Miguel. 
Overa desde San Miguel, un lugar estratégico en las comunicaciones. Foto: J. Pardo

Desde ahí, este pueblo agrícola e incipientemente metalúrgico, estaba a resguardo de incursiones enemigas y las habituales avenidas o riadas del Almanzora y sus ramblas. Además, como poblado menor, suponía una continuidad cultural que conectaba el centro de esta civilización (que junto a los Millares constituyen los inicios de la civilización a nivel peninsular) situado entre los poblados de El Algar y Fuente Álamo, en los términos de Antas y Cuevas del Almanzora (según los estudios del Abate Breuil y el ingeniero belga Siret), con otros enclaves menores del valle medio del Almanzora constatados, como los yacimientos argáricos de Zurgena y Arboleas. Estos primitivos overenses ya mostraban una cierta sofisticación como demuestra su dominio de la cerámica, la metalurgia del bronce y plata y una importante agricultura de base cerealística (lamentablemente, gran parte de este patrimonio quedó destrozado con la construcción de la autovía). Una presencia humana tan remota en el tiempo nos hace  pensar que, investigaciones más minuciosas, podrían constatar asentamientos más pretéritos, de época Neolítica, e, incluso, del Paleolítico Superior.
Cerro de Las Panochas en La Concepción (Overa), vigilante sobre el Camino de Lubrin y el cruce de caminos que siempre fue Overa. Fotografía J. Pardo Valera

Presuponiendo ocupaciones y presencia de pueblos históricos, como Íberos (de origen mastieno o turdetano), Cartagineses (desde su bastión de Cartago Nova dominaban el sureste peninsular), Romanos (atestiguada su presencia en los próximos yacimientos de Urcal –donde se piensa se encontraba la mítica Urci-, o de Palacés en Zurgena), e integrada territorialmente en el último reducto meridional de resistencia ante los musulmanes bajo el mando del conde visigodo Teodomiro (posteriormente se convertiría en la cora o provincia de Tudmir, que abarcaría, aproximadamente, desde el valle del río Segura hasta el del Almanzora), la siguiente presencia de pueblos antiguos en nuestras tierras de Overa, documentada materialmente, sería la musulmana.
Torre de la Ballabona del entramado de comunicaciones árabe. Foto:  J.Pardo
 Estos documentos materiales de época árabe nos remiten a un tiempo, a principios del siglo IX, cuando, tras la sequía que, en tiempos de Abderramán II, despobló el levante andaluz, una repoblación hiciera nacer los asentamientos de Güércal y de Overa, donde se establecieron sendos castillo: el de Güércal en la estribación última de Sierra Almagro y despeñado sobre un precipicio de doscientos metros; el de Overa en la cima de La Sierrecica, el actual Castillo de Santa Bárbara. Ambas fortalezas formaban parte, parece ser, de una estructura de comunicación y defensa que penetraba, hasta Serón, por todo el valle del Almanzora. Ya en época de la reconquista cristiana, cuando esta se acercó a nuestras tierras a mediados del siglo XIII, el hoy castillo de Santa Bárbara que, por su extensión, debió de ser más importante que el de Huércal, adquirió un gran protagonismo. La fortaleza, de la que hoy queda solo su atalaya, parece comunicarse, por el oeste, con los restos de los castillos de Zurgena, Cantoria, Purchena y Serón, y por el este con la atalaya de la Ballabona en dirección a Vera, poblaciones que ofrecían una asegurada vanguardia del resto de los pueblos pertenecientes al Reino Musulmán de Granada, que comprendía la totalidad de la cuenca del Almanzora.
Las construcciones en lugares elevados ayudaban a  la vigilancia. Los Ballestas (La Concepción). F: J.Pardo

Desde 1488, tras la toma de Vera y su área de influencia por las tropas de los Reyes Católicos, podemos empezar a hablar de la Overa cristiana, en la  que, a diferencia de la vecina Huércal, donde su población musulmana se convirtió y convivió con los cristianos viejos que vinieron a repoblar el territorio, sus altivos habitantes mudéjares, muchos más numerosos, antes de convertirse al cristianismo, se exiliaron masivamente en Berbería y Marruecos. Iniciaría así, una nueva andadura a partir de su casi total repoblamiento con cristianos venidos de tierras de Murcia, Castilla,  Andalucía Occidental y Valencia. Los pocos moriscos que permanecieron serían desterrados o esclavizados con motivo de su adhesión a la rebelión de las Alpujarras (1568-1571), que se extendió por todo el Almanzora, y su derrota a manos de las tropas enviadas por Felipe II, comandadas por Don Juan de Austria.

Santa Bárbara lugar del nacimiento de la actual Overa. Foto: J. Pardo
Durante el reinado de Carlos I (el emperador Carlos V), seguimos teniendo constancia de la existencia de Overa como población independiente de Huércal (la Güércal de los textos de la época), con motivo del litigio ante la Cancillería Real entre las Villas de Lorca y Vera, por atribuirse la incorporación a su jurisdicción de los lugares de Huércal y de Overa, en el que Lorca acabaría imponiéndose. No sería hasta finales del siglo XVII (1668), cuando Overa acabaría incorporada como un anejo a Huércal, bajo la jurisdicción de Lorca.

Continuará……………………………………