lunes, 9 de enero de 2012

MIS RECUERDOS DE OVERA por Juana Navarro Domínguez

           
Mis recuerdos de Overa se remontan a mi más tierna infancia. Recuerdo que cada época de vacaciones mi padre nos acompañaba a la estación de autobuses de Almería para que mi madre , mi hermana y yo iniciáramos lo que sería un largo viaje de 5 horas hasta llegar a Overa.
Pedro Domínguez

Era un viaje pesado donde el olor a gasolina impregnaba toda la” alsina” , pero, todo se disipaba cuando veíamos  la Guzzi de mi abuelo Perico “ el chispero” esperándonos en la puerta del bar El Fuentes. 

María Dominguez y Juana Navarro en Overa
Mientras él cargaba las maletas sujetándolas bien con cuerdas, nosotras iniciábamos nuestro camino a pie olfateando hasta el infinito el olor a azahar de los naranjos .

Nos esperaba mi bisabuela  María “ la chispera” con garbanzos torrados y limonada recién exprimida .


María Pérez, Pedro Dominguez y sus nietos

Dormía inquieta pensando que al día siguiente , en cuanto nos despertáramos, iría a visitar a  “la Aya “, a “la Beatriz”, a “la Agustina”, a mi “ madre Águeda”, a mi tío  Pedro y mis primos  y a todas mis amigas de aquella época : Inmaculada, María José, Isabel…Tengo hermosos y enriquecedores recuerdos de las horas pasadas en todas esas casas y sus gentes . Siempre me sentí querida por ell@s y sería ingrata no nombrándolas aquí.

Pedro Dominguez (padre e hijo) y mis primos
Los días trascurrían  jugando a : vender colonias con “la Ana “ de “ la Agustina” , 
Juana Navarro (puerta de mi tía Isabel)





bañándome en la balsa de Doña María con mis primos, copiando canciones de los cancioneros con Isabel Valera y Mari Tere ( tenían que salirnos perfectas o volvíamos a empezar a copiar), yendo a los guateques que se hacían en la casa de mi vecina “ la Teresa” ( ¡ que pasadas de bailar me daba!), jugando a las cantantes en la casa de mi bisabuela, disfrazándome con las ropas, zapatos y polvos de la cara que me guardaban las tías de mi madre para que jugara.


Ana, Isabel e Inés Castelló, María Dominguez y Maria Luisa Navarro
Los años pasaban y ya, los domingos, después de salir de misa,  nos reuníamos los amig@s  en el bar de “el  Miguel “ a jugar al futbolín.
 Mas tarde abrieron el bar de “la Julia” y , entonces, era allí donde nos juntábamos para bailar y tomar algo.
En navidad salíamos por las casas para pedir el” aguinaldo” ;  en el día de los santos, recuerdo que  nos reuníamos para asar castañas; en Semana Santa no podían faltar “ las meriendas” en el puente del río y en verano no puedo olvidar las fiestas en honor a la virgen de la Soledad, ya que eran los días en que mi abuelo me dejaba llegar mas tarde.
Un día de las meriendas: Juana Navarro, Pepe Jesús, Maria José, Inmaculada, Isabel,etc...
Han pasado muchos años de todo aquello, pero ,queda la añoranza de una época en la que fui feliz . Me entristece pensar  que muchos de aquellos seres queridos  ya no están , pero me reconforta volver cada año para el día de la Virgen y ver a todos los que todavía estamos .
Juana Navarro y Fernando Rodriguez debajo de nuestro olivo de Overa: ¡¡¡una mirada al futuro!!!