martes, 25 de junio de 2013

CON OVERA EN EL CORAZÓN 8. Por María del Mar Perales Gallego.


Mar en una reunión familiar. Desde muy lejos recuerda a su querida Overa.

 
     Siempre que me voy acercando a ese lugar tan especial de mi vida, parece como si el sonido del coche sonara diferente...


   Vista general de Overa desde San Miguel.

     Empieza a escucharse como una música celestial, un sentimiento de armonía profundo, un descanso de mi alma al llegar a un lugar seguro , donde sólo existe el calor del hogar y la suave caricia de la infancia...
      La iglesia parroquial de Overa en Los Menas. Un lugar de referencia para Mar.

     ... Te ves envuelta en la frescura del olor a la flor del naranjo. Brillando a la luz de las estrellas y de la luna, paseándote a la par de las palmeras, como amigas que en su eternidad te acompañan desde tu infancia hasta el momento presente; diciéndote sí a la vida.
 
    Ese lugar es Overa, el lugar donde siempre quieres volver, en el que en cada encuentro es un balance de tu ser, de las experiencias vividas y un reencuentro contigo, con todo el amor de la familia y de su gente.


Rodeada de familia y amigos, un buen momento para recordar la tierra y sus costumbres.


Overa es mirar las estrellas, tener sueños...
Overa es un bello amanecer, atardecer...
Overa es también la fuerza de la naturaleza que opera incontroladamente...
Overa es el cambio, la superación...



El padre de Mar, D. José Antonio, nuestro querido maestro de Overa de visita en Méjico.


Overa y todo lo anterior es como la vida misma
un escenario bello,en el que siempre amamos,
a veces desde el aprendizaje,
a veces desde el éxito,
siempre con humildad.

Overa siempre en mi corazón.
 


Nuestros aromas,  nuestros cielos... Recuerdos imborrables de nuestra memoria,
     Por Mar Perales Gallego. Méjico.