martes, 6 de diciembre de 2011

MÁSCARAS DE CAMISA O PELOTEROS Y OSOS: UN CARNAVAL ÚNICO EN ANDALUCÍA. Por Alonso Martos Sánchez


*INTRODUCCIÓN:


Esta entrañable manifestación del carnaval de Overa, singular, original y única , ha sido propuesta para ser incluida en el Atlas del Patrimonio Inmaterial de Andalucía.

Desde tiempos indeterminados, los hombres – y en ciertos casos, algunas mujeres - de esta bella localidad, han recorrido sus calles, buscando mujeres a las que abrazar.

Mientras que los peloteros se disfrazaban sólo los días de carnaval, los osos también lo hacían la noche de las lumbres (El Día de la Candelaria).

Unos se anunciaban con el ensordecedor ruido de sus cencerros, otros buscaban el sigilo y la oscuridad de la noche para sorprender a las mozas.


Máscaras de Camisa o Peloteros.


El carnaval es una fiesta de acusada personalidad y denso simbolismo. La situación temporal de la misma - finalización del invierno/inicio de la primavera - le dan un carácter estructurador en la antigua concepción cíclica del tiempo, medido de acuerdo a los ritmos del mundo vegetal, animal y humano.
En todos los pueblos agrícolas existe esta costumbre y su origen, parece estar relacionada con el clima y el agro. En el invierno se consumen los alimentos guardados, los que se conservan por el frío. Pero al acercarse la primavera comienza a subir la temperatura y pueden pudrirse. Por eso se organiza una gran comida para consumir toda la carne. A continuación viene el ayuno, pues aún no están los frutos primaverales (hay que esperar al 21 de marzo). La necesidad se hace costumbre y se ritualiza.

Osos en el carnaval de 2011.

Según el DRAE la palabra carnaval procede de la italiana “carnevale” (de carnelevare): Carne, carne y levare, quitar. Precede a la Cuaresma y hace referencia a la prohibición de comer carne en los días cuaresmales.

Hay autores que defienden su origen pagano (celta, indoeuropeo, egipcio...).

El Arcipreste de Hita (D. Juan Ruiz) en su “Libro del buen amor” (Siglo XIV) incluye la batalla entre Don Carnal y Doña Cuaresma: El conflicto entre la fiesta y el duelo, entre el amor profano y el amor divino; entre la alegría y el disfrute de los placeres terrenales por un lado y la pena y la mortificación de los sentidos por otro.

Don Carnal viene a simbolizar el desenfreno en el comer y en el beber sin prohibiciones y encarna la libertad para saciar hasta nuestros apetitos más inconfesables.
D. Carnal dialoga con "Dñas. Cuaresmas".

El carnaval es tiempo de permisividad y exceso, de transgresión y libertad. El disfraz suprime las jerarquías y nos iguala; “aquí el noble y el villano/ el prohombre y el gusano/ bailan y se dan la mano/ sin importarles la facha”(J.M. Serrat).



Los regímenes políticos autoritarios tienden a prohibir los carnavales por el espacio de libertad, de crítica,etc, que supone esta celebración festiva.


1–MÁSCARAS DE CAMISA O PELOTEROS:


*DESCRIPCIÓN:
Así llamamos a un tipo de carnaval cuyo disfraz consiste en una camisa blanca, sujeta por una cuerda o cinturón ensartado de muchos cencerros; la cara cubierta con una careta y la cabeza tapada con un pañuelo. Las piernas y brazos eran ennegrecidas con un tizón (palo a medio quemar). Debajo de la camisa , unos calzoncillos y es muy probable que en otros tiempos, no llevaran nada. De ahí el nombre de peloteros : por andar en pelotas.


Un Pelotero típico.

*El disfraz: Sus elementos.
El disfraz tiene una doble función : como elemento de ritualización de lo carnavalesco y la vertiente de transgresión y de engaño. Puede crear un marco ficticio en el que “uno” deja de ser el que es para ser, provisionalmente, “otro”.
Si prescindimos del calzado - que antiguamente serían esparteñas y después, albarcas - el disfraz se compone de cuatro elementos básicos: pañuelo, careta, camisa y cencerros.

