miércoles, 21 de diciembre de 2016

RECETAS CON MUCHISIMO AMOR: MANTECADOS. Originales de Anita Valera (recopilado por Juan Pardo Valera)

Anita Valera Sánchez. Autora de estas recetas. (C) Overa Viva


RECETAS CON MUCHISIMO AMOR…Estas recetas de dulces de navidad están transcritas de las enseñanzas y experiencias de una overense muy querida que las realizó, año tras año, con muchísimo amor, cuidando al detalle todos los ingredientes y su realización, siempre con alegría y por y para sus seres más queridos.


LA PERSONA

Anita Valera Sánchez (1929- 2012) descendiente de dos familias con mucha tradición en ambas orillas del río: “los colorines” de la Ermita de La Concepción y los “granaeros” de Los Menas. Por sus capacidades, tanto físicas como mentales y espirituales, podría haber llegado a ser famosa, una estrella, una celebridad; pero ella lo dejó todo por amor... Primero por un hombre al que amó por encima de la opinión de su familia y de quien se pusiera delante… Después por sus hijos, por los que marchó a Alemania y se enfrentó a los inmensos problemas de la emigración, consiguiendo que estudiaran y alcanzaran nuevos horizontes. Y, finalmente, por el amor a sus nietos, a los que cuidó como una madre y con los que nunca escatimó trabajo y entrega. Su ejemplo nos ha enseñado a todos el camino. Su sacrificio mereció la pena.

   Dentro de su legado culinario destacamos sus recetas de postres en los que era una consumada maestra: mantecados, empanadillas, rollos de naranja, sobaos, tortas de chicharrones, de bizcocho, rollos fritos, arroz con leche, pan de higo…


Mantecado de almendra de la abuela. Archivo fotográfico de Overa Viva


MANTECADOS DE ALMENDRA DE LA ABUELA

    En casi todas las casas de Overa se hacen "mantecaos". Los de Anita siempre fueron extraordinarios porque los ingredientes eran cultivados por su familia; almendras de Los Ballestas (recolectadas, partidas y tostadas personalmente..), manteca de cerdo sacrificado en la matanza tradicional de la casa, huevos caseros, limones de sus huertos… Y el resto de ingredientes seleccionados por ella de los mejores del mercado. 
El día de “hacer los mantecaos” estábamos todos convocados y cada uno tenía una función muy concreta. Ella lo controlaba todo con seguridad, serenidad y cariñosas palabras de aliento. Siempre salían perfectos; jamás probé ninguno igual.

Batir la manteca e ir añadiendo los ingredientes. Archivo fotográfico de Overa Viva


  1. Ingredientes:

1 Kg. de manteca

1 Kg. de azúcar

1 Kg. de almendras tostadas y molidas

2 Kg. de harina (1 Kg. de fuerte 1kg de tostada)

4 yemas de huevo

¼ de vaso de agua de anís seco

2 cucharadas soperas raspadura de limón

1 cuchara sopera de canela

1 cuchara de café de bicarbonato.



Preparando la masa para aplicar los moldes de los mantecados


  1. Preparación;

     En un lebrillo, cerca del fuego, se bate la manteca a mano. Hasta conseguir una textura casi líquida. Entonces se va añadiendo, poco a poco, la canela, las yemas de los huevos, las almendras, el anís, la raspadura de limón, el bicarbonato… Y, al final, la harina. Se sigue amasando hasta conseguir una masa compacta.

    Se van extendiendo tortas de masa sobre una superficie dura y lisa, con el grosor deseado (entre uno y dos centímetros).

    Con los moldes se va cortando la masa y dándole forma. En nuestra casa los preferidos eran los corazones, las estrellas, las lunas, los abetos… Se van colocando en las viejas latas de toda la vida (a las que previamente se les ha dado una finísima capa de manteca para que no se peguen). Separados entre si un par de centímetros para que al cocerse no se junten.

    Se les da con una brocha un poco de yema de huevo por encima y se les espolvorea canela molida.


Abajo se cuecen, arriba se les da color. Archivo fotográfico de Overa Viva


  1. Horneado:

     Se introducen las latas en el horno (el nuestro era de leña y siempre se hacían con troncos pequeños de naranjo) a 230/ 240 grados.

Se cuecen durante 5 minutos y luego 2/3 minutos más con llama o en la parte superior para que cojan color. A nosotros nos gustan bien hechos.


Guardando los mantecados en cajas de cartón. 


  1. Pequeños trucos de la abuela:

a) Azúcar: Se muele muy fina en el molinillo para que luego no se note en exceso al degustarlo (también se puede utilizar azúcar glass para repostería). El azúcar morena le da un toque original. Con sacarina o, mejor, estevia es muy apropiado para diabetes y cuidado de la salud.

b) Almendra: Bien molida si queremos su sabor pero no sentirla en boca. O molida con dos gruesos si nos gusta encontrarnos con trocitos de almendra.

c) Latas: las mejores las antiguas latas de latón, curtidas en cien batallas. Si hay que comprarlas nuevas son mejor las finas que no acumulen calor y puedan quemar la base del mantecado.

d) Conservación: En cajas de cartón envueltos en pisos de papel… Qué el mantecado “respire”. No utilizar plástico, ni papel de aluminio.

e) Presentar en una bandeja o plato sólo los mantecados, no mezclar con otros dulces. Por sí solos son un manjar inigualable. Y con una copita de anís o coñac…¡¡Insuperables..!!

Anita dando el último toque a sus mantecados. Archivo fotográfico de Overa Viva

(*) En recuerdo de mi querida madre y de todas las madres y abuelas que con tanto amor nos han dado lo mejor de su vida. Posiblemente no sea muy objetivo, pero los que conocéis esta perdida infinita me comprenderéis perfectamente. "Mientras las recordemos estarán en nuestro corazón y viviran para siempre".