martes, 15 de marzo de 2016

Y OTRA MÁS...¿MÁS DE QUÉ? Por Sergio Juan Díaz, arquitecto y colaborador de Overa Viva.

Plano tipológico de Overa. Sergio Juan Díaz.
Y otra más… ¿más de qué?


Hace poco terminé Arquitectura y aprovechando la colaboración con Overa Viva, vi interesante redactar esta pequeña reflexión acerca de lo que me concierne, como dice Serrat en una de sus canciones ``Cada loco con su tema´´.


Overa es un pueblo agrícola, que siempre ha estado en estrecha relación con el campo, algo que sin duda dota de un carisma especial a su entorno. Con el tiempo, se ha ido desvinculando de este, algo normal en los tiempos que corren, donde la evolución tecnológica y el abandono del pago ha condicionado la forma de vida de su sociedad actual. Pero ¿debe ello afectar a las viviendas overenses?

Desde mi punto de vista jamás debería ocurrir algo así.

Últimamente, se tiende a la construcción de moda, a la que estamos acostumbrados por el ``boom inmobiliario´´. Tristemente, estas viviendas quedan algo lejos de poder llamarse Arquitectura. Más bien, son construcciones que constan de unas fachadas revestidas del material que marca la moda, una cubierta y si el bolsillo lo permite alguna que otra piscina. En el interior, más de lo mismo, poco criterio y un espacio diseñado en torno a la ``caja tonta´´. Entonces, ¿qué ocurre con las vistas, el Sol, la relación con la calle, las fachadas blancas…? en definitiva todos los ingredientes que la Arquitectura tradicional de Overa contenía sobradamente.

Digo contenía, porque es algo del pasado. Quizás un pequeño esquema de la evolución tipológica del pueblo aclare más la situación. En sus orígenes, predominaba la vivienda tradicional, sencilla en materiales (los de la zona), de color blanco por la cal y para protegerse del Sol. Los dormitorios en la zona central, alejados de los cambios de temperatura, y con una fachada en relación a la calle, abierta
a la convivencia con los vecinos. Más tarde, con el regreso de los inmigrantes, se adopta el sistema de vivienda propio de países americanos, la vivienda unifamiliar aislada. Esta, se encuentra rodeada de un muro permeable, que niega la relación con la calle pero no con el paisaje. Posteriormente, llegó el auge de la construcción, y comenzaron a aparecer los famosos adosados, negándose a la calle y al paisaje. Promoviendo una forma de vida más propia de la ciudad que de lo rural. Vivir, como ``sardinas en lata´´ en un pueblo de 700 habitantes, prescindiendo de un pequeño huerto, o de poder sentarte en la calle con la fresca a conversar con los vecinos.

En definitiva, pensemos un poco más en la imagen global del pueblo y en la forma de vida que nos pide este. Quizás volver a lo tradicional sea una solución, ya que siempre se podrá reinterpretar para adaptarse al gusto actual y al de cada uno.

Así que, para todos aquellos que queráis una vivienda digna de poder llamarse Arquitectura, no dudéis en contar conmigo.
Comparativa de viviendas. Sergio Juan Díaz.

                                                                                                                      Sergio Juan Díaz