Pañuelo.
- El Pañuelo,que lo usaban las mujeres en las labores del campo para protegerse del sol, etc; solía ser de cuadros o negro. También estaba vinculado a las situaciones de luto y , en muchas ocasiones, lo llevaban de por vida.
A veces se colocaban un “apartaor” (Servía para poner las satenes, cazuelas...cuando se apartaban del fuego. Era de pleita y de forma cilíndrica).
Careta.
- La Careta, que era elaborada de forma artesanal con un cartón duro pintado, al que frecuentemente pegaban trozos de piel de conejo, plumas, etc ; ahora las hay de todos los materiales y gustos.

Algunos estudiosos del tema aseguran que la máscara es algo inherente al ser humano, ideado en el momento en que éste cobra conciencia de sí mismo.
Muchos pueblos primitivos han usado las máscaras y caretas para realizar sus rituales. En nuestro caso y en un contexto de pastores, podían ser ritos de fertilidad o para ahuyentar a los lobos.
- La Camisa, que es una prenda de ropa interior de las mujeres, de tela fina blanca y largura media, que cubre por debajo de la cintura.

Es el elemento femenino del disfraz, la que representa la más clásica inversión carnavalesca: la del hombre que se disfraza de mujer y al revés. Contrasta con los otros elementos y las manifestaciones de bravura, virilidad, fortaleza, ferocidad... del macho/varón.
Cencerros o esquilas.
- Los Cencerros, elemento central e imprescindible; cuanto más grandes mejor. No era difícil conseguirlos, pues en todos los cortijos había animales que los portaban: Vacas , cabras, ovejas... A veces se colgaban una ristra de cascabeles, pues era frecuente que los llevaran al cuello las mulas o yeguas que tiraban de los carros.
Los cencerros tenían la función de ahuyentar a los malos espíritus, a los osos, zorros que venían a comerse a los animales; despertar a las fuerzas de la naturaleza del letargo invernal y favorecer la venida de la primavera...También servían como elemento de comunicación entre vecinos de las aldeas para solicitar ayuda... o para localizar un animal extraviado...
Unos cencerros son machos, ya que producen un sonido grave; otros hembras, con sonido agudo.
El Cencerro de Paco "de Anica".
Nuestros peloteros saben cencerrear como nadie, con ese movimiento de caderas pobladas de cencerros y cencerras - que es connatural que a los machos les guste juntarse con las hembras - siendo más armónico y equilibrado el coro de sonidos ...

El cencerro más grande, famoso y antiguo de nuestros carnavales es el de “Paco de Anica” (D. Francisco Castelló García), que heredó de su padre (Pascual Castelló). Este señor tenía una recua de burros y el mencionado cencerro lo llevaba el burro-guía.




*LAS CORRERÍAS:


En busca del abrazo.
Pues bien, llegado el momento, los hombres de la zona (jóvenes y no tan jóvenes) se reúnen en un lugar y se disfrazan. A continuación se dirigen a un bar y se toman los primeros tragos de vino – siendo preceptivo que se derrame por la camisa -. Ahora toca correr de casa en casa, sonando bien los cencerros, para abrazar a las mujeres que se esconden cuando se aproximan las máscaras.

En el momento previo al abrazo se producen una serie de gestos "ritualizados" a modo de galanteo, cercando a la mujer con los brazos abiertos, haciendo sonar bien los cencerros con un específico movimiento de la cintura y emitiendo un ¡Ooohjojojo! gutural , que hace más aterrador el trance.
Por su originalidad, por haberme vestido muchas veces y por ser un entusiasta de este tipo de carnaval he procurado informarme por boca de los mayores de la zona de cuáles eran las correrías de las máscaras de camisa de hace cincuenta o cien años.

"Galanteo" previo al abrazo.

Cuentan que los de Zurgena bajaban a Palacés y de allí, todos juntos, se dirigían a La concepción. Por otro lado estaban los de Overa; todos cruzaban el río en ambos sentidos.

Eran el terror de las mujeres, la bestialidad personificada...A veces portaban un arado o lo cogían de la puerta de un cortijo y se ponían a labrar. Otras ,se agarraban a un pitón y no cejaban hasta arrancarlo...

Le mordían a las paleras: -”¡Nosotros nos comemos las paletas y to!”- decían los de Palacés ,con el fin de exagerar su brutalidad -.
Subirse a los tejados , tirarse por la chimenea, saltar desde una segunda planta con alguna tripa de embutido colgada al cuello o escondida en la camisa (En las cámaras se colgaban los productos de la matanza del cerdo ) ,coger un carro y arrastrarlo como animales de tiro (ya lo decía uno a su burra: -” a inteligencia me ganarás,pero a fuerza no”). Esto era pan comido para unos hombres acostumbrados a trabajar de sol a sol, cavando,segando...Lo que aquí llamamos unos “machotes”.

Conozco el caso de haberse partido la clavícula intentando abrir una puerta dando golpes con el hombro y seguir toda la jornada como si nada hubiera ocurrido.


Un alto en el camino.

En una exhibición de fuerza, virilidad y primitivismo era frecuente que llevaran un gran palo a hombros; en alguna ocasión podían llegar a derribar una puerta o arrancar una ventana para entrar en la casa donde estaban escondidas las mujeres ,a las cuales daban la mano o abrazaban. En aquellos tiempos las mujeres se escondían debajo de las camas, en los pajares... y, cuando eran descubiertas, se ponían pegadas a la pared para evitar, en lo posible, el abrazo. En algunos casos podían llegar a mearse , tal era el miedo que le infundían.
El abrazo.
Entre los mozos y las mozas había un cierto pique por no ser abrazada o por no ser identificado. El no ser reconocido tenía el aliciente de la intriga, pues siempre había una preferencia por abrazar a esta o aquella moza; y ésta también tenía la suya respecto a quien la abrazaba.

Lo que era capaz de hacer “el macho” para dar la mano o echar el brazo por encima del hombro a unas mujeres que se regocijarían si conseguían escapar de las “garras” de los bravos muchachos.
¡Esto es un abrazo!
Estas prácticas eran vistas con normalidad y aceptadas por la sociedad de la época y es sabido que cuando causaban un desperfecto ( p.ej: arrancar una ventana ) inmediatamente lo restauraban (pagando los gastos correspondientes, etc.).

No me consta que traspasaran los límites de la moral sexual de la época ya que se lo impedía su hombría (Cualidad buena y destacada del hombre, valor, entereza, honradez...). Aprovecharse de la situación de anonimato ,por llevar la cara tapada, para “abusar” de una mujer era considerado la mayor muestra de cobardía y era radicalmente rechazado por todos.


También los niños participan en la fiesta.




*CARNAVALES SEMEJANTES:


En otros lugares de nuestro país, sobre todo en el Norte y siempre en zonas ganaderas, se celebran carnavales que guardan ciertas semejanzas con el nuestro. Es más, no sería descabellado pensar que nuestras máscaras de camisa provengan de aquellos lares. Veamos:

- Los Cigarrones y Peliqueiros de Verín y Laza en Orense (Galicia):

Cigarrones.
Estas máscaras van con el rostro cubierto con una careta de madera pintada de colores llamativos que se prolonga en una especie de mitra de aluminio con un motivo de animales o astros: león, lobo, vaca, buey. Detrás lleva una pelica (piel) de perro, en otro tiempo de zorro, lobo o gato montés.Por ello también se llama peliqueiro.

Camisa blanca con corbata y chaqueta con galones; a la cintura ,los cencerros. Visten además un calzón corto y medias. Portan una fusta o zamarra con la que golpean a las personas que no mantienen el orden en el carnaval.


- Los "Ioaldunak" de Ituren y Zubieta (Navarra) :
Los "Ioaldunak".
Según el Diario de Navarra, los "Ioaldunak", término que identifica en eusquera a los que portan dos grandes cencerros a sus espaldas, y que se caracterizan además, en el caso de los de Ituren por ir abrigados con pieles de oveja en el torso.
En ambas localidades los participantes van tocados con grandes gorros cónicos con cintas de colores y una pluma de gallo en la punta, y portan también en sus manos unos hisopos fabricados con crines de caballo, con los que según las tradición, se ahuyentaban los malos espíritus y se atraía la bondad de las cosechas.

Un vecino valoraba el paso de la tradición de padres a hijos, de forma que él mismo oyó contar a sus abuelos la pare de "brujería" pero también de "buena vecindad" que esconde esta tradición de los cencerros.
"Se ponían los cencerros para ahuyentar a los animales como osos y zorros que venían a comerse a las gallinas y a las ovejas", ha dicho, "pero también los cencerros servían para comunicarse los vecinos, de forma que se llamaban así si necesitaban ayuda cuando paría una oveja" o había algún problema en los caseríos.


- Los zamarrones del valle de Polaciones(Cantabria):
Zamarrones.
El principal cometido es aplicar “el sabaneo” a las mozas solteras que consiste en salpicarlas de barro y agua con una piel o saco atado a un largo palo (zamárganu) que les sirve para apoyarse en sus saltos. El ritual es seguido con gran alborozo de chillidos y carreras en persecución de las mozas que acaban siempre chorreando agua. Pero no sólo no se enfadan, sino que constituye un honor y se considera más afortunada la que ha recibido un mayor sabaneo.

Además de los descritos , podemos citar el Guirrio de Siero en Asturias, el Zamorrúa del País Vasco, el Zangarrón de algunas zonas de Castilla y los Vaquillones de Robledillo de Mohernando en Guadalajara. En este último canaval se disfrazan con andrajos y pieles de animales,cencerros...y recorren las calles del pueblo en busca de mozas a las que levantan las faldas.



*ORIGEN:


Según Eduardo Núñez, en su informe para Novopress España, “remontándonos mucho, podría decirse que el carnaval es una pervivencia de antiguos ritos chamánicos paleolíticos europeos que pudieron sobrevivir a la cristianización convirtiéndose en una celebración festiva, ya que los atuendos animales eran habituales en los ritos y danzas de los chamanes de todos los pueblos de cazadores recolectores que sobrevivieron hasta la época contemporánea como los esquimales, los indios de las praderas" (…)
Hombre-bisonte de la cueva de les Trois Frères. Paleolítico Superior.(Francia).

En dos pinturas paleolíticas (una en España y otra en Francia), aparecen personajes humanos ataviados con cuernos : en la cueva española aparece un hombre con cabeza de cabra hispánica ; y en la cueva francesa, un hombre disfrazado con cuernos y orejas de reno, zarpas de felino, cola de lobo o zorro y cubierto de una piel de animal difícil de identificar. Podría ser el antecedente de los zamarrones descritos.

El Hechicero.Les Trois Frères.
Según los antropólogos, el uso de atavíos de animales cornudos puede tener un significado propiciatorio, como en la danza del búfalo de los sioux destinada a atraer las manadas de bisontes para su caza; o de fertilidad o virilidad, ya que en los carnavales antiguos siempre son vestidos por hombres jóvenes que persiguen a las mozas y las “golpean” propiciando así su fertilidad. Este sería el nexo con las Lupercales romanas.”

Precisamente, el “Costumari” catalán (Libro de las costumbres), sitúa los orígenes de estos carnavales en la celebración de las fiestas Lupercales en la antigua Roma (Varios siglos antes de Cristo). Su nombre deriva probablemente de lupus (lobo, animal que representa a Fauno Luperco, el que protegía al lobo) e hircus (macho cabrío , un animal impuro)".
Un cuerpo especial de sacerdotes los Lupercos ( Sodales luperci o amigos del lobo) eran elegidos anualmente entre los ciudadanos más ilustres de la ciudad que debían ser en su origen adolescentes que sobrevivían de la caza y el merodeo en el bosque durante el tiempo de su iniciación en la edad adulta, lo que por aquel entonces era un tiempo sagrado y transitorio en que se comportaban como lobos humanos. ”Se celebraban el 15 de febrero en honor de Rómulo y Remo, los fundadores de Roma, que fueron amamantados por una loba,según el mito".
Tras el sacrificio de un carnero o un macho cabrío, a dos jóvenes se les señalaba la frente con el cuchillo manchado de sangre que se había utilizado para matarlo y se limpiaban con lana mojada en leche. Entonces comenzaban a reír jocosamente y , desnudos o con la piel del animal adosada al cuerpo , corrían con unas tiras de piel en las manos con las que golpeaban las espaldas de las mujeres que voluntariamente se ofrecían.

Un banquete con la carne de la víctima entre los miembros del colegio sacerdotal ponía fin a la ceremonia pública del sacrificio".
En el año 44 a C , Marco Antonio participó en estas fiestas y seguramente eran licenciosas a tenor de la severa descripción que Cicerón dio de cómo iba : desnudo,ungido y borracho.


También Cicerón nos habla de los Lupercos como <<esta cofradía salvaje y agreste, de hermanos en figuras de lobos, la unión silvestre de los cuales se estableció antes que la civilización y las leyes>>.

Si interpretamos esta fiesta como ritual de iniciación, observamos que tiene todos los elementos indispensables: la existencia selvática (viven entre pastores cazando,errando o robando ganado), la edad (eran adolescentes), la carrera que tiene carácter agonístico y el tocarlos con el cuchillo ensangrentado y con la lana mojada en leche no es más que la representación de la muerte y resurrección del iniciado.”
C.Wagner propone que el origen de los lupercos “habría que buscarlo entre los viejos chamanes que combatían con procedimientos mágicos la amenaza que los lobos constituían para la comunidad y que se materializaba en la vida cotidiana en el peligro que sus depredaciones representaban para sus rebaños. Los lupercos parecen haber sido en un principio hombres-lobo que cubiertos con la piel de este animal adquirían de esta forma sus mismas cualidades. De este modo podían combatir más eficazmente en el mismo plano sobrenatural al demonio responsable de la amenaza que pesaba sobre ellos, ya que el lobo era encarnación de espíritus y fuerzas malignas que se cernían acechantes sobre el bienestar de la comunidad. Tal debió ser el carácter primitivo de los Lupercos a los que el paso del tiempo junto con la simultánea evolución de la religión romana terminó por convertir en sacerdotes especializados de un rito de fertilidad en el que la fecundidad del rebaño había sido finalmente sustituida por la fecundidad de la comunidad humana".


Lupercos.


“En cuanto a los azotes, normalmente se han visto como un medio para asegurar la fecundidad de la mujer gracias al contacto físico con lo sagrado (recibe la fuerza viva y fecundante del animal a través de los azotes que sufre por medio de látigos que están elaborados con la piel del carnero); aunque otros aúnan esta idea de fecundidad con otro dios al que honraban los lupercos, nos referimos a Inuus, que deriva del verbo inire que significa "entrar", "cubrir" en el sentido sexual del término. También se ha interpretado como un acto de purificación mágica que tiene como consecuencia la expulsión de todo mal (sobre todo el de la esterilidad) que pueda dañar una fecundidad feliz".
Concluyendo, se trató originalmente de ceremonias mágicas destinadas a proteger los rebaños contra la amenaza de los lobos, que en un momento aún temprano hubo una fusión del rito de las lupercales con las leyenda de Rómulo y Remo (y de ahí su carácter iniciático), y que finalmente, la ceremonia se transformó con el paso del tiempo en un rito de fertilidad que atañiría a toda la comunidad romana.”

"El hechicero de Overa".

No dispongo de ninguna documentación o cualquier tipo de testimonio que nos diga cómo ha llegado hasta nosotros este tipo de carnaval. Parece claro que ha tenido que ser a través de los pastores. Las fuentes orales dan testimonio de la celebración de las máscaras de camisa en el siglo XIX.

Pues bien, nuestra zona ha sido lugar de pastoreo desde hace siglos. Era lugar fronterizo cuando pertenecíamos al Reino de Granada y, prácticamente, la única actividad económica era la ganadería , pues los animales podían ser trasladados y puestos a salvo de las incursiones de las tropas cristianas, mientras que las cosechas eran arrasadas.

Están documentados varios litigios por los pastos de nuestra zona, lo que da idea de la importancia de los mismos.

Tras la conquista por los cristianos, el antiguo reino granadino fue repoblado con gentes de diversa procedencia, que portaron sus tradiciones. Así, tras la expulsión de los moriscos, en el siglo XVI, a nuestra zona llegaron pobladores de Murcia y de otros lugares del norte peninsular. Precisamente, es en Galicia, la franja cantábrica y los valles pirenaicos donde podemos ver carnavales semejantes. Por lo que parece razonable situar en estos lares el origen de nuestros peloteros.

También la trashumancia pudo hacer que estas  tradiciones llegaran hasta nosotros. Me consta que hace ochenta o cien años se vendían pastos en nuestra zona a propietarios de rebaños que venían de las Alpujarras, de Baza, etc.
Sea como fuere , desde tiempos inmemoriales, nuestra zona ha sido lugar de paso de muchas gentes de procedencias variadas, por lo que es difícil precisar cómo llegaron aquí.

2 – LOS OSOS:

*DESCRIPCIÓN:

Los Osos.
Eran dos los que se vestían y un tercero - el guía, domador u osero -los llevaba atados por la cintura con una sobrecarga (Cuerda larga y gruesa, de esparto picado y trenzado, que aguantaba bastante peso).
El disfraz consiste en dos zaleas (pieles de oveja o carnero curtidas de manera que conserven la lana y las orejas del animal) que cubren el torso y la cara tiznada de negro o cubierta por una media con dos orificios para los ojos. En unos casos llevan un viejo pantalón oscuro y en otros, las piernas desnudas y tiznadas.
El guía u osero viste ropas viejas y usadas de color oscuro – o un mono - y la cara oculta como los osos, para evitar su reconocimiento.

Estos seres maléficos se desplazaban simulando los movimientos del animal y salían de noche, con el propósito de amparar sus fechorías en la oscuridad y el sigilo.
La finalidad de los osos de Overa también era abrazar a las mujeres, teniendo como ventaja el no alertar a sus “víctimas”con el ruido de los cencerros. Sus prácticas eran similares a las máscaras de camisa. A veces se vestían mujeres, que para no ser reconocidas se comportaban como los hombres.
Estas máscaras salían la “Noche de las Lumbres”,el día de LaCandelaria– dos de febrero - y también en el carnaval. Las lumbres se prendían en las eras o descampados.
Cuentan que uno de sus lugares predilectos para abrazar a las mozas era el“sifón”, que es un paso estrecho y sin salida por los márgenes. Cuando las muchachas se dirigían a la lumbre de la era de Dña. María, salían los osos en este lugar y no tenían escapatoria.

En plena faena "abrazatoria".
Sin embargo los osos de Zurgena tenían un objetivo diferente, aunque -por la cercanía de estas dos localidades - pueda pensarse que, en sus inicios, las prácticas fuesen las mismas. En efecto, según Ana Ramos - en su informe para la Diputación de Almería - los plantígrados zurgeneros representaban a un ser del inframundo, una especie de demonio y su finalidad no era abrazar a las mujeres, sino sancionar a los individuos de la comunidad que durante el año no se habían comportado bien. Por ello los osos llevaban un cuenco con ceniza y cuando arribaban a la casa del infractor, el guía llamaba a la puerta y preguntaba por la persona en cuestión, lanzándole la ceniza encima o dentro de la vivienda.
Esta práctica tiene una relación directa con las lumbres de la Candelaria, pues como el sol con sus rayos, el fuego con sus llamas simbolizaba la acción fecundante, purificadora e iluminadora.
Los fuegos lustrales y de purificación cumplían otra función, que consistía en quemar una víctima expiatoria (en este caso, el Rey del Carnaval) que cargaba con los pecados de la comunidad, liberándola de sus males.
La ceniza – del latín “cinis”- es producto de la combustión de algo por el fuego y tiene un poder fertilizante, purificador y cáustico. Lo negativo debe quemarse y destruirse en nosotros – el hombre viejo – para dar lugar a un hombre renovado.
Unos/as osos muy humanos.

Diversos estudiosos de los carnavalespirenaicos aragoneses y catalanes concluyen que “la fecha inicial de los carnavales es el dos de febrero. Si la Candelaria coincide con luna nueva, puede predecirse que el invierno ha terminado; mientra que si domina la luna llena se prolongará cuarenta días más. De ahí la necesidad de ceremonias y ritos que propicien el advenimiento de la primavera, símbolo de la vida (como el invierno lo es de la muerte)” .
Muchos refranes populares dicen que “la predicción del tiempo debe basarse en la atenta observación del sueño de los osos, que en tal fecha despiertan de su letargo invernal. Si al asomarse fuera de su guarida ven claridad – luna llena – regresan a su estado letárgico; si, por el contrario, predomina la oscuridad – luna nueva – inician su actividad y con ella, simbólicamente, el renacimiento de la vida animal y vegetal (…). De ahí la importancia del enmascaramiento ritual - tiznarse el rostro – con el objetivo de animar al oso a salir de su guarida”.
En definitiva, se trata de convertir a unos seres malévolos en benéficos y fertilizantes; lograr que la muerte se convierta en resurrección, por lo que se requiere la concentración de muchas fuerzas humanas y sobrehumanas en estos rituales.
Aunque, felizmente, han reaparecido en el carnaval de 2011, estas máscaras desaparecieron hace veinte o treinta años; entre otras razones, porque no hay zaleas para los disfraces. Antiguamente había en todas las casas; se colocaban encima de las camas (para preservar de la humedad y el frío) y también en las monturas de las mulas , burras... o como alfombras.

Osos en el carnaval de Bielsa.(Huesca).

Muy parecidos a nuestros osos son los del carnaval de Bielsa (Huesca). Van atados con cadenas y los lleva un domador.

Sería razonable pensar, desde el punto de vista comparativo, que nuestros osos pudieron llegar hasta nosotros desde estos lugares pirenaicos, por medio de los repobladores, en el siglo XVI.


*UBICACIÓN GEOGRÁFICA:


Este tipo de máscaras sólo se localizan en Zurgena ( en el pueblo y en Palacés ) ,ya desaparecidas , y en Overa , donde se conserva la tradición.
No tengo conocimiento de que en otros puntos de Andalucía se celebren carnavales como el nuestro o que guarden algún parecido con él; circunstacia que lo hace más original e interesante.


*ACTUALIDAD Y PORVENIR:

El relevo.


En relación con lo descrito anteriormente, podemos destacar algunos cambios significativos que se han producido en los últimos años: en general, no se ponen un pañuelo en la cabeza (a veces utilizan una peluca), se pintan con una barra de cera negra (dejando su impronta en todo lo que tocan) y hacen extensiva esta práctica a los espectadores a los cuales pintan la cara, no siempre con la aquiescencia de los mismos. La camisa se la bajan hasta la cintura y se pintan el torso.

Ha desaparecido la intriga del anonimato y es frecuente que se quiten la careta y se pinten la cara.
El Pelotero más joven.
También hay que destacar que, como preámbulo de la fiesta, se comen un cordero acompañado de un buen vino. En esto conectan con los orígenes y como dice un amigo “la danza sale de la panza”.
Las mujeres cada vez se esconden menos y participan más activamente de la fiesta. En la mayoría de los casos no sólo son abrazadas sino que también son aupadas.

Desde el punto de vista educativo he presenciado cómo han adaptado en la escuela este carnaval a los tiempos que corren, despojándolo de los restos de “machismo y barbarie” inherentes a sus orígenes.
Una guapísima "pelotera".

Participan los niños y las niñas y con el abrazo mutuo manifiestan la igualdad, el cariño y la amistad que debe presidir toda relación humana.
Ahora lo importante es conservar esta tradición, adaptarla a los nuevos tiempos sin que pierda su esencia y disfrutar de ella. Este es el porvenir de nuestras máscaras de camisa.






*CONCLUSIONES:

De lo anteriormente expuesto podemos extraer las siguientes:
1– Nuestra información proviene de la transmisión oral y aunque las noticias más remotas se sitúan en la segunda mitad del siglo XIX, podría afirmarse que es uno de los más antiguos del Sur de España.

2– Por su primitivismo y demás aspectos característicos, nuestro carnaval puede considerarse uno de los más originales de Andalucía.

3– Suponemos que estas prácticas carnavalescas llegaron con la repoblación de nuestra tierra, tras la expulsión de los moriscos (Siglo XVI), o con la trashumancia ganadera.
4– Que como preciada joya, debemos mimarlo guardando las formas originales del disfraz y de un comportamiento basado en el respeto, la inclusión y el disfrute de la fiesta.
5- Aceptar los cambios necesarios para adaptarlo a la escala de valores actual y propiciar que sea declarado de interés turístico y cultural.