jueves, 12 de abril de 2018

APUNTES SOBRE LA HISTORIA DEL CASTILLO DE OVERA. Recopilado por Overa Viva


Restos del Castillo de Overa. Foto: J.Pardo-Overa Viva


     Los restos actuales pertenecen al reinado de Mohammed V momento en que reorganizó el sistema defensivo fronterizo de su reino, aprovechando los conflictos militares entre las coronas de Castilla y Aragón. De este modo, sobre un complejo defensivo anterior (Probablemente del siglo XI ó XII), en la segunda mitad del siglo XIV se levantó esta fortificación para proteger a los habitantes de la comarca y como centro administrativo de la comarca.
Bajo el reinado de Mohammed VII, un grupo de intrépidos lorquianos tomaron momentaneamente el castillo de Overa bajo su poder. En 16 de abril de 1407, el aragonés Pedro Marradas y el castellano Martín Fernández Piñeiro acordaron escalar el castillo. Salieron de Lorca con gente a caballo y a pie,  llevando consigo los pertrechos necesarios para la escalada (Crónica Juan II, 94). Iniciaron el camino de día, pero pararon en Puerto Lumbreras para mantenerse emboscados y evitar ser detectados por las atalayas musulmanas. Esperaron que llegara la noche y así tomar el castillo por sorpresa. lograron su objetivo, matando o capturando a todos sus moradores, y enviaron aviso al mariscal Fernan García de Ferrera para que le enviasen una recua de víveres (Crónica de Juan II, 95). Éste les envió, doce días después, a 70 jinetes y víveres al mando de Rodrigo Rodriguez de Avilés. Aprovechando que ya estaban en tierras de moros acordaron hacer una cabalgada con el objetivo de provocar más daño. Sin embargo, el miércoles 29 de abril, se toparon con una hueste nazarí que se dirigía a recuperar el castillo.
El ejército musulmán al mando del alcaíde Hâyib Abû al-Surur Mufarriy, el alguacil mayor de Granada, contaba con 3000 jinetes, 25.000 o 30.000 peones, ballesteros y lanceros -cifras exageradas por los cristianos para justificar su derrota- dispuestos a asediar el castillo. Llevaban unas máquina de ataque o aproche llamadas mantas y que consistían en una galería hecha con maderos gruesos, cubierta de tablas forradas de cueros, para resistir las piedras y el fuego de los sitiados. Dentro de estas "mantas" se aproximaban a cubierto hasta llegar al pie del muro o torre, arrastrando grandes haces de leña para incendiarlas y derruir la torre o lienzo de muralla

Los cristianos abrieron las puertas y salieron a pelear fuera pero ante la presión de la hueste nazarí y que muchos fueron heridos por las ballestas enemigas, los cristianos regresaron al castillo para defenderse. Fue entonces cuando los nazaríes  arrimaron las mantas y los maderos al muro del castillo haciendo caer un lienzo de muralla del lado sur.

Los musulmanes entraron en el castillo por la brecha, y todos los cristianos se acogieron a dos torres, desde donde se defendieron, hasta que fueron también socavadas y tomados presos los 125 cristianos supervivientes que rindieron las armas. 
 
El Castillo de Overa, llave del Almanzora.   Foto: J.Pardo - Overa Viva
El castillo de Overa ofreció resistencia hasta prácticamente la desaparición de la dinastía nazarí, si bien fue tomado al asalto nuevamente por el lorquino Juan de Morata en el año 1436  y recuperado por los granadinos diez años después, ya que nunca se reconoció que este castillo fuera de propiedad cristiana según demuestra la tregua de 1439 y la cédula real, fechada el 3 de mayo de 1438 de Mohammed IX, que reconoce que sigue dependiendo del rey nazarí.

Cuando Boabdil estuvo enfrentado a su tío Muhammad XIII el Zagal, se tuvo que refugiar en Lorca bajo el amparo de los Reyes de Castilla, conservando el reconocimiento de las fortalezas de Huércal y Overa, que entonces tuvieron que abastecerse en Lorca, en vez de en Vera, que estaba a favor de su tío. 

Finalmente, todo el valle bajo y medio del Almanzora se rindió ante el rey Católico, en junio de 1488, como muestra en madera un grabado conservado en la sillería baja del Coro de la catedral de Toledo que el maestro Rodrigo Alemán esculpió, junto con otras 53 piezas, conforme avanzaba militarmente la reconquista del reino de Granada (1489-1495). La rendición fue protocolaria ante el rey Fernando de Aragón, en el real de Vera entre el 12 y 17 de junio, aunque no es probable que se trasladara a Overa para hacerse cargo de la fortaleza